Así es el clima en Chiloé: cuatro estaciones en un día y una lluvia que nunca se va del todo
¿Pensando en viajar a Chiloé? Aquí te contamos sobre un factor importante a tener en cuenta: el clima. Conoce cómo son las estaciones y cuál es la mejor temporada para visitar este destino mágico del sur de Chile.

Chiloé es conocido por su rica cultura, su gastronomía típica, sus icónicas construcciones de madera y sus numerosas maravillas naturales. Es un destino ideal para los amantes de la naturaleza, en el que hay varios parques, miradores y senderos de trekking.
Debido a esta amplia oferta de actividades al aire libre, un factor clave al que hay que prestar atención en un viaje a Chiloé es su clima, el cual se caracteriza por ser extremadamente cambiante, incluso dentro de un mismo día.
Si estás planificando un viaje a este archipiélago del sur de Chile, a continuación te contamos cómo evoluciona el tiempo a lo largo del año y cuál es la temporada más recomendada para disfrutar de todos sus encantos.
¿Cómo es el clima en Chiloé?
En términos generales, Chiloé tiene un clima templado lluvioso con una marcada influencia oceánica. Aunque las precipitaciones se presentan a lo largo de todo el año, estas suelen disminuir considerablemente entre los meses de diciembre y febrero.

Las temperaturas son moderadas, con veranos en que las máximas alcanzan los 18 ºC e inviernos en que las mínimas rara vez bajan de los 2 a 4 ºC. A esto se suma la presencia habitual de ráfagas de viento, especialmente durante los meses invernales y en la costa oeste de la Isla Grande.
Verano en Chiloé: días largos y temperaturas agradables
Esta estación se caracteriza por presentar días largos y cálidos, con temperaturas máximas que rondan los 18 a 20 ºC y mínimas que no suelen bajar de los 10 ºC.
Si bien es la temporada menos lluviosa, siempre pueden caer chubascos repentinos, por lo que nunca hay que confiarse de los cielos despejados.
Otoño en Chiloé: temperaturas moderadas y mayor tranquilidad
Durante el otoño, el número de visitantes en Chiloé disminuye considerablemente, permitiendo disfrutar del destino con mayor tranquilidad. Además, esta estación es ideal para contemplar la naturaleza, ya que los árboles caducifolios se tiñen de tonos ocres y rojizos, creando un llamativo contraste con el verde de la selva valdiviana predominante en la isla.
Las temperaturas son más bajas que en verano, pero se mantienen moderadas, con máximas de 12 a 14 ºC y mínimas que rondan los 5 ºC. Sin embargo, en esta temporada aumentan las precipitaciones y la neblina, lo que aumenta la humedad ambiental y disminuye la sensación térmica. Debido a esto, la ropa abrigada e impermeable es fundamental.
Invierno en Chiloé: días de lluvia y autenticidad
El invierno es la estación perfecta para quien quiere vivir una experiencia más auténtica, disfrutar de la isla con tranquilidad y aprovechar ofertas de temporada baja.

Esta es la época más lluviosa, con precipitaciones que pueden durar varios días y que pueden venir acompañadas por temporales de viento. Las temperaturas oscilan entre los 2 y 10 ºC, pero la humedad es muy elevada, por lo que el frío es intenso. Debido a esto, es esencial contar con un buen abrigo y con un hospedaje con buen sistema de calefacción.
Primavera en Chiloé: naturaleza en flor sin aglomeraciones
Para los amantes de la naturaleza, la primavera es una estación ideal para un viaje a Chiloé. Varias especies vegetales florecen, regresan las aves migratorias y los paisajes se llenan de vida. Además, aún es posible encontrar las islas sin tanta gente y con precios más asequibles que en verano. Otra ventaja de esta estación es que los días se alargan, por lo que hay más tiempo para disfrutar de actividades al aire libre.
Al ser una etapa de transición, las lluvias se vuelven menos frecuentes y las temperaturas comienzan a subir. Las máximas rondan los 12 a 15 ºC, mientras que las mínimas no suelen bajar de los 9 ºC. De todos modos, las mañanas y noches suelen ser frías, por lo que contar con un buen abrigo sigue siendo fundamental.
Las cuatro estaciones en un mismo día
Un dicho común en Chiloé, y en varios sectores del sur de Chile, es que allí se pueden vivir las cuatro estaciones en un mismo día. Esto se debe a que el archipiélago posee un clima oceánico muy inestable, por lo que en una sola jornada puede salir el sol, llover en forma intensa, soplar vientos fuertes y volver a estar despejado.

Como forma de lidiar con estos cambios abruptos, una recomendación fundamental para los visitantes es vestirse por capas y estar siempre preparados para el frío, la lluvia y el viento. Esto aplica incluso en verano e incluso si el día amanece despejado.
¿Cuál es la mejor temporada para viajar a Chiloé?
Aunque Chiloé se puede visitar durante todo el año, la temporada más recomendable es el verano, es decir, de diciembre a marzo. En este periodo las temperaturas suelen ser más altas y es probable encontrar días despejados, lo que facilita hacer actividades al aire libre y disfrutar de la exuberante naturaleza de la zona.
Además, viajar en esta estación permite sumergirse en la riqueza cultural de Chiloé. Durante el verano se realizan numerosas fiestas costumbristas en distintos puntos del archipiélago, incluyendo ferias gastronómicas, mingas, curantos al hoyo y el emblemático Festival Costumbrista Chilote, el evento más grande de la isla.
A pesar de que el verano es una muy buena opción, el resto del año también ofrece encantos únicos. La temporada baja es una excelente alternativa para quienes buscan una experiencia más tranquila y auténtica, lejos de las multitudes. Solo hay que ir preparado con ropa abrigada e impermeable para dejarse atrapar por la mística de Chiloé.