El Niño ya se asoma en el Pacífico: señales cálidas podrían persistir hasta fines de 2026, advierte CIIFEN

El nuevo boletín del CIIFEN revela que el océano Pacífico ya muestra señales compatibles con un posible evento El Niño. Ondas Kelvin cálidas, temperaturas superiores a lo normal y cambios atmosféricos podrían marcar el invierno y la primavera de 2026 en Sudamérica.

El océano Pacífico ecuatorial presenta extensas áreas con temperaturas superficiales muy superiores a lo normal, una señal que los expertos monitorean atentamente ante el posible desarrollo de un nuevo evento El Niño durante 2026. Créditos: NOAA.
El océano Pacífico ecuatorial presenta extensas áreas con temperaturas superficiales muy superiores a lo normal, una señal que los expertos monitorean atentamente ante el posible desarrollo de un nuevo evento El Niño durante 2026. Créditos: NOAA.

El océano Pacífico comienza a cambiar de pulso y las señales ya están encendiendo las alertas climáticas. El más reciente boletín del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) advierte que las probabilidades de un escenario cálido tipo El Niño siguen aumentando para los próximos meses, mientras el océano y la atmósfera muestran un comportamiento cada vez más alineado con esta fase.

(a) Durante abril, las aguas cálidas se intensificaron en el Pacífico Central; (b) frente a Ecuador y Perú persistieron anomalías cálidas, mientras frente a Chile predominaron valores cercanos a lo normal; y (c) una piscina de agua cálida al este de Galápagos continuó generando estrés térmico en ecosistemas marinos. Créditos: CIIFEN / NOAA OISSTv2.
(a) Durante abril, las aguas cálidas se intensificaron en el Pacífico Central; (b) frente a Ecuador y Perú persistieron anomalías cálidas, mientras frente a Chile predominaron valores cercanos a lo normal; y (c) una piscina de agua cálida al este de Galápagos continuó generando estrés térmico en ecosistemas marinos. Créditos: CIIFEN / NOAA OISSTv2.

Aunque actualmente las condiciones del ENOS aún se mantienen en la neutralidad, los indicadores oceánicos y atmosféricos apuntan a una transición progresiva hacia un escenario cálido durante el invierno y primavera de 2026. El informe destaca que existe un 61 % de probabilidad de condiciones cálidas entre mayo y julio, con posibilidad de permanencia hacia finales de año.

El Pacífico ya muestra señales de calentamiento

Durante marzo de 2026, la temperatura superficial del mar mostró un claro calentamiento frente a Ecuador y Perú, mientras el Pacífico Central comenzó a acercarse a valores normales. Además, el boletín destaca la presencia de ondas Kelvin cálidas avanzando bajo la superficie del océano, verdaderas “autopistas submarinas de calor” que suelen anticipar cambios importantes en el Pacífico ecuatorial.

(a) A comienzos de abril, anomalías cálidas subsuperficiales avanzaron por el Pacífico Oriental afectando los primeros 200 metros de profundidad; (b) hacia finales de abril, una onda Kelvin cálida alcanzó el borde continental con temperaturas de hasta 6 °C sobre lo normal; y (c) durante mayo persistieron anomalías cálidas en el Pacífico Oriental, reforzando el calentamiento bajo la superficie oceánica. Créditos: CIIFEN / NOAA CPC.
(a) A comienzos de abril, anomalías cálidas subsuperficiales avanzaron por el Pacífico Oriental afectando los primeros 200 metros de profundidad; (b) hacia finales de abril, una onda Kelvin cálida alcanzó el borde continental con temperaturas de hasta 6 °C sobre lo normal; y (c) durante mayo persistieron anomalías cálidas en el Pacífico Oriental, reforzando el calentamiento bajo la superficie oceánica. Créditos: CIIFEN / NOAA CPC.

El informe también subraya que las anomalías cálidas ya alcanzan hasta 4 °C sobre lo normal bajo la superficie oceánica en algunas zonas del Pacífico. Este detalle es clave, porque muchas veces los cambios más relevantes comienzan primero en las profundidades antes de reflejarse completamente en la atmósfera.

La atmósfera comienza a responder

Pero no todo depende del océano. La atmósfera también está comenzando a responder. El Índice de Oscilación del Sur (IOS), uno de los principales indicadores del ENOS, registró valores negativos durante abril, alcanzando umbrales típicos asociados a El Niño. El 15 de abril, el índice llegó a -8,3, reforzando la idea de un acoplamiento progresivo entre océano y atmósfera.

El Índice de Oscilación del Sur (IOS) mostró un fuerte descenso durante abril y comienzos de mayo de 2026, alcanzando valores negativos cercanos al umbral típico asociado a condiciones de El Niño.CIIFEN / CRC-OSA / Bureau of Meteorology Australia.
El Índice de Oscilación del Sur (IOS) mostró un fuerte descenso durante abril y comienzos de mayo de 2026, alcanzando valores negativos cercanos al umbral típico asociado a condiciones de El Niño.CIIFEN / CRC-OSA / Bureau of Meteorology Australia.

En términos simples, el Pacífico parece estar “conversando” nuevamente con la atmósfera, algo que no siempre ocurre de forma inmediata. Cuando ambos sistemas logran sincronizarse, aumentan considerablemente las probabilidades de desarrollar un evento El Niño más consolidado.

¿Qué podría pasar en Sudamérica y Chile?

Las proyecciones climáticas para América Latina también llaman la atención. Según CIIFEN, entre mayo y julio podrían registrarse temperaturas sobre lo normal en sectores de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y gran parte del centro y norte de Chile. Algunas regiones de Sudamérica incluso podrían presentar anomalías de hasta +2 °C respecto al promedio histórico.

Los modelos climáticos proyectan temperaturas sobre lo normal en gran parte de Sudamérica entre junio y agosto de 2026, especialmente en zonas tropicales y el centro-norte del continente, mientras el Pacífico ecuatorial continúa mostrando señales cálidas asociadas al posible desarrollo de El Niño. Créditos: CIIFEN / NMME / ECMWF Ensemble Mean.
Los modelos climáticos proyectan temperaturas sobre lo normal en gran parte de Sudamérica entre junio y agosto de 2026, especialmente en zonas tropicales y el centro-norte del continente, mientras el Pacífico ecuatorial continúa mostrando señales cálidas asociadas al posible desarrollo de El Niño. Créditos: CIIFEN / NMME / ECMWF Ensemble Mean.

En cuanto a precipitaciones, el panorama todavía presenta incertidumbres. El boletín proyecta lluvias sobre lo normal en sectores de Colombia, Ecuador y norte de Perú, mientras otras áreas del continente podrían mantenerse más secas de lo habitual. Para Chile, los efectos aún dependerán de cómo evolucione el acoplamiento océano-atmósfera durante las próximas semanas.

Las proyecciones climáticas para junio-agosto de 2026 muestran un escenario con lluvias sobre lo normal en sectores ecuatoriales del Pacífico y partes del norte de Sudamérica, mientras amplias zonas del continente podrían mantenerse con precipitaciones cercanas o inferiores al promedio. Créditos: CIIFEN / NMME Ensemble / ECMWF Ensemble Mean.
Las proyecciones climáticas para junio-agosto de 2026 muestran un escenario con lluvias sobre lo normal en sectores ecuatoriales del Pacífico y partes del norte de Sudamérica, mientras amplias zonas del continente podrían mantenerse con precipitaciones cercanas o inferiores al promedio. Créditos: CIIFEN / NMME Ensemble / ECMWF Ensemble Mean.

El informe coincide además con recientes análisis de la NOAA Climate Prediction Center, donde los expertos ya elevan a un 82 % la probabilidad de desarrollo de El Niño durante el trimestre mayo-julio. Sin embargo, todavía existe incertidumbre sobre la intensidad que podría alcanzar el fenómeno.

Y aunque la palabra “El Niño” suele asociarse rápidamente a lluvias intensas en Chile, los expertos recuerdan que cada evento es distinto. Algunos episodios generan inviernos muy lluviosos, mientras que otros apenas alteran los patrones habituales. La clave estará en cómo evolucione la atmósfera durante el segundo semestre.

Referencia de la noticia

CIIFEN. El Niño/La Niña en América Latina, mayo de 2026.

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