El agua y el carbono de 3I/ATLAS revelan un origen extremadamente frío y antiguo, posiblemente en un sistema planetario formado durante las primeras etapas de evolución de la Vía Láctea.
El agua y el carbono de 3I/ATLAS revelan un origen extremadamente frío y antiguo, posiblemente en un sistema planetario formado durante las primeras etapas de evolución de la Vía Láctea.
En respuesta a los numerosos proyectos de megaconstelaciones de satélites que orbitan la Tierra, el Observatorio Europeo Austral ha solicitado que se establezca un límite para preservar las observaciones astronómicas desde la superficie de nuestro planeta.
En el cosmos, la opulencia se paga cara. Las estrellas hipergigantes, monstruos cósmicos que superan cien veces la masa de nuestro Sol, consumen su combustible a un ritmo frenético, abocándose a una existencia efímera y a un final catastrófico.
Un estudio del ESO advierte que las megaconstelaciones de satélites podrían comprometer la astronomía desde tierra. El límite propuesto es de 100,000 satélites tenues, frente a los casi 2 millones previstos para los próximos años.
Un estudio reveló que la radiación cósmica y la microgravedad provocan cambios en el hígado similares al envejecimiento acelerado. El descubrimiento podría ayudar a proteger a los astronautas y desarrollar nuevas terapias para retrasar enfermedades asociadas a la edad.
Las observaciones del telescopio espacial James Webb podrían explicar cómo un planeta gigante escapó de la destrucción durante la muerte de su estrella.
Minerales analizados por Curiosity revelan que Marte conservó agua subterránea cálida durante millones de años, ampliando el debate sobre el clima, la habitabilidad y posible vida marciana en el subsuelo.
Se han descubierto planetas superligeros, más ligeros que el algodón de azúcar, a más de 1.100 años luz de la Tierra, pero ¿cómo se formaron estos mundos extremadamente ligeros?
El sobrevuelo permite observar de cerca cómo un pequeño asteroide puede registrar colisiones, reensamblajes, cambios minerales provocados por el agua y movimientos posteriores de la superficie.
El cielo nocturno de julio ofrecerá varios eventos astronómicos imperdibles: una conjunción planetaria, la Luna llena del Ciervo y dos lluvias de meteoros que coincidirán a fin de mes.
El cielo tiene su propia versión de la latitud y la longitud. Se llaman declinación y ascensión recta, y funcionan como una cuadrícula invisible que cubre toda la esfera celeste. Así funciona el sistema que usan telescopios, catálogos y aplicaciones de mapas estelares.
Canopus, una de las estrellas más brillantes del cielo nocturno, ha sido usada por la NASA como referencia para orientar sondas espaciales. Desde Chile, su brillo la convierte en una joya austral fácil de reconocer.