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Nivel alarmante en el agotamiento del ozono Ártico

Los científicos están monitoreando la influencia del cambio climático sobre el adelgazamiento de la capa de ozono en esta región del planeta. Revisa más detalles en este artículo.

Nubes sobre el Océano Ártico
Disminución sin precedentes de la capa de Ozono sobre el Ártico ha dejado perplejos a los científicos, quienes continúan realizando constantes monitoreos.

Es lamentable lo que se está observando en grandes partes del Ártico, de acuerdo a una publicación de la Organización Meteorológica Mundial. La presencia de sustancias que fomentan el agotamiento de la capa de ozono ha provocado niveles sin precedentes en esta parte del mundo. El último registro similar fue el año 2011, pero este 2020 el agotamiento ha sido significativamente mayor.

A pesar la reducción en la emisión de los contaminantes que destruyen en la capa de ozono, ellos permanecerán en la atmósfera por algunas décadas más.

Durante la primavera 2011 del hemisferio norte, las perdidas de ozono en el Ártico fueron cercanas al 50%. Posteriormente, los científicos observaron un incremento del 60% en el índice ultravioleta sobre la zona ártica canadiense. Inclusive, porcentajes más altos se registraron en el norte de Europa. Desafortunadamente, este episodio ha vuelto a repetirse.

Si bien, el Protocolo de Montreal ha promovido la eliminación gradual de los clorofluorocarbonos, esto no ha sido suficiente. Estas sustancias son capaces de permanecer varias décadas en la atmósfera. Por ende, hasta nuestros días siguen causando este tipo de destrucción en la capa de ozono.

Es importante mencionar que el adelgazamiento de la capa de ozono en el Ártico se genera en el vórtice polar. Esta es una región del planeta donde los vientos adquieren mayores velocidades debido al descenso de aire. Como consecuencia, estos vientos pueden aislar la masa de aire dentro del vórtice polar, manteniendo muy fría la región.

¿Qué condiciones se presentaron en la atmósfera?

Por otra parte, ondas atmosféricas que viajan desde niveles inferiores hacia niveles superiores en latitudes medias han perturbado el vórtice polar Ártico. Esto ha provocado el desplazamiento de aire con altas concentraciones de ozono desde otras partes de la estratósfera. Impactantes fueron los valores observados en marzo 2020, cuando las concentraciones de ozono sobre esta región del planeta alcanzaron un valor mínimo histórico de 205 unidades Dobson. Como referencia, el valor más bajo que se había registrado para el mes de marzo fue de 240 unidades Dobson.

Durante abril 2020, el incremento de las temperaturas en la Estratósfera (segunda capa de la atmósfera desde el suelo hacia arriba) provocó una retracción en el vórtice polar. Estas condiciones generaron dos vórtices más pequeños, permitiendo la mezcla con aire rico en ozono de la atmósfera inferior. De esta manera, cesaron las reacciones de agotamiento de este gas en el Ártico.

El monitoreo científico ha sido clave, principalmente para saber hasta qué nivel el cambio climático está influyendo en el enfriamiento estratosférico. Este punto es sumamente importante, ya que aumenta las probabilidades que se registren temperaturas bajo los -78°C. Condiciones que son necesarias para la formación de nubes estratosféricas polares.

Finalmente, se estima que la capa de ozono se ha recuperado entre 1% y 3% desde el año 2000 en algunas partes de la Estratósfera. Hacia el año 2060, se proyecta el restablecimiento total de la capa de ozono sobre la Antártica.