Tras una inundación, aumenta el riesgo de infecciones: estas son las medidas que debes tomar

Del agua que se puede beber a las señales que obligan a consultar a un médico: las precauciones clave para cuidar la salud tras un temporal.

Tras una inundación, es necesario extremar las precauciones sobre todo con el agua.
Tras una inundación, es necesario extremar las precauciones sobre todo con el agua.

Tras una inundación, cuando baja el nivel del agua y comienza la limpieza, se dispara un nuevo riesgo relacionado con la salud: las infecciones.

El agua de una inundación no está limpia: arrastra residuos, químicos y aguas servidas, entre otros, por lo que durante las siguientes semanas es necesario extremar las precauciones.

Riesgos sanitarios tras una inundación son evitables

Los principales riesgos sanitarios se relacionan con la contaminación del agua potable, la interrupción de los sistemas de saneamiento, la proliferación de vectores (como mosquitos y roedores) y las dificultades para acceder oportunamente a servicios de salud, explica Marcela Díaz Fluhmann, directora de la carrera de Enfermería de la Universidad Andrés Bello.

La limpieza tras una inundación debe realizarse con protección, como botas y guantes de goma.
La limpieza tras una inundación debe realizarse con protección, como botas y guantes de goma.

Existe mayor riesgo de enfermedades gastrointestinales, infecciones en heridas por el contacto con agua y barro contaminados y, en invierno, un aumento de enfermedades respiratorias asociado al frío, la humedad y el hacinamiento, agrega Cristián Rebolledo Díaz, médico y académico de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile.

A ello se suma el deterioro de la salud mental, no solo de las personas directamente afectadas, sino también de la población general, por lo que ambos especialistas recomiendan informarse a través de fuentes oficiales y evitar la sobreexposición a la cobertura de la emergencia.

Medidas de precaución esenciales para proteger la salud

Para prevenir complicaciones después de una inundación y durante las labores de limpieza, los especialistas recomiendan tomar algunas medidas clave:

  • Agua: si la vivienda estuvo en una zona inundada, incluso el agua de la llave puede ser un riesgo los primeros días. Se recomienda hervirla durante al menos un minuto o desinfectarla siguiendo las recomendaciones de la autoridad sanitaria, en caso de no tener agua envasada.
  • Alimentos: si estuvieron en contacto con el agua de la inundación o permanecieron sin refrigeración durante un tiempo prolongado, deben desecharse.
  • Higiene: lavarse las manos frecuentemente con agua segura y jabón, especialmente antes de preparar alimentos y después de ir al baño. Desinfectar superficies antes de utilizarlas.
El lavado de manos, con jabón y por al menos 40 segundos, es esencial para mantener la higiene.
El lavado de manos, con jabón y por al menos 40 segundos, es esencial para mantener la higiene.
  • Limpieza y ventilación: mantener la correcta ventilación de los espacios húmedos para disminuir la proliferación de hongos. Al limpiar la vivienda, es importante usar guantes de goma y botas impermeables.
  • Consultar oportunamente: cualquier herida debe lavarse de inmediato y, si es profunda o está contaminada, consultar con un especialista para evaluar la necesidad de un refuerzo contra el tétanos. Igualmente ante casos de fiebre, diarrea intensa, vómitos persistentes o dificultad respiratoria. No automedicarse y continuar tomando los medicamentos habituales para enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o asma.

“Las personas que sufren cortes o abrasiones durante las labores de limpieza, por ejemplo, presentan mayor riesgo de infecciones bacterianas, especialmente si las lesiones entran en contacto con agua contaminada. Es importante verificar el estado de vacunación contra el tétanos cuando existen heridas de riesgo”. Marcela Díaz Fluhmann, UNAB.

Preparación ante emergencias: el botiquín familiar

Chile es un país altamente expuesto a desastres socioambientales, por lo que la preparación previa es fundamental para disminuir los riesgos para la salud. Para enfrentar de manera segura cualquier emergencia, se recomienda contar con un kit completo que incluya:

Mantener un botiquín con insumos básicos puede ser clave en casos de emergencia.
Mantener un botiquín con insumos básicos puede ser clave en casos de emergencia.

Insumos médicos y medicamentos

  • Medicamentos personales: tratamientos de uso habitual suficientes para al menos 7 días (personas con hipertensión, asma, enfermedades autoinmunes, etc.).
  • Analgésicos y antipiréticos para el manejo del dolor y la fiebre.
  • Solución de rehidratación oral.
  • Materiales de primeros auxilios: gasas estériles, vendas, apósitos adhesivos, suero fisiológico en ampollas plásticas de 20 cc, guantes desechables, tijeras y termómetro digital.
  • Mascarillas y alcohol gel.

Equipamiento y comunicación

  • Linterna con pilas.
  • Radio portátil y pilas de repuesto.
  • Cargadores portátiles para teléfonos móviles.
  • Lista de teléfonos de emergencia anotada en papel.

Suministros básicos de supervivencia

  • Al menos 2 litros de agua potable por persona al día, calculados para un periodo de tres días.
  • Alimentos no perecibles y abrelatas manual.
  • Artículos especiales para lactantes, personas mayores o quienes presenten enfermedades crónicas.
  • Documentación: copias de documentos importantes protegidas en bolsas impermeables.

“Lo más importante es estar preparados para enfrentar interrupciones temporales de servicios básicos, especialmente del agua potable y la electricidad. Es recomendable contar con una pequeña reserva de agua potable, alimentos no perecibles, una linterna con pilas, un cargador portátil para el teléfono, un botiquín básico y una reserva de los medicamentos de uso habitual”. Cristián Rebolledo, Universidad de Chile.

Asimismo, se recomienda revisar periódicamente las fechas de vencimiento de los medicamentos, los alimentos y el estado de las pilas para asegurarte de que todo funcione correctamente cuando más lo necesites.