Humedales, casonas antiguas e iglesias patrimoniales: Descubre la isla Quinchao de Chiloé
Recorre en esta ruta las principales localidades de la pintoresca isla Quinchao. Al ser una isla de fácil acceso y albergar tesoros naturales y culturales, es un destino ideal para adentrarse en el Mar Interior de Chiloé.

El archipiélago de Chiloé está conformado por más de 40 islas de diferente tamaño y con una gran diversidad de paisajes. Hoy te contaremos sobre una de las más fáciles de visitar desde Castro, el corazón urbano de la zona, la cual es además la tercera isla más grande de todo el conjunto. Nos referimos a Quinchao.
Este destino está muy bien conectado a la Isla Grande de Chiloé con salidas frecuentes de buses y barcazas, además de carreteras en buen estado aptas para todo tipo de vehículo. A continuación, te compartimos una ruta con las principales localidades que puedes visitar en un paseo por el día a la impresionante isla Quinchao.
Dalcahue: la puerta de entrada a la isla Quinchao
Comenzamos con una localidad que, si bien todavía no está en la isla Quinchao sino que forma parte de la Isla Grande de Chiloé, suele ser la primera parada en esta ruta, ya que allí está el embarcadero desde el que se puede cruzar a Quinchao.

Dalcahue es una importante ciudad del archipiélago, la cual cuenta con una bonita costanera en la que se pueden ver varias esculturas talladas en madera, a tamaño real, que representan oficios tradicionales chilotes. En ella también hay varios puestos de artesanía típica, principalmente en lana y madera.
Otro punto destacado para visitar en la ciudad es la Iglesia Nuestra Señora de los Dolores, que es Patrimonio Mundial de la UNESCO y fue construida en 1849 siguiendo la arquitectura tradicional chilota. En la localidad también hay varios restaurantes y cocinerías, ideales para hacer una parada antes de continuar con el recorrido.
A continuación, se puede cruzar el canal Dalcahue en barcaza, lo que solo toma unos minutos, para internarse en la vecina isla Quinchao.
Curaco de Vélez: casonas antiguas y humedales
Una primera parada que se puede hacer en la isla es en Curaco de Vélez, una pequeña localidad en la que abundan las casas antiguas de tejuelas, lo que les da a sus calles un aspecto muy pintoresco y tradicional.

La mayoría de estas casas fueron construidas a finales del siglo XIX y principios del XX, época en que vivieron en la zona importantes capitanes, pilotos y marinos. Se trata de verdaderas joyas de la arquitectura de madera, que sorprenden con sus fachadas con tejas de alerce.
Además de pasear por sus calles, un imperdible de Curaco de Vélez es dar un paseo por su costanera, la que ofrece bellas vistas hacia el mar interior y los humedales. Este es un recorrido ideal para apreciar la naturaleza de la isla y avistar aves costeras, como cisnes de cuello negro, flamencos y zarapitos.
Otro punto de interés en el pueblo es su plaza principal, frente a la que se encuentran la iglesia San Judas Tadeo y el museo. También hay ferias artesanales y restaurantes en los que se puede probar la comida típica.
Achao: la construcción de madera más antigua de Chile
Continuamos adentrándonos en la isla Quinchao rumbo a Achao, la ciudad más grande de la isla, que alberga un tesoro arquitectónico único como es la Iglesia Santa María de Loreto.

Esta iglesia fue construida por misioneros jesuitas alrededor del año 1730, por lo que es reconocida como la construcción de madera más antigua de Chile que aún se mantiene en pie. Además, forma parte del grupo de templos de Chiloé declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000.
Otros atractivos de interés para visitar en Achao son su costanera, la que permite disfrutar de bonitas vistas a su extensa playa, ideal para dar paseos y desde la cual salen lanchas que conectan con otras islas de menor tamaño, como Caguach y Llingua. La localidad también cuenta con un museo, puestos de artesanía y un mercado con cocinerías tradicionales.
Villa Quinchao: iglesia patrimonial y Santuario de la Naturaleza
Para finalizar, se puede visitar Villa Quinchao, un pequeño poblado en la parte sur de la isla que destaca por albergar la Iglesia Nuestra Señora de la Gracia, también declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este templo tiene el récord de ser la segunda iglesia de madera tradicional más grande de Chiloé, solo superada por la de San Francisco de Castro.

Esta localidad, además, se encuentra en un sitio de gran importancia ecológica, frente al Humedal de Quinchao, declarado Santuario de la Naturaleza. Esta zona costera es un refugio y zona de alimentación clave para miles de aves migratorias, como flamencos y zarapitos. En total, se han registrado cerca de 75 especies de aves en este lugar.
Si bien esta última localidad no es muy grande, merece totalmente una visita para disfrutar de sus encantos únicos. Así concluye esta ruta por la isla Quinchao, un destino imperdible, lleno de historia y patrimonio en medio de la sorprendente geografía del Mar Interior de Chiloé.