El Niño intenso, océanos con calor récord y gases de efecto invernadero en máximos: alerta científica ante la COP31
A pocos días de la COP31, la intensificación de El Niño, el calentamiento de los océanos y las concentraciones récord de gases de efecto invernadero encienden las alertas científicas sobre el futuro climático del planeta.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), que se celebrará del 9 al 20 de noviembre en Antalya, Turquía, comenzará bajo un escenario preocupante: El Niño intenso, océanos excepcionalmente cálidos y concentraciones récord de gases de efecto invernadero.
Los últimos informes de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) advierten que el planeta continúa calentándose, mientras los compromisos de reducción de emisiones siguen siendo insuficientes para cumplir el Acuerdo de París.
Los gases de efecto invernadero alcanzan nuevos récords
Según el boletín publicado por la OMM el 27 de octubre, las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono (CO₂), metano y óxido nitroso alcanzaron nuevos máximos históricos durante 2025.

“La concentración media mundial de CO₂ llegó a 426,8 partes por millón (ppm), un 53 % por encima de los niveles preindustriales. El metano alcanzó 1.948 partes por mil millones (ppb) y el óxido nitroso, 339,1 ppb”.
Otro indicador refleja la magnitud del problema: entre 1990 y 2025, el forzamiento radiativo de los gases de efecto invernadero de larga duración aumentó un 56 % y el CO₂ fue responsable de aproximadamente el 81 % de ese incremento.
La OMM advierte que las emisiones procedentes de los combustibles fósiles, junto con posibles cambios en la capacidad de los océanos y ecosistemas terrestres para absorber carbono, podrían seguir impulsando estas concentraciones.
El Niño podría alcanzar una intensidad excepcional y extender sus efectos hasta 2027
El fenómeno de El Niño se perfila como uno de los grandes protagonistas climáticos de los próximos meses. Las perspectivas de la OMM apuntan a una probabilidad cercana al 100 % de persistencia hasta febrero de 2027. Además, las proyecciones sugieren que podría situarse entre los episodios más intensos registrados desde mediados del siglo XX.
Las anomalías de temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 podrían alcanzar valores cercanos a +3,8 °C entre noviembre de 2026 y enero de 2027, con un máximo previsto hacia diciembre. Estas cifras corresponden a proyecciones oceánicas, no a un aumento equivalente de la temperatura global.
Aunque El Niño es un fenómeno natural que modifica la circulación atmosférica y los patrones de precipitación, su desarrollo en un planeta cada vez más cálido puede aumentar determinados riesgos climáticos, favoreciendo episodios extremos de calor, sequías e inundaciones en distintas regiones del planeta.
Océanos más cálidos y nuevas advertencias científicas antes de la COP31
Los océanos absorben gran parte del exceso de calor acumulado en el sistema climático. Durante El Niño, los cambios en la circulación oceánica y atmosférica redistribuyen parte de esa energía y pueden contribuir temporalmente al aumento de la temperatura media global.

En paralelo, el Informe sobre la Brecha de Emisiones 2026 del PNUMA advierte que el calentamiento global superaría temporalmente el umbral de 1,5 °C respecto de los niveles preindustriales. Incluso en el escenario de menor sobrepaso, podría alcanzar entre 1,7 y 1,8 °C hacia mediados de siglo.
Para limitar la magnitud del sobrepaso de 1,5 °C, el organismo señala que las emisiones mundiales deberían reducirse un 18 % para 2030, un 45 % para 2035 y un 69 % para 2040, respecto de los niveles de 2025.
La COP31 comenzará en medio de un escenario climático marcado por concentraciones récord de gases de efecto invernadero, océanos excepcionalmente cálidos y un episodio de El Niño que podría alcanzar una intensidad histórica. Los próximos acuerdos internacionales serán fundamentales para acelerar la reducción de emisiones y fortalecer la adaptación frente a los fenómenos extremos.