Cargadores rotos, metales valiosos: el proyecto que busca extraer tierras raras de la basura electrónica en Chile

Mientras el planeta acumula millones de toneladas de residuos electrónicos cada año, la investigación propone extraer metales estratégicos de lámparas y dispositivos en desuso.

El objetivo final del proyecto, que se extenderá hasta 2028, es demostrar que es posible recuperar tierras raras de alta pureza a partir de residuos electrónicos, y que ese proceso puede ser económicamente viable.
El objetivo final del proyecto, que se extenderá hasta 2028, es demostrar que es posible recuperar tierras raras de alta pureza a partir de residuos electrónicos, y que ese proceso puede ser económicamente viable.

Cada vez que un celular deja de encender o una ampolleta LED se quema, el destino parece evidente: el cajón del olvido o el vertedero. Lo que rara vez vemos es que en esos aparatos hay metales estratégicos que sostienen la tecnología actual.

El problema es doble. La basura electrónica crece cada año y dependemos de minerales cuya producción está concentrada en pocos países.

En ese cruce surge una pregunta incómoda: ¿estamos desechando parte de nuestra autonomía tecnológica?

Una investigación liderada por María Luisa Valenzuela en la Universidad Autónoma de Chile (UA) propone recuperar tierras raras desde residuos electrónicos para devolverlas al sistema productivo.

Un problema que crece más rápido que el reciclaje

Hablar de una montaña de desechos electrónicos no es una exageración. Según el Global E-waste Monitor 2024, el mundo generó 62 millones de toneladas de basura electrónica en 2022, y la cifra sigue en aumento. Menos de una cuarta parte se gestiona de forma documentada.

En América Latina, el reciclaje formal también es bajo, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, que ha advertido sobre la necesidad de fortalecer sistemas de economía circular en la región.

Entre esos residuos viajan las llamadas tierras raras: elementos como lantano, cerio o terbio, esenciales para pantallas, baterías, turbinas eólicas y vehículos eléctricos.

Aunque no son “raros” en términos de abundancia geológica, están dispersos y mezclados, lo que hace compleja su extracción. A nivel global, se recicla apenas alrededor del 1 %.

Cómo separar lo que viene mezclado

Extraer tierras raras desde un aparato desechado es parecido a intentar recuperar sal, azúcar y harina después de haberlas mezclado en un mismo recipiente. Están ahí, pero separarlas requiere precisión.

“Si una luz LED se echa a perder o se rompe, el objetivo es recuperar esos metales críticos para volver a desarrollarlos y meterlos en el sector productivo”, explica María Luisa Valenzuela, decana de Ingeniería de la UA y líder del proyecto en un comunicado de la institución.

La estrategia parte con una lixiviación, es decir, disolver los metales presentes en los residuos. Luego entra en acción el corazón del proyecto: materiales diseñados a medida que funcionan como filtros selectivos.

En su superficie se incorporan grupos químicos que actúan como pequeñas “manos” capaces de atrapar un metal específico entre varios. La meta final es lograr que, una vez capturado, el metal pueda liberarse y reutilizarse con su pureza intacta.

Economía circular y soberanía tecnológica

Recuperar estos elementos no es solo una cuestión ambiental, también tiene implicancias estratégicas.

Hoy, la producción mundial de tierras raras está fuertemente concentrada en Asia, especialmente en China, lo que condiciona cadenas de suministro globales.

Si logramos recuperarlas desde nuestros propios desechos, ganaremos una autonomía tecnológica que hoy no tenemos. Podemos ser líderes en economía circular, pero para eso el desafío es hacernos cargo de nuestros propios residuos”, afirma Valenzuela.

El proyecto dialoga con la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP) en Chile, que obliga a gestionar ciertos residuos prioritarios, pero va un paso más allá. Propone la gestión de residuos electrónicos y que, a su vez, estos sean una fuente de materias primas secundarias.

La basura electrónica suele marcar el final de un aparato. Para la ciencia, puede ser un nuevo comienzo.

Referencias de la noticia

UA. (2025). Investigación de la U. Autónoma busca recuperar "tierras raras" desde la basura electrónica para impulsar la autonomía tecnológica. Comunicado publicado en la web de la institución.


UNITAR. The global E-waste Monitor 2024 – Electronic Waste Rising Five Times Faster than Documented E-waste Recycling: UN. Documento publicado en la web de la organización.