El auge de los helados con hierbas, especias y flores comestibles
En Chile, algunas heladerías artesanales ya están explorando este terreno, trayendo sabores florales o herbales que atraen tanto al paladar como a la vista. ¿Por qué han ganado terreno estos sabores y quiénes lo están haciendo bien?

En el mundo gastronómico actual, los consumidores buscan sabores y también experiencias multisensoriales. Textura, aroma, sabor visual y novedad se combinan para destacar entre la oferta cada vez más creciente.
En este contexto, el mundo de los helados ya está incorporando hierbas aromáticas, especias y flores comestibles lo que se ha convertido en una sorpresiva tendencia en alza, no sólo por su perfil gustativo, sino que también por las sensaciones naturales, sofisticadas y hasta emocionales que evocan.
En Chile, algunas heladerías artesanales ya están explorando este terreno, trayendo sabores florales o herbales que atraen tanto al paladar como a la vista. ¿Por qué han ganado terreno estos sabores y quiénes lo están haciendo bien?
¿Por qué hierbas, especias y flores?
Ante la creciente oferta, las heladerías buscan constantemente diversificar los perfiles de sabor. Mientras los clásicos como vainilla, chocolate o frutas siguen siendo populares, las hierbas como lavanda y manzanilla, especias como canela, cardamomo y clavo, y flores como rosas, hibiscus y azahar permiten introducir matices nuevos: aromas suaves, notas florales o perfumadas, toques especiados o más exóticos.
La conexión con lo natural y saludable también está en alza, por lo que muchas de estas inclusiones traen una percepción de producto más natural, menos procesado, más “auténtico” o artesanal. Además, flores y hierbas también tienen asociaciones con bienestar, infusiones, relajación, etc.

La estética y marketing sensorial también entran al mundo de los helados con el uso de flores comestibles, pétalos visibles o colores lavanda, rosado, amarillo suave, generando mayor impacto visual. Sólo hay que ver las distintas redes sociales para ver este tipo de helado que se comparte y se fotografía más.
Lo anterior mencionado ya es parte de las diversas tendencias globales donde la gastronomía y la heladería internacional se encuentran explorando cada vez más sabores florales, mezclas de especias e infusiones. Frente a este panorama, muchos consumidores tienen más acceso a información sobre ingredientes nuevos, estando más dispuestos a probar sabores menos convencionales.
Heladerías en Chile
Día a día, en Chile, la apuesta por diversificar las propuestas ha originado la apertura de nuevas heladerías y, las que ya llevan años deleitados paladares, se han sumado a esta tendencia.
Aquí te compartimos algunos ejemplos de heladerías o marcas que han aprovechado este momento para innovar:
Emporio La Rosa
Es probablemente uno de los ejemplos más claro en Chile.

Para primavera, lanzó la “Flor Helado”, un formato creativo que simula una flor con pétalos de distintos sabores, además de nuevos sabores con flores e infusiones: manzanilla-miel, vainilla, lavanda, pera y azahar(vegano), té con hibiscus y frambuesa (también vegano).
Florentina Gelatería
Se autodefine como helados y sorbetes artesanales, con ingredientes trazables, naturales, y rescate de materias primas originarias o nacionales.
Si bien no siempre especifican un sabor particular, floral/herbal, su filosofía los hace candidatos naturales a incorporar hierbas, flores o especias. Dentro de sus opciones están el helado de sésamo crocante, menta chips y sorbet de canela, entre otros.
El Taller
Esta heladería, elegida entre las 50 mejores del mundo, ofrece una amplia carta de helados que evocan los sabores de Chile y sabores no tradicionales como maqui, té matcha, chicha de manzana, helado de tilo y mucho más.
Actualmente, ya lanzaron su carta primavera 2025 en sus tres sucursales: Providencia, Lo Barnechea y en el MUT.

Empresas de esencias y sabores como Sabores.cl, que ofrece esencia de canela, por ejemplo, para helados (apta también para veganos). Esto permite que heladerías más pequeñas puedan acceder a ingredientes de calidad para productos especiados o aromatizados.
Los helados con hierbas, especias y flores comestibles representan una vía de innovación muy potente para heladerías artesanales y también para cadenas que buscan diferenciarse.
En Chile ya hay ejemplos concretos y exitosos, como El Taller, que muestra cómo se pueden hacer propuestas al mismo tiempo bellas, novedosas y sabrosas. El reto para quienes quieran seguir este camino está en el buen equilibrio entre sabor, estética, costos y aceptación del cliente, así como en la conexión con lo local: usar hierbas o flores nativas, rescatar aromas propios, traer historias que acompañen el sabor.
Para el consumidor, estos helados no son un postre, sino experiencias, memorias olfativas y gustativas que se quedan. Y para las heladerías que logren hacerlo bien, puede ser una forma de destacarse en un mercado cada vez más competitivo.