El Niño moderado, MJO activa y cambio en la Oscilación Antártica: señales para Chile en la segunda mitad de julio

La atmósfera global comienza a mostrar cambios importantes de cara a la segunda mitad de julio en Chile. Mientras El Niño continúa fortaleciéndose en el Pacífico tropical, la Oscilación Madden-Julian avanza hacia el Pacífico y la Oscilación Antártica dejaría atrás su prolongada fase positiva.

Imagen referencial de lluvias intensas en Valparaíso. La segunda quincena de julio podría presentar condiciones más favorables para el ingreso de sistemas frontales a la zona central.
Imagen referencial de lluvias intensas en Valparaíso. La segunda quincena de julio podría presentar condiciones más favorables para el ingreso de sistemas frontales a la zona central.

La segunda quincena de julio estará marcada por la interacción de varias señales climáticas de gran escala que podrían modificar la circulación atmosférica sobre el Pacífico y las latitudes medias.

El fortalecimiento de El Niño, la evolución de la Oscilación Madden-Julian y los cambios previstos en la Oscilación Antártica serán algunos de los factores clave a monitorear durante las próximas semanas.

Aunque ninguna de estas oscilaciones permite anticipar por sí sola cuándo y cuánto lloverá en Chile, su comportamiento puede favorecer o limitar el avance de sistemas frontales, vaguadas y ríos atmosféricos. Por ello, el escenario para la segunda mitad del mes dependerá de cómo se combinen estas señales con la evolución diaria de la atmósfera.

El Niño ya alcanza valores moderados, pero todavía sigue evolucionando

El calentamiento del Pacífico ecuatorial continúa avanzando. La NOAA acaba de informar que el índice relativo Niño 3.4 alcanzó +1,2 °C durante la última semana de junio, valor que se ubica dentro del rango habitualmente asociado a un El Niño de intensidad moderada.

Las anomalías térmicas continúan aumentando en el Pacífico ecuatorial, con un calentamiento más intenso hacia el sector oriental. Créditos: NOAA/CPC.
Las anomalías térmicas continúan aumentando en el Pacífico ecuatorial, con un calentamiento más intenso hacia el sector oriental. Créditos: NOAA/CPC.

Sin embargo, este dato corresponde a una medición semanal y no define por sí solo la intensidad definitiva del evento. La clasificación de El Niño se establece mediante promedios de varios meses y considerando también la respuesta de la atmósfera.

En este caso, los vientos alisios debilitados, el aumento de la nubosidad cerca de la línea internacional de cambio de fecha y un Índice de Oscilación del Sur fuertemente negativo confirman que el océano y la atmósfera ya están acoplados.

El CFSv2 proyecta que el calentamiento en Niño 3.4 alcanzaría cerca de +2 °C en primavera y luego se debilitaría gradualmente. Créditos: NOAA/NWS/NCEP/CPC.
El CFSv2 proyecta que el calentamiento en Niño 3.4 alcanzaría cerca de +2 °C en primavera y luego se debilitaría gradualmente. Créditos: NOAA/NWS/NCEP/CPC.

NOAA mantiene activo el aviso de El Niño y proyecta que el fenómeno continuará fortaleciéndose durante los próximos meses. Las simulaciones climáticas incluso mantienen la posibilidad de que alcance una intensidad muy fuerte hacia fines de 2026, aunque todavía existe incertidumbre respecto de su magnitud final.

La Madden-Julian avanzaría lentamente sobre el Pacífico

A esta señal se suma la evolución de la Oscilación Madden-Julian (MJO), una extensa zona de nubosidad, lluvias y cambios en los vientos que se desplaza por las regiones tropicales y puede modificar temporalmente la circulación atmosférica a escala global.

La actualización del Centro de Predicción Climática de NOAA indica que la MJO salió recientemente del círculo de baja amplitud y avanzó hacia el Pacífico occidental.

Los modelos ECMWF y GEFS coinciden en que la señal permanecería durante los próximos días entre las fases 6 y 7, para luego acercarse lentamente a la fase 8 durante la segunda quincena de julio, aunque con una posible pérdida de intensidad.

Los modelos GEFS y ECMWF proyectan que la MJO retrocedería hacia la fase 6 y luego avanzaría lentamente por la fase 7. Durante la tercera semana, la señal tendería a debilitarse mientras se aproxima a la fase 8. Créditos: NOAA/CPC. Créditos: NOAA/CPC.
Los modelos GEFS y ECMWF proyectan que la MJO retrocedería hacia la fase 6 y luego avanzaría lentamente por la fase 7. Durante la tercera semana, la señal tendería a debilitarse mientras se aproxima a la fase 8. Créditos: NOAA/CPC. Créditos: NOAA/CPC.

Además, NOAA señala que la MJO y El Niño estarían interactuando de manera constructiva, reforzando la convección sobre el Pacífico central y oriental. Esta configuración no garantiza lluvias en Chile, pero podría favorecer cambios en la circulación del Pacífico y aumentar la actividad de ondas atmosféricas que posteriormente alcancen las latitudes medias.

La Oscilación Antártica podría regresar a valores neutrales

Durante gran parte de junio, la Oscilación Antártica (AAO), también conocida como Modo Anular del Sur o SAM, permaneció en una fase fuertemente positiva. En esta condición, el cinturón de vientos del oeste y los sistemas frontales tienden a desplazarse hacia latitudes más australes, reduciendo en ocasiones el avance de frentes hacia la zona central de Chile.

La Oscilación Antártica (AAO) se mantuvo en fase positiva durante gran parte de junio y comienzos de julio, pero las proyecciones del GEFS muestran una tendencia hacia valores neutrales durante la segunda quincena del mes. Créditos: NOAA/CPC.
La Oscilación Antártica (AAO) se mantuvo en fase positiva durante gran parte de junio y comienzos de julio, pero las proyecciones del GEFS muestran una tendencia hacia valores neutrales durante la segunda quincena del mes. Créditos: NOAA/CPC.

Las proyecciones actuales indican que esta fase positiva perdería fuerza y el índice retornaría hacia valores neutrales alrededor de mediados de julio. Un escenario neutral podría permitir una circulación frontal menos desplazada hacia la Antártica, aunque esto no implica automáticamente un aumento de las precipitaciones.

Para Chile, la segunda quincena de julio dependerá de la interacción entre estas señales y de la posición de las altas presiones subtropicales, las vaguadas en altura y los ríos atmosféricos.

El Niño, la MJO y la Oscilación Antártica pueden inclinar la balanza, pero serán los sistemas meteorológicos de menor escala los que finalmente determinarán cuándo, dónde y cuánto lloverá. Hasta ahora, los modelos muestran un escenario favorable para el ingreso de sistemas frontales a la zona central durante la segunda quincena de julio.

Esta tendencia también podría extenderse hacia el resto del invierno y parte de la primavera; sin embargo, las proyecciones aún pueden cambiar, por lo que será fundamental seguir atentos a la evolución del pronóstico y a sus próximas actualizaciones.

Referencia de la noticia

Centro de Predicción Climática/NCEP/NWS. (2026). EL NIÑO/OSCILACIÓN DEL SUR (ENSO) DISCUSIÓN DIAGNÓSTICA.
NOAA. (2026). Madden-Julian Oscillation: Recent Evolution, Current Status and Predictions.
NOAA. (2026). Oscilación Antártica AAO.