Primavera lluviosa con el Súper El Niño: Chile espera calor y más lluvias de norte a sur
Tres de las cuatro zonas del país tendrían una primavera más húmeda debido a los efectos de El Niño, fenómeno que se encamina hacia una intensidad récord. Las temperaturas también estarán marcadas por el calentamiento anómalo del Pacífico.

La primavera chilena coincidirá con el periodo de máxima intensidad de El Niño, y Chile sentirá sus efectos tanto en las lluvias como en las temperaturas, según las proyecciones del modelo de pronóstico climático del Centro Europeo (ECMWF) usado por Meteored como fuente principal para sus pronósticos.
Sin posibilidad de que el Súper El Niño afloje en los próximos meses —y muy por el contrario, caminando hacia un episodio de temperaturas extremadamente cálidas en el Pacífico ecuatorial nunca antes visto en los registros recientes— los impactos de El Niño Oscilación del Sur (ENOS) se reflejarán no solo en el mar, sino que también en la atmósfera mostrará los efectos de su histórica intensificación.

Una mayor evaporación, producto de un océano más cálido, se extenderá hasta el litoral chileno por la costa de Sudamérica, descendiendo desde la región conocida como El Niño 1+2 o Niño costero.
Con vapor generándose en exceso en la costa del norte, las perturbaciones ciclónicas como las bajas segregadas o incluso la vaguada costera dejarán más precipitaciones de lo que suelen provocar durante los meses de primavera.
Este excedente de calor también se sentirá en la costa del centro y sur. Y la posibilidad de desarrollo de extensas vaguadas costeras y dorsales de altura desde el norte provocará el aumento de las temperaturas, favorecidas por la incursión de altas presiones en la zona austral y que bloquean las lluvias en la Patagonia, pero que ayudan a acelerar el cálido viento Puelche y Raco en el sur y centro de Chile.
Patrón lluvioso reforzado en el sur, centro y norte
Con altas presiones fortalecidas en la zona austral, los frentes ganarán un espacio más al norte para avanzar. Episodios de lluvias prolongadas e intensificadas por ríos atmosféricos seguirán siendo una condición más frecuente, principalmente entre los meses de septiembre y octubre, periodo que coincidirá con el máximo de intensificación de El Niño.
La incursión de aire frío hacia el norte y un chorro de altura más intenso —producto de las diferencias de temperaturas norte-sur— será crucial para el posible desarrollo de las bajas segregadas que aportarían lluvias más al norte de Coquimbo.

Sectores cordilleranos de las regiones de Atacama y de Antofagasta se verían favorecidos por la incursión de los núcleos fríos de altura, que aportarán nieve en las alturas de los Andes. Sin embargo, el excedente de vapor en el sector costero, y el choque de estas áreas de inestabilidad con la cordillera de la costa, podrían repetir los episodios de tormentas y lluvias intensas fuera de época en sectores más próximos al litoral del Norte Chico.
Entre Coquimbo y La Araucanía se centrarán las lluvias más abundantes
Aunque el tramo de Chile con lluvias sobre el promedio se extendería desde la Región de Los Lagos y hasta, al menos, la Región de Antofagasta, el sector comprendido entre las regiones de Coquimbo y La Araucanía sería uno de los más afectados por las precipitaciones abundantes en esta primavera.
Además de la preocupación que pueden provocar las lluvias abundantes —y con isoterma cero potencialmente alta— por las inundaciones y aumentos súbitos de caudal en los ríos, preocupan también los efectos que las precipitaciones primaverales puedan causar en la agricultura.
La primavera es un periodo crucial para el desarrollo de cultivos y árboles, muchos de ellos en fase de floración. Una lluvia intensa puede provocar la caída de las flores, antes que se produzca la polinización y reducir la producción de alimentos, con consecuencias que podrían afectar directamente el bolsillo de todos los habitantes del país.