Los boletines de Copernicus y la OMM indican que 2025 será uno de los años más calurosos. El calor adicional aumenta la evapotranspiración, las noches bochornosas y los fenómenos extremos, lo que modifica las plagas y los periodos de cultivo, con repercusiones en los cereales, el café, los cítricos y la ganadería.