Un cerro que enseña: nuevo centro de educación ambiental abre la ciencia a la ciudad en La Serena
El nuevo espacio del CEAZA combina investigación, educación sensorial y senderos accesibles para revalorizar la biodiversidad regional.

La región de Coquimbo es un libro abierto de adaptación. Sus lomas áridas, sus quebradas que reverdecen con el rocío costero y su tenaz biodiversidad cuentan una historia de resistencia frente a la sequía persistente.
Sin embargo, para muchos, ese relato escrito en el lenguaje de las plantas nativas y los suelos pedregosos permanece cifrado.
¿Cómo se puede comprender y, sobre todo, cuidar aquello que no se logra descifrar? Esta pregunta es el motor de una nueva iniciativa que busca traducir la ciencia del ecosistema para la gente.
Aprender del territorio para cuidarlo mejor
La falta de educación ambiental es uno de los factores que explican por qué los ecosistemas urbanos suelen degradarse rápidamente. Cuando no se reconoce su valor, tampoco se protege.
El espacio ofrecerá talleres, recorridos guiados y actividades prácticas centradas en la biodiversidad local.
Durante la inauguración, los asistentes participaron en una actividad de indagación científica centrada en el reconocimiento de flora nativa, una forma concreta de aprender mirando el suelo, las hojas y los ritmos del entorno.
Urbanismo con contenido ambiental
Durante mucho tiempo, los proyectos urbanos se midieron por metros cuadrados construidos. El parque Cerro Grande y su centro ambiental proponen una métrica distinta: la profundidad del vínculo que logran crear entre las personas y su entorno.

En un comunicado oficial de la institución, aclaran que más allá de la infraestructura, la apuesta es integrar ciencia y espacio público.
“Estamos haciendo urbanismo con contenido, con profundidad”, señala José Manuel Peralta, seremi de Vivienda y Urbanismo de la Región de Coquimbo, destacando que el parque busca ser un punto de encuentro entre comunidad, medio ambiente y conocimiento científico.
La savia nueva: los jóvenes y la urgencia ambiental
Hablar de biodiversidad en Coquimbo no es un ejercicio teórico. La región enfrenta una de las sequías más prolongadas de su historia, con impactos directos sobre suelos, vegetación y disponibilidad de agua.
Comprender cómo funcionan los ecosistemas de zonas áridas es clave para adaptarse a ese escenario. En la inauguración, entre las autoridades, una voz joven planteó la cuestión con la claridad de quién heredará el problema.
Alison Mondaca, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de La Serena.
Comunicar esta urgencia requiere un proyecto con acceso universal. La infraestructura del parque se construyó con esta convicción.
De sus 2 mil metros de senderos, el 80% es totalmente accesible para adultos mayores o personas con movilidad reducida.
La inauguración del centro fue solo el primer capítulo. Lo que sigue es la historia cotidiana de un lugar que invita a dejar de mirar el entorno como fondo y empezar a entenderlo.
Preguntas simples —¿qué planta es esa?— encontrarán aquí un espacio para responderse. Y, casi sin darse cuenta, esa curiosidad abrirá otra: ¿cómo se cuida?
El Centro de Educación Ambiental CEAZA no promete resolver la crisis ambiental, pero sí algo más concreto: que el Cerro Grande deje de ser un paisaje anónimo y se convierta en un territorio leído, recorrido y comprendido por quienes lo habitan.
Referencias de la noticia
CEAZA. (2025). En el Parque Urbano Cerro Grande: Se inauguró el Centro de Educación Ambiental CEAZA. Comunicado publicado en la web de la institución.