meteored.cl

Caja negra registrará los errores cometidos sobre el cambio climático

La grave emergencia climática que vivimos hace a muchos pensar ¿hasta dónde llegaremos con esto?, ¿será el fin de la humanidad o habrá salvación? Mientras eso ocurre, investigadores piensan en proyectos para dejar constancia de nuestros actos en el futuro. Te invitamos a leer la nota.

Científicos australianos construyeron una enorme caja con el fin de almacenar información sobre la posible destrucción del planeta.

Mientras nuestra civilización sigue ocupada luchando por lograr su propia destrucción y la de nuestro planeta tal y como lo conocemos, un equipo de investigadores australianos de la Universidad de Tasmania ha puesto en marcha un proyecto para dejar constancia de cómo sucederá el fin de la humanidad, si no cambiamos nuestros hábitos para luchar contra el cambio climático.

Si bien este enunciado parece tener tintes catastróficos, en realidad se trata de un proyecto para inspirar acciones urgentes alrededor del mundo en contra de los peligros a los que estamos llevando al planeta.

De que se trata el proyecto

Las cajas negras generalmente se encuentran en los aviones para que los investigadores puedan armar lo que sucedió si se estrellan, ya que los momentos finales, de estos trágicos eventos, brindan información que puede ayudar a otros a evitar el mismo destino.

Este proyecto es algo similar —pero en tierra— y consiste en la creación de la Earth Black Box (o la caja negra de la tierra), la cual no es más que una caja con una enorme estructura asimétrica de 10 m x 4 m x 3 m, construida de acero de 7 cm de grosor, prácticamente indestructible.

Este cubículo estará conectado a Internet para recopilar los datos relacionados con el cambio climático, como el aumento de la temperatura, el CO2 en la atmósfera, entre otros.

El objetivo de este proyecto busca dejar un testimonio para futuros supervivientes que reconstruyan nuestra especie o, si nos extinguimos del todo, para otras formas de vida que logren comprenderla.

Respecto al funcionamiento, cuando el mecanismo reciba luz solar, la caja negra descargará los datos científicos y un algoritmo recopilará el material almacenado. Los desarrolladores estiman que el dispositivo tendrá capacidad para almacenar datos durante los próximos 30-50 años.

La información guardada será recopilada a través de discos duros alimentados por paneles solares, en los cuales se registrarán todos y cada uno de los movimientos y pesquisas que se produzcan ante un posible colapso de la humanidad.

"La idea es que si la Tierra colapsa a consecuencia del cambio climático, este dispositivo de grabación indestructible esté allí, para quien haya quedado, aprenda de ello", declaro Jim Curtis, director creativo de la agencia australiana de comercialización Clemenger BBDO.

En la actualidad la caja negra está siendo construida en la costa oeste de la isla australiana de Tasmania y se espera se complete a comienzos de 2022. Sin embargo, los discos duros ya han comenzado a grabar, registrando por ejemplo la conferencia COP26 en Glasgow, que se celebró en el pasado mes de noviembre de este año.

La idea de comenzar desde ya, nació por las evidencias expuestas en el último informe del IPCC quien detalló que en un plazo de 20 años alcanzaremos o superaremos el temible rango de 1,5ºC, causando graves consecuencias para el planeta.

Propone también que los líderes mundiales rindan cuentas

Curtis explica que "este proyecto es una forma de hacer presión para que los líderes políticos que son quienes tienen que actuar, rindan cuentas y quede constancia de su acción o inacción".

Al documentar la información se pretende entonces dejar evidencia de todos los pasos que la humanidad ha tomado para dar pie a un desastre climático, incluyendo las acciones que tomen estos lideres ya que serán registradas.

Hoy continúan tratando de descubrir la mejor manera de hacer que estos datos estén disponibles y pensando en que la tecnología pudiese ya no existir después de un apocalipsis, por lo pronto, el primer desafío es una vez rescatada, atravesar las gruesas paredes de acero, para que cualquier persona con simples nociones tecnológicas pueda ser capaz de abrirla e interpretar símbolos básicos, que podrían proporcionar una vía de comunicación y lograr descifrar el contenido de la caja negra.