El Niño sigue fortaleciéndose: nuestro experto nos explica como está evolucionando el Pacífico tropical
El Niño continúa fortaleciéndose en el Pacífico tropical. El calentamiento es especialmente intenso hacia el centro y el este del océano, mientras que la atmósfera muestra una respuesta clara en los vientos, la convección y la circulación tropical.

El Niño continúa avanzando durante este invierno austral y las señales observadas en las últimas semanas muestran un fortalecimiento importante del calentamiento en el Pacífico ecuatorial, especialmente en las regiones central y oriental.
Al mismo tiempo, la atmósfera está acompañando esta evolución. Durante las últimas semanas se han observado cambios claros en los vientos cerca de la superficie y en altura, junto con una reorganización de las zonas de mayor nubosidad y convección tropical.
Pero ¿qué tan intenso es actualmente el calentamiento del Pacífico y qué señales muestran que la atmósfera está respondiendo? Los últimos datos observados permiten hacer una radiografía bastante clara del estado actual de El Niño.
El calentamiento se intensifica hacia el Pacífico oriental
Durante las últimas semanas, el calentamiento del Pacífico ecuatorial ha seguido intensificándose, aunque no de forma uniforme. La señal es todavía débil en el extremo occidental y se vuelve progresivamente más intensa hacia el centro y, sobre todo, hacia la costa de Sudamérica.
Mientras la región Niño 4 registra una anomalía relativa de apenas +0,3 °C, en Niño 3.4 alcanza +1,8 °C y en Niño 3 llega a +2,4 °C. Más cerca de Sudamérica, Niño 1+2 presenta actualmente la anomalía relativa más alta, con +3,3 °C.

El calentamiento no se limita a la superficie. Desde fines de mayo, el contenido de calor de los primeros 300 metros del Pacífico ecuatorial ha vuelto a aumentar y, durante los últimos dos meses, las anomalías cálidas bajo la superficie se han fortalecido especialmente en el Pacífico central, con anomalías de hasta 9 °C por encima de lo normal.
Detrás de esta evolución se encuentra una nueva onda Kelvin cálida, iniciada durante junio, que ha favorecido el desplazamiento de aguas más cálidas hacia el este bajo la superficie. El resultado es que El Niño mantiene hoy no solo un calentamiento muy evidente en superficie, sino también una importante reserva de calor en profundidad.
La atmósfera también muestra una señal clara de El Niño
La respuesta atmosférica al calentamiento del Pacífico es cada vez más evidente. Desde mediados de marzo se observan anomalías de viento del oeste en niveles bajos sobre el Pacífico ecuatorial central, una señal que se ha mantenido durante los últimos meses y que recientemente se ha extendido desde el Pacífico occidental hasta el centro-oriental.
A esto se suma un par de circulaciones anticiclónicas anómalas a ambos lados del ecuador en el Pacífico centro-oriental. Esta perturbación de la Celda de circulación de Walker es una clara respuesta al calentamiento del Pacífico.

Pero quizás la señal más clara se observa en la convección. Durante las últimas semanas, la nubosidad y las precipitaciones se han intensificado desde las cercanías de la Línea de Fecha hacia el Pacífico oriental, mientras que sobre Indonesia, Filipinas y Papúa Nueva Guinea ocurre lo contrario.
En conjunto, estos cambios muestran una reorganización de la circulación tropical coherente con El Niño: la actividad convectiva se desplaza hacia el centro y este del Pacífico, al mismo tiempo que los vientos responden tanto cerca de la superficie como en niveles altos.
Esta convección aumentada en el Pacífico central favorece la divergencia en altura y, si el flujo medio lo permite, la propagación de ondas atmosféricas que terminan impactando el clima de Chile central y sur. Por eso hay que estar tan atentos a estas anomalías.
Referencia de la noticia
NOAA, Climate Prediction Center. (2026). EL NIÑO/SOUTHERN OSCILLATION (ENSO) DIAGNOSTIC DISCUSSION.