Cielos chilenos revelan a S301, una de las estrellas más rápidas y cercanas al agujero negro galáctico
Desde los cielos prístinos del desierto de Atacama, astrónomos descubrieron la estrella S301. Girando al borde del agujero negro Sagitario A*, este objeto alcanza velocidades extremas que desafían la física conocida y ponen a prueba la teoría de la relatividad.

En el centro exacto de nuestra galaxia, a más de 26.000 años luz de la Tierra, habita Sagitario A* (Sgr A*), un agujero negro supermasivo con una masa equivalente a cuatro millones de soles.
A su alrededor gira un enjambre de estrellas audaces que soportan fuerzas capaces de despedazar mundos enteros. Entre ellas, la estrella S301 se ha posicionado como una de las más fascinantes debido a las velocidades extremas que alcanza en su punto de máxima aproximación.
Rozando los límites de la física
A diferencia de nuestro Sol, que viaja placenteramente a unos 220 km/s alrededor de la galaxia, S301 se mueve dentro de una órbita extremadamente elíptica. Al acercarse al periastro (el punto más cercano al agujero negro), la gravedad de Sgr A* la acelera a varios miles de kilómetros por segundo, alcanzando un porcentaje significativo de la velocidad de la luz.
Viajar a estas magnitudes cambia por completo las reglas de la astrofísica convencional:
- Laboratorio de la Relatividad General: A estas velocidades y bajo este pozo gravitatorio, la estrella experimenta efectos previstos por Albert Einstein, como el enrojecimiento gravitacional de la luz y la precesión de Schwarzschild (la órbita no cierra en una elipse perfecta, sino que avanza dibujando la forma de un rosetón).
- Resistencia a las fuerzas: El simple hecho de que S301 mantenga su estructura sin ser destruida ni devorada permite a los astrofísicos calcular los límites de densidad y composición de las estrellas que habitan el núcleo galáctico.
Ojos chilenos hacia el corazón galáctico
El hallazgo y caracterización precisa de S301 no habría sido posible sin las condiciones únicas del norte de Chile. La astronómica hazaña fue liderada por la colaboración internacional GRAVITY utilizando la infraestructura del Observatorio Europeo Austral (ESO) en el Cerro Paranal, ubicado en la Región de Antofagasta.

Para seguir la pista a una estrella tan tenue y oculta tras densas nubes de polvo interestelar, se utilizó la técnica de la interferometría en el infrarrojo cercano. Al combinar la luz de los cuatro telescopios gigantes de 8.2 metros del VLT, los astrónomos crearon un telescopio virtual con una resolución equivalente a la de un espejo de 130 metros.
Desde los cielos prístinos del desierto de Atacama, este instrumento es capaz de discernir movimientos orbitales con la precisión de ver una moneda en la superficie de la Luna.
¿Qué nos enseña S301 hacia el futuro?
El estudio continuo de S301 y sus compañeras de órbita no solo ayuda a medir con precisión la masa y distancia de Sgr A*, sino que también sirve como prueba para detectar si el agujero negro posee masa distribuida a su alrededor (como materia oscura o agujeros negros de masa estelar).
Cada paso por S301 es una nueva oportunidad para poner a prueba las teorías fundamentales de la física moderna desde la mejor ventana astronómica del planeta.
El seguimiento constante de la estrella S301 reafirma el valor indiscutible de la infraestructura astronómica instalada en Chile para desentrañar los misterios más profundos del cosmos.
Al presenciar cómo este lejano objeto resiste la gravedad extrema de Sgr A*, la ciencia no solo confirma la validez de las teorías de Einstein, sino que abre una ventana privilegiada hacia la dinámica secreta que gobierna el corazón de nuestra galaxia.