No solo en San Pedro de Atacama: descubre los diferentes Valles de la Luna que hay en Sudamérica
Descubre cuatro sorprendentes lugares de Chile, Bolivia y Argentina que tienen algo en común: todos se denominan Valle de la Luna y cuentan con paisajes alucinantes que desafían la imaginación.

En diferentes puntos de Sudamérica hay lugares conocidos como el Valle de la Luna. Todos ellos se caracterizan por su clima árido, intensas coloraciones minerales y peculiares formaciones rocosas que crean paisajes que parecen sacados de otro planeta.
Justamente por este particular aspecto es que estos sitios se han convertido en importantes atractivos turísticos. Tanto Chile como Bolivia y Argentina tienen zonas conocidas con este nombre. Aquí te contamos dónde se ubican, cómo son y qué hace especial a cada uno de ellos.
Valle de la Luna de San Juan (Argentina)
Comenzamos con un Valle de la Luna ubicado en el centro-oeste de Argentina, cuyo nombre oficial es Parque Provincial Ischigualasto. Es un lugar que destaca tanto por sus increíbles paisajes como por el gran valor científico de los hallazgos paleontológicos realizados en él.

Es el único lugar del planeta en el que se puede ver una secuencia prácticamente completa del Período Triásico de la Era Mesozoica. Además, en él se han encontrado fósiles de algunos de los dinosaurios más antiguos de la Tierra, como el Eoraptor lunensis y el Herrerasaurus. Tal es su importancia que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Este sitio también es atractivo debido a sus escenarios únicos. En sus suelos arcillosos se han creado sorprendentes formaciones como El Hongo o El Submarino, además de sectores de belleza surreal como El Valle Pintado y La Cancha de Bochas.
Se encuentra a 75 km de la localidad de San Agustín del Valle Fértil, desde donde salen excursiones que llevan a conocer este fascinante lugar.
Valle de la Luna de La Paz (Bolivia)
En las alturas del altiplano boliviano, a solo 10 km del centro histórico de La Paz, se encuentra un lugar que sorprende por sus formaciones puntiagudas que forman un verdadero laberinto en la ladera de una montaña.

Aquí las estructuras están formadas por arcilla blanda y arenisca, y se cree que tienen esta forma por la erosión provocada por las intensas lluvias andinas y los fuertes vientos de la zona. Aunque no es un hecho comprobado, se dice que el nombre de este lugar fue dado por el mismo Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la Luna, cuando visitó el país en 1969.
Debido a su cercanía con la ciudad de La Paz, es un lugar que resulta fácil de visitar, ya que se puede llegar en transporte público, taxi o excursión. Cuenta con un circuito corto de unos 15 minutos y uno largo de cerca de 45 minutos. Algunas de sus principales formaciones son El Buen Pastor, El Sombrero del Coya y La Madre Luna.
Valle de la Luna de Jujuy (Argentina)
También conocido como el Valle de la Luna de Cusi Cusi, este es un lugar que destaca por la intensa coloración de sus formaciones rocosas, en las que abundan los tonos rojizos, ocres, blancos y anaranjados.

Se trata de un cañón de origen volcánico que forma parte de la mítica Ruta 40 de Argentina, el cual se encuentra en el extremo norte de la Provincia de Jujuy, en plena región de la Puna. Algo a tener en cuenta es que está a casi 3.800 metros de altitud, por lo que algunos visitantes pueden experimentar malestares por la menor presión de oxígeno en la zona.
Es un lugar un tanto alejado y no tan conocido como los otros Valles de la Luna de este listado, pero cuenta con paisajes únicos que no dejan indiferentes a sus visitantes.
Valle de la Luna de San Pedro de Atacama (Chile)
Para finalizar, tenemos al Valle de la Luna de nuestro país, uno de los principales atractivos del Desierto de Atacama, el cual es conocido por su extrema aridez y por sus particulares formaciones rocosas de sal y arcilla.

Forma parte de la Cordillera de la Sal y se encuentra a solo 13 km del turístico pueblo de San Pedro de Atacama, en la Región de Antofagasta. Está a cerca de 2.500 metros sobre el nivel del mar, por lo que, a diferencia de algunos valles de este listado, los visitantes no suelen experimentar mal de altura.
Algunos de sus principales atractivos son una estructura conocida como El Anfiteatro, debido a que recuerda a un antiguo teatro romano; Las Tres Marías, una curiosa formación que asemeja la silueta de mujeres rezando; la Duna Mayor; y el Mirador de Kari, el lugar predilecto para ver el atardecer.