La isla del Biobío con bosques vírgenes y un mar que se prende: cómo llegar a Isla Mocha

La Isla Mocha no es un destino tradicional. Es un sitio alejado de las multitudes donde abundan los bosques nativos y se da un fenómeno natural único en el país. Aquí te contamos cómo visitarla.

La Reserva Nacional Isla Mocha cubre gran parte de la isla. Crédito: CONAF.
La Reserva Nacional Isla Mocha cubre gran parte de la isla. Crédito: CONAF.

Frente a las costas de la provincia de Arauco, en el sur del Biobío, se encuentra una isla con hermosas playas y paisajes silenciosos en donde ocurre un curioso fenómeno natural que se da en muy pocos lugares del mundo.

Gracias a su lejanía, ya que solo se puede llegar en avioneta o embarcación, es perfecta para quienes buscan un destino tranquilo y alejado de las rutas más masivas. Es un sitio ideal para los viajeros que quieren desconectar en medio de bellos paisajes que combinan bosque y mar.

Fuego en el mar: un fenómeno natural único

Uno de los espectáculos naturales más fascinantes para apreciar en Isla Mocha es el fuego en el mar. Este es uno de los pocos lugares del mundo donde es posible encender el océano.

Isla Mocha destaca por la belleza de sus extensas playas.
Isla Mocha destaca por la belleza de sus extensas playas.

Durante la marea baja, los pescadores o guías locales acercan fuego al agua en las zonas donde brotan burbujas, logrando que la llama permanezca encendida por varios minutos. Para apreciar mejor el fenómeno, se recomienda realizar la excursión al atardecer.

Isla Mocha además es un territorio donde abundan los mitos y leyendas. Es considerada un lugar sagrado por el pueblo mapuche, se dice que allí habitó el cachalote albino que inspiró la novela Moby Dick, y que en el pasado fue un reconocido refugio de piratas y corsarios.

Esto se debe a la existencia de yacimientos de gas metano bajo el agua, el cual se filtra a la superficie mediante grietas y fisuras. Aquí lo que se enciende no es realmente el agua de mar, sino el gas metano que sube a la superficie. Sin embargo, esto crea la ilusión de que el mar está en llamas.

Reserva Nacional Isla Mocha: un paseo entre olivillos y vistas sorprendentes

Un atractivo imperdible para los amantes del trekking y la naturaleza es la Reserva Nacional Isla Mocha, la cual tiene más de 2.300 hectáreas y cubre cerca del 45% de la isla. Cuenta con varios senderos que, en general, presentan una dificultad media-baja y son ideales para recorrer por el día.

Vista aérea de la Reserva Nacional Isla Mocha. Crédito: CONAF.
Vista aérea de la Reserva Nacional Isla Mocha. Crédito: CONAF.

Aquí se pueden ver los bosques de olivillos típicos de la zona, además de otras especies vegetales como arrayanes, nalcas y helechos. También habita una fauna nativa muy particular, siendo una de las más representativas la fardela blanca, un ave marina endémica de Chile.

Esta es una reserva poco visitada, por lo que es perfecta para recorrer en silencio y disfrutar de los impresionantes bosques nativos de la zona. El área protegida también cuenta con miradores que ofrecen sorprendentes vistas al océano y los acantilados de los alrededores.

Abre de lunes a domingo de 9:00 a 17:30 horas, con último horario de ingreso a las 16:00 horas. La entrada es gratuita y al ingresar solo se pide hacer un registro en las guarderías de la CONAF.

¿Cómo llegar a la Isla Mocha?

La Isla Mocha se encuentra al sur de la Región del Biobío. Para llegar, primero hay que trasladarse a las localidades de Lebu o Tirúa, hasta donde hay buses desde otras ciudades como Concepción.

Faro histórico de Isla Mocha.
Faro histórico de Isla Mocha.

La opción más rápida para ir a la isla es tomar una avioneta desde Lebu, un trayecto que dura cerca de 20 minutos y es operado por la empresa Aerocord. Como estos pasajes son subsidiados, cuestan cerca de $25.000 por persona, ida y vuelta. Algo importante a tener en cuenta es que los residentes tienen prioridad, por lo que se recomienda reservar con al menos un mes de anticipación.

También hay vuelos desde el aeródromo de Tirúa. Sin embargo, no son subsidiados por lo que el precio es mayor y ronda los $30.000 por tramo. La ventaja es que la distancia es menor, por lo que el viaje solo toma de 10 a 15 minutos.

Otra opción es tomar una lancha o barcaza de carga desde el embarcadero de Tirúa. La navegación toma cerca de 4 horas y es por mar abierto, por lo que se considera una alternativa más aventurera. No existen horarios fijos y el cruce se debe coordinar directamente en el sector. El precio oscila entre los $10.000 y $20.000 por tramo.

Ten presente que este es un destino que requiere cierta planificación y al que se recomienda ir con transporte y hospedaje reservado con anticipación.