Menos plástico en la mesa: la nueva etapa de la Ley de Plásticos ya rige en Chile

Las nuevas exigencias buscan frenar la generación de residuos en el consumo diario y empujar un cambio de hábitos en restaurantes, delivery y vitrinas de bebidas.

La tercera y más ambiciosa etapa de la Ley 21.368 apunta a cambiar hábitos cotidianos para reducir residuos que hoy saturan vertederos y ecosistemas.
La tercera y más ambiciosa etapa de la Ley 21.368 apunta a cambiar hábitos cotidianos para reducir residuos que hoy saturan vertederos y ecosistemas.

A veces los cambios más grandes se notan en los detalles más pequeños. Esa cuchara de plástico que hasta hace poco aparecía envuelta en su bolsita individual junto al café, hoy ya no está. O tal vez el mozo llegó a la mesa con una taza de cerámica en lugar del clásico vaso desechable.

Ese gesto, casi imperceptible, forma parte de un proceso que comenzó en 2021, cuando Chile decidió frenar una lógica instalada durante décadas, la de usar por minutos algo que puede durar siglos.


El 13 de febrero de 2026 marcó un nuevo hito. Ese día entró en vigencia otra etapa de la Ley N° 21.368 sobre plásticos de un solo uso, sumando exigencias concretas para restaurantes y supermercados.

¿Qué cambió exactamente? (y cómo nos afecta)

La nueva fase de la ley redefine dos momentos clave de nuestro día a día: cuándo comemos fuera y cuándo compramos bebidas. Aquí lo esencial, punto por punto:

  • Si comes en el local (terraza o patio de comida incluidos): nada de plásticos de un solo uso. Los utensilios y envases deben ser reutilizables. Solo se permiten alternativas de madera, papel o cartón certificados como biodegradables.

  • Si pides delivery o para llevar: se aceptan desechables, pero no de plástico convencional. Deben ser materiales reciclables o, en caso de plástico, contar con certificación compostable y de origen renovable.

  • Cubiertos y bombillas: ya no llegan por defecto. Solo pueden entregarse si el cliente los pide expresamente.

  • En supermercados: al menos un 30 % de las botellas en vitrina deben ser retornables, visibles y disponibles. La reutilización deja de ser la excepción y pasa a ocupar espacio en primera fila.

Las autoridades son optimistas frente a estas nuevas medidas. La SEREMI (s) del Medio Ambiente, Sandra Orellana, declara en un comunicado del Ministerio del Medio Ambiente (MMA) que “esta ley viene implementándose desde el 2021 y hemos visto que, con los años, la comunidad ha tomado bastante bien estas nuevas normas, como la ley de bolsas plásticas. En realidad, lo que estamos sembrando ahora es para las nuevas generaciones”.

Cumplir con el sello verde, pero de verdad

Detrás de estas nuevas reglas hay un trabajo técnico que pocos ven. En enero de 2026, el MMA publicó el reglamento que le da cuerpo a la ley, estableciendo con lupa qué significa realmente que un plástico sea “compostable” o cuánto material reciclado deben tener las botellas.

Para que un producto obtenga el sello de "plástico certificado", debe cumplir con dos condiciones: ser compostable (ya sea en condiciones domiciliarias o industriales) y contener al menos un 20 % de materias primas renovables.

En el caso de las botellas desechables, la exigencia actual es que incorporen un 15 % de plástico recolectado y reciclado dentro del país. Pero esto recién empieza y la meta es llegar al 25 % en 2030, el 50 % en 2040 y al 70 % en 2060.

Cada botella, además, llevará un código QR para que cualquier persona pueda verificar su certificación. Transparencia total.

La cuenta regresiva que ya corre y que en Valdivia entendieron primero

Las leyes se prueban en la práctica. En Valdivia, el Café Entre Lagos recibió el Sello “Supera el Plástico” por adelantarse a las exigencias.

La alcaldesa Carla Amtmann señaló que esperan que el comercio local adopte este estándar “que no solamente nos ayude a resguardar nuestro medioambiente y reducir la cantidad de residuos que llegan al vertedero, sino que también aporte a la identidad de la ciudad”.

Todo esto no ocurre en el vacío. La Ley 21.368 comenzó a caminar en febrero de 2022, prohibiendo bombillas, cubiertos y productos de plumavit. Luego vino la extensión de la retornabilidad a almacenes y tiendas de conveniencia en 2023.

Este 2026, se cierra el círculo con la prohibición más profunda: la de los desechables en el consumo dentro de locales y el impulso definitivo a lo retornable en supermercados.

La escena cotidiana sigue ahí —la terraza llena, la bebida fría, el pedido a domicilio—, pero el material que la acompaña comienza a transformarse. Y en esa suma de gestos repetidos cada día se juega algo más grande: cuánto residuo decidimos seguir produciendo y cuánto estamos dispuestos a evitar.

Referencias de la noticia

MMA. (2026). Nuevas exigencias para restaurantes y supermercados entraron en vigencia por Ley de Plásticos de Un Solo Uso. Comunicado publicado en el sitio web de la institución.

Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Ley 21.368: Regula la entrega de plásticos de un solo uso y las botellas plásticas, y modifica los cuerpos legales que indica. Documento publicado en el sitio web de la institución.