Lluvias abundantes en julio: Centro Europeo y Meteored lanzan actualización climática para este invierno
Más lluvias hacia el sur y la zona central de Chile. Los modelos climáticos se actualizaron y entregan un panorama favorable a las lluvias. Considerando el reciente evento de precipitación, la situación puede ser, también, preocupante.

El invierno vuelve a pintarse lluvioso, luego de un junio seco. Las recientes actualizaciones de los modelos climáticos apuntan a un aumento de las lluvias durante julio, con sectores que superarían los 50 mm con respecto al promedio del mes.
Los modelos climáticos ahora reflejan la proyección que los modelos semanales del Centro Europeo (ECMWF) adelantaban desde hace algunas semanas, y que Meteored ya había destacado en sus pronósticos: el tiempo seco del comienzo del invierno ahora se volverá lluvioso.
Julio, que ya daba señales para ser el mes donde las lluvias se destacarían, ahora se consolida en el nuevo pronóstico del ECMWF como un mes con lluvias mucho más importantes, precipitaciones que ya han empezado a dar su cara.

El clima invernal se refuerza y El Niño da una mano para las lluvias en el centro del país. El excedente de vapor de agua —producido por la intensificación de la evaporación de las aguas tropicales del Pacífico cuyas temperaturas superan el promedio— favorece su transporte a través de los ríos atmosféricos que incrementarán las lluvias durante el mes de julio, entre las regiones de Coquimbo y Los Lagos. Las precipitaciones podrían extenderse con abundancia hacia la cordillera de Atacama.
Sin embargo, esta situación de precipitaciones por sobre el promedio, al igual que una moneda, tiene dos lados: uno benéfico, porque se reduciría el déficit de lluvias que se arrastra en el país; y otro perjudicial, asociado al peligro que generan las lluvias abundantes, que pueden estar asociadas a ríos atmosféricos intensos como el que está afectando al país por estos días y ha desencadenado inundaciones, aluviones y cortes de camino.
La proyección de temperaturas más cálidas en el norte de Chile y la ausencia de anomalías frías en la zona sur y central apuntan hacia la posibilidad de más frentes zonales hacia el país —frentes que cruzan de manera perpendicular por una zona acotada, sin moverse mucho de su posición norte sur, dejando volúmenes de lluvias elevados sobre sectores específicos—, con ríos atmosféricos acoplados.
Lluvias abundantes más allá del invierno
La alta probabilidad de que El Niño evolucione a un El Niño muy intenso supera el 60 % durante la primavera, condición que inyectaría más vapor de agua a la atmósfera de lo que se tiene en la actualidad. Esto, sumado al calor acumulado, se traduce en una mayor probabilidad de fenómenos de tiempo extremo, como las lluvias abundantes concentradas en corto periodo de tiempo, o aquellas que se producen con isoterma cero alta.

La persistencia de El Niño y su intensificación prevista a lo largo del segundo semestre del 2026 se reflejarán en las precipitaciones que caerán sobre Chile en el próximo trimestre. Así lo reflejan los datos del ECMWF, que indican un patrón de lluvias por sobre el promedio entre el norte chico y el sur de Chile para el próximo trimestre.

Si esta lluvia llegase con isoterma cero baja, la reserva de agua en la alta montaña estaría asegurada con la nieve que se registraría durante el fin de invierno y el comienzo de la primavera. Al menos en el norte chico y centro norte, esta condición más fría estará presente, según datos del modelo del Centro Europeo.