El mayor cementerio de ballenas sale a la luz: estuvo oculto a miles de metros durante 5,3 millones de años

Científicos identificaron el mayor cementerio de ballenas conocido en aguas profundas. El hallazgo, ubicado en la Zona Diamantina del océano Índico, reúne fósiles y restos modernos que revelan millones de años de historia marina.

Restos de ballenas observados en el fondo marino desde el sumergible chino Fendouzhe, parte del cementerio de cetáceos más grande, profundo y antiguo conocido hasta ahora. Crédito: Global TREnD / IDSSE.
Restos de ballenas observados en el fondo marino desde el sumergible chino Fendouzhe, parte del cementerio de cetáceos más grande, profundo y antiguo conocido hasta ahora. Crédito: Global TREnD / IDSSE.

Durante millones de años estuvo allí, en silencio, bajo una oscuridad total y una presión capaz de convertir cualquier paseo submarino en una muy mala idea. Ahora, un equipo científico ha revelado el hallazgo de una gigantesca necrópolis de ballenas en las profundidades del océano Índico sudoriental, un verdadero cementerio marino que podría cambiar la forma en que entendemos la vida, la muerte y la evolución en el fondo del mar.

El descubrimiento fue publicado en la revista Nature y describe una acumulación excepcional de restos de cetáceos en la Zona Diamantina, una región abisal ubicada frente a Australia. El sitio se extiende por unos 1.200 kilómetros del fondo oceánico y se encuentra entre 4.616 y 7.001 metros de profundidad.

Una necrópolis escondida en el abismo

Los investigadores registraron cientos de restos fósiles y varias “caídas de ballena” modernas, es decir, cadáveres de ballenas que llegaron al fondo marino y se transformaron en pequeños oasis de vida. En total, el estudio reporta 476 cetáceos fósiles y cinco comunidades naturales actuales asociadas a restos de ballena.

Mapa de la Zona Diamantina, en el océano Índico, donde se concentraron los fósiles y restos de ballenas hallados en el fondo marino. Crédito: Wiley / CC BY 4.0.
Mapa de la Zona Diamantina, en el océano Índico, donde se concentraron los fósiles y restos de ballenas hallados en el fondo marino. Crédito: Wiley / CC BY 4.0.

Lejos de ser simples huesos abandonados, estos cadáveres funcionan como estaciones de servicio para la vida abisal. Cuando una ballena muere y se hunde, su cuerpo entrega alimento durante años, incluso décadas, a una comunidad completa de organismos adaptados a vivir donde no llega la luz solar.

En estos restos se encontraron estrellas frágiles, gusanos que perforan huesos, moluscos y bivalvos capaces de aprovechar procesos químicos para sobrevivir. En el fondo del océano, donde la comida no cae todos los días, una ballena muerta puede convertirse en un banquete de largo plazo. Una especie de buffet abisal, pero con mucha más presión y cero glamour.

Huesos que cuentan historias de millones de años

Uno de los puntos más sorprendentes del estudio es la antigüedad de algunos restos. Mediante análisis isotópicos, los investigadores estimaron que estos eventos de caída de ballenas han ocurrido en la Zona Diamantina desde hace al menos 5,3 millones de años, es decir, desde el Plioceno temprano.

¿Qué es el Plioceno temprano?
El Plioceno temprano es la etapa geológica que ocurrió hace aproximadamente de 5,3 a 3,6 millones de años, antes de la aparición del ser humano moderno.

Entre los fósiles se identificaron especies actuales y extintas de zifios, también conocidos como ballenas picudas, un grupo de cetáceos famosos por sus inmersiones profundas. Incluso se describió una nueva especie fósil, lo que convierte a este cementerio submarino en una cápsula del tiempo para estudiar la evolución de estos animales.

Los zifios, o ballenas picudas, son cetáceos capaces de realizar inmersiones profundas; sus restos actuales y fósiles ayudan a reconstruir millones de años de evolución marina.
Los zifios, o ballenas picudas, son cetáceos capaces de realizar inmersiones profundas; sus restos actuales y fósiles ayudan a reconstruir millones de años de evolución marina.

El hallazgo también sugiere que ciertas zonas profundas del océano pueden funcionar como archivos paleontológicos naturales. Mientras en tierra firme los fósiles quedan atrapados en sedimentos, aquí el fondo marino guardó durante millones de años pistas sobre la historia de las ballenas.

¿Por qué importa este descubrimiento?

Las caídas de ballena son ecosistemas raros y difíciles de estudiar. Hasta ahora, la mayoría de los registros se concentraban a profundidades menores, pero este hallazgo amplía el límite conocido de estas comunidades hacia zonas mucho más profundas.

Además, permite comprender mejor cómo se conectan los ecosistemas abisales, cómo evolucionan las especies que dependen de estos restos y cómo el océano profundo puede conservar evidencias de la vida marina durante escalas de tiempo gigantescas.

El mayor cementerio de ballenas conocido no está en una playa ni en una vitrina de museo. Está en la oscuridad del océano, a miles de metros de profundidad, demostrando que incluso después de morir, las ballenas siguen sosteniendo vida y contando historias.

Referencias de la noticia

X. Peng, P. Zhou, X. Song, G. Bianucci y otros. Una necrópolis de ballenas de aguas profundas de 5,3 millones de años de antigüedad en la Zona Diamantina. Nature 2026.

National Geographic. Científicos descubren un "cementerio" de esqueletos de ballenas en un abismo oceánico frente a las costas de Australia.

20 minutos. Hallan el mayor y más profundo cementerio de ballenas con restos de 5,3 millones de años.