Impactantes tormentas sobre el centro sur de Chile: festival de rayos provocó hasta incendios naturales

Atóninos quedaron los habitantes del centro sur ante la inmensa cantidad de truenos, relámpagos y rayos que se han registrado durante este viernes 30. La tormenta llegó con fuerza en la madrugada y dejó imágenes que llenaron las redes sociales.

La baja segregada generó gran inestabilidad sobre el centro sur de Chile este viernes 30 de enero. Las tormentas impresionaron desde las primeras horas de la madrugada.
La baja segregada generó gran inestabilidad sobre el centro sur de Chile este viernes 30 de enero. Las tormentas impresionaron desde las primeras horas de la madrugada.

Los registros de los poderosos rayos, desprendiéndose desde las nubes y cayendo en diversos sectores, comenzaron a llenar las redes sociales desde horas de la madrugada del último viernes de enero, cuando la aproximación de una baja segregada —un bolsón de aire frío en altura, con giro ciclónico, tal como lo hacen las manecillas del reloj— comenzó a atraer para sí humedad que se distribuía al otro lado de la cordillera, guiada por la alta de Bolivia sobre el continente.

Esta situación, sumado al gran contraste térmico de la jornada anterior generó una explosión de tormentas en las primeras horas del día, que incluso activaron alertas SAE para el Gran Concepción, que fue fuertemente impactado con la furia de las tormentas eléctricas y los chubascos intensos.

Ante el peligro que podría dejar esta gran actividad eléctrica —que se concentró en las primeras horas de la mañana entre las regiones del Ñuble y de Los Ríos— la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) incrementó su aviso a nivel de alertamiento de aviso para alerta meteorológica en la zona. A pesar de esto, muchas personas en la zona afectadas por los incendios forestales en el Biobío decidieron mantenerse en sus terrenos y enfrentar esta nueva inclemencia de la naturaleza, a sabiendas de los riesgos que ella podría provocar.

Las lluvias, a ratos intensas, amenazaron con debilitar las estructuras que siguen en pie. Sin embargo, el peligro llegaba más furiosamente en forma de rayo que en forma de chubasco.

Fuego que nació del cielo

Varios fueron los registros compartidos de incendios provocados por la caída de rayos en el centro sur del país.

El rayo, que impactó un árbol en el sector de Liucura Bajo, comuna de Quillón, casi en el límite de la Región del Ñuble, provocó un foco de incendio al encender el pasto seco de los alrededores. Personas trabajaron incesantemente para contener el fuego y evitar que se extendiera de manera descontrolada.

Muchos de estos focos de incendio se activaron incluso antes de que se iniciara la precipitación, en lo que se conoce como tormenta seca. Sin embargo, la energía que genera el impacto del rayo en un árbol puede encenderlos aunque estén mojados.

La precipitación, que cayó intensa en algunos sectores, ayudó a que estos incendios no se propagaran y quedaran restringidos a una pequeña parte de bosque o matorral.

Vidas en peligro, sin tal vez saberlo

El cielo rugió en el campo y en la ciudad. En Concepción, el sonido de los truenos agitó aves y personas, y la vibración producida activó alarmas de vehículos.

Muchas personas corrieron peligro, tal vez sin saberlo, para hacer registros de la intensa tormenta en el centro sur.

Al estar en medio de una tormenta eléctrica, la recomendación es clara: protegerse en lugares cerrados y alejarse de objetos que puedan conducir la electricidad. A pesar de que el rayo cae generalmente en el punto más alto, la energía estática que llena el ambiente puede atraer parte de la descarga hacia otras superficies u objetos próximos al punto principal de impacto.

Las tormentas, que disminuyeron levemente su intensidad en sectores chilenos, han ganado más fuerza al otro lado de la cordillera. Productos satelitales del Servicio Meteorológico de Argentina evidenciaban la actividad eléctrica presente aún sobre parte de Chile y en el país trasandino.

Esta tormenta encendió las alarmas y aumentó la preocupación ante el pronóstico de lluvias para la próxima semana, donde un sistema frontal de gran extensión y duración dejaría lluvias más persistentes entre la zona central y la Patagonia, tal como vemos comúnmente en los meses de otoño e invierno.

A diferencia de estas tormentas asociadas a la baja segregada —que dejaron un número altísimo de rayos y chubascos violentos—, la próxima semana se esperan lluvias más homogéneas y persistentes, lo que puede incrementar el peligro por socavones y deslizamientos de terreno en los sectores más afectados por los incendios forestales en esta temporada.