Chile activa el SBAP en Los Lagos: así comienza la nueva era de la protección de la biodiversidad
El nuevo organismo asume la gestión de ecosistemas estratégicos en el sur y pone en marcha un sistema que unifica áreas protegidas públicas y privadas.

Hay lugares en la región de Los Lagos donde el bosque se encuentra con el mar en un abrazo de aguas quietas y montañas esmeralda.
Son territorios de una belleza tan abrumadora que parecen inventados, pero que enfrentan presiones reales: la huella de la industria, el avance de las ciudades y la lentitud de un Estado que, hasta ahora, veía la biodiversidad como un asunto secundario.
Esa historia empezó a cambiar el pasado 1 de febrero, con el inicio de operaciones del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), un organismo creado tras más de una década de discusión legislativa para responder a la crisis climática y a la pérdida acelerada de especies y ecosistemas.
Un rompecabezas llamado conservación
Para entender lo que significa este nuevo servicio, ayuda imaginar un rompecabezas gigante.
Por un lado, la CONAF administraba los parques nacionales como Puyehue o Chiloé. Por otro lado, el Ministerio del Medio Ambiente diseñaba políticas de conservación. El Servicio de Evaluación Ambiental revisaba proyectos y Sernapesca fiscalizaba en el mar. Todos hacían su trabajo, pero nadie tenía la visión completa del tablero.
Según explicó la directora regional del servicio, Carola Iturriaga Saavedra, el enfoque será territorial y participativo.
“Trabajaremos en nuestros parques, reservas y espacios marinos, tanto públicos como privados, incorporando herramientas innovadoras que nos permiten cuidar mejor nuestro patrimonio natural, siempre en diálogo con las comunidades y las actividades productivas que dan vida a este territorio”.
El ojo que todo lo ve (en materia ambiental)
Lo interesante del SBAP es que no llega solo a administrar parques. Viene con dientes legales que sus antecesores no tenían.
Entre sus nuevas atribuciones está la facultad de pronunciarse sobre los impactos en la biodiversidad de cualquier proyecto que ingrese al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
Es decir, tendrá voz y voto cuando se quiera instalar una salmonera, una carretera o una planta industrial en territorios sensibles.

Además, por primera vez existirá un Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) que unifica bajo un mismo paraguas a los parques nacionales, reservas nacionales, monumentos naturales y dos figuras novedosas: las Áreas de Conservación de Múltiples Usos (ACMU) y las Áreas de Conservación de Pueblos Indígenas (ACPI).
Esto no es un detalle menor en una región donde conviven comunidades huilliche, mapuche y una industria productiva que necesita reglas claras para operar sin destruir lo que la rodea.
La promesa de un territorio más ordenado
En regiones como Los Lagos, donde convergen conservación y producción —salmonicultura, pesca artesanal, turismo— el desafío será encontrar equilibrios.
El inicio de operaciones en el sur del país es el primer paso visible de una institucionalidad que se desplegará progresivamente en otras regiones.
La biodiversidad sigue sin hacer ruido cuando se pierde. Pero ahora, en Los Lagos, hay un nuevo servicio que comienza a hacerse cargo de ese silencio, con la misión de que los bosques, fiordos y áreas marinas no queden solo como recuerdo en los mapas, sino como parte viva del territorio.
Referencias de la noticia
SBAP. (2026). Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas inicia sus operaciones en Los Lagos. Comunicado publicado en la web de la institución.