¿Qué ocurre dentro del músculo después del Botox? Estudio chileno revela una pista clave

La investigación realizada por la Universidad de Chile encontró indicios de que esta sustancia podría afectar procesos importantes dentro de las células del músculo, algo que aún se está investigando.

Los resultados sugieren que la toxina botulínica tipo A podría alterar un mecanismo esencial para el funcionamiento normal de las células musculares.
Los resultados sugieren que la toxina botulínica tipo A podría alterar un mecanismo esencial para el funcionamiento normal de las células musculares.

Una pequeña inyección puede inmovilizar un músculo durante meses. Ese efecto es precisamente lo que ha convertido al Botox en uno de los tratamientos médicos y estéticos más utilizados del mundo.

Se usa para aliviar migrañas, tratar el bruxismo, controlar espasmos musculares y suavizar líneas de expresión. Pero mientras el músculo permanece en reposo, dentro de sus células ocurre una historia mucho menos conocida. Un estudio de la Universidad de Chile publicado en Cell Death Discovery acaba de aportar una nueva pieza a ese rompecabezas.

El sistema de limpieza que mantiene en orden a las células

Cuando un músculo deja de moverse, no entra en pausa. Las células continúan reparando estructuras, eliminando componentes dañados y reorganizando sus recursos para adaptarse a la nueva situación.

Este sistema se conoce como autofagia y una de sus tareas es retirar componentes dañados antes de que empiecen a acumularse.

Sin este proceso, los desechos celulares comienzan a acumularse y el funcionamiento normal del tejido puede verse afectado. La pregunta era si la toxina botulínica podía interferir de alguna forma en este mecanismo. Ahí comenzó la investigación.

La pista apareció donde nadie estaba mirando

Para entender mejor qué sucede después de una aplicación de Botox, el equipo de investigación estudió el músculo masetero —uno de los principales músculos de la mandíbula— en un modelo experimental. Los resultados mostraron que las fibras musculares se volvían más delgadas tras la aplicación, una señal típica de atrofia muscular.

La toxina botulínica tipo A, conocida popularmente por la marca comercial Botox, se utiliza tanto en medicina como en estética.
La toxina botulínica tipo A, conocida popularmente por la marca comercial Botox, se utiliza tanto en medicina como en estética.

Las células no mostraban señales evidentes de muerte celular. En cambio, aparecieron indicios de que el mecanismo encargado de eliminar residuos y reciclar componentes no estaba funcionando de manera normal. Según los investigadores, esa alteración podría estar relacionada con la pérdida de volumen muscular observada después de la aplicación.

Lo que este descubrimiento podría ayudar a explicar

Aunque la investigación se centra en el Botox, sus implicancias podrían extenderse a otros ámbitos.

La pérdida de masa muscular es un fenómeno que también aparece durante el envejecimiento, en enfermedades crónicas o después de largos periodos de inmovilizaci��n por lesiones.

"Este tipo de estudios permite entender mejor lo que ocurre dentro de las células y cómo intervenciones aparentemente seguras pueden tener efectos más complejos de lo que se pensaba", explica el doctor Mario Chiong en un comunicado de la U. de Chile.

El mercado corre más rápido que los papers

Pero hay otro motivo por el que estos resultados llaman la atención: el Botox lleva años expandiendo sus usos dentro y fuera de la medicina.

La toxina botulínica se ofrece en clínicas dentales, centros estéticos y consultas médicas para tratar desde migrañas crónicas hasta sudoración excesiva.

La lista de usos crece más rápido que la lista de estudios sobre sus efectos en las células. "No existe suficiente información pública sobre sus efectos a largo plazo; la evidencia suele quedar en el ámbito académico, mientras el mercado y la inmediatez impulsan su uso", señala la doctora Sonja Buvinic, académica de la U. de Chile y líder de la investigación.

La aplicación dura apenas unos segundos. Lo que ocurre después, dentro del músculo, puede extenderse durante meses. Comprender ese proceso es precisamente la pregunta que investigadores chilenos intentan responder.

Referencias de la noticia

Quezada, E.R., Blanco, N., Llanos, P. et al. (2026). Botulinum toxin-induced masseter muscle atrophy is associated with impaired autophagic flux without signs of apoptosis in mice. Cell Death Discovery.

ACCDis U. de Chile. (2026). Estudio U. de Chile revela efectos celulares poco explorados del Botox. Comunicado publicado en la web de la institución.

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