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Científicos logran revivir planta de más de 32 mil años de edad

Planta fue cultivada con éxito por científicos a partir de frutos congelados por 30 mil años, encontrados durante una investigación en Rusia. El récord anterior era de apenas 2.000 años.

Planta fue revivida con éxito a partir de frutos congelados por más de 32 mil años
Científicos encontraron frutos congelados de más de 32 mil años de edad en Rusia y lograron revivir la especie con éxito. Imagen de S. Yashina et al.

Aún no es posible congelar un ser humano y revivirlo años después, pero la conservación de largo plazo de materiales biológicos es un desafío científico importante que está siendo muy explorado en los últimos años.

Un hecho llamó la atención de científicos que realizaban estudios de campo en el noreste de Siberia, que investigaban más de 70 madrigueras de ardillas enterradas bajo el hielo: descubrieron frutos congelados de una planta de la especie Silene Stenophylla, que en la actualidad aún se puede encontrar en la región.

Los frutos fueron encontrados en el hielo, a una profundidad de 38 metros, donde estuvieron congelados a una temperatura 7 ºC bajo cero. Utilizando la técnica de radiocarbono en laboratorio se estimó que los frutos tenían cerca de 32 mil años de edad, habiendo sido congelados en la época del Pleistoceno.

semillas de S. Stenophylla encontrados congelados dentro de frutos
La edad de los frutos encontrados en el hielo fue estimada en 31.800 ± 300 años. Ellos contenían semillas en su interior. Imagen de S. Yashina et al.

Las ardillas que habitaban estas madrigueras comían y almacenaban frutas en ellas, y algún evento climático puede haber enterrado y congelado la región, haciendo con que el material se mantuviera intacto durante miles de años. Un gran número de otros restos de la época también fue recuperado por los investigadores.

Algún tiempo luego de este descubrimiento, otro equipo de investigadores encabezados por Svetlana Yashina, comenzó el trabajo de tratar de revivir las plantas a partir de las semillas encontradas. De ser posible, el equipo batería el récord anterior -las semillas más antiguas ya germinadas tenían apenas 2 mil años de edad.

El deshielo del permafrost, producto del calentamiento global, puede hacer con que especies antiguas puedan volver a la vida. Este estudio mostró la viabilidad de este proceso.

En primer lugar, los investigadores trataron de hacer germinar las semillas maduras recuperadas de la fruta, aunque sin éxito. Luego, consiguieron extraer tejidos de la propia fruta y, a partir de este material, el equipo logró finalmente, cultivar algunos especímenes.

En un principio, las plantas parecían idénticas a los especímenes modernos. Pero, al ser llevadas hasta la floración, los científicos observaron que sus pétalos eran mucho más largos y separados que los que poseen las plantas modernas. Además de esto, las semillas producidas por los frutos de esta planta regenerada germinaron con una tasa de éxito mayor del que las plantas actuales, mostrando ser mucho más fértiles.

muestras de S. Stenophylla en laboratorio
Las plantas fueron cultivadas a partir de tejidos extraídos del propio fruto y produjeron plantas fértiles. Imagen de S. Yashina et al.

Los científicos no tienen seguridad del motivo por el cual las variaciones observadas ocurren, pero actualmente, estas plantas de S. Stenophylla son los organismos vivos más antiguos, viables y multicelulares ya resucitados por investigadores. No es sorprendente encontrar material vivo tan antiguo, pero el hecho de que las plantas pudiesen ser recuperadas es el ejemplo más extraordinario de longevidad extrema de tejido vegetal.

Según comentó el paleontólogo Grant Zazula, "este descubrimiento eleva de manera increíble nuestra comprensión con relación a la viabilidad de la vida antigua en el hielo". Esto significa que el deshielo provocado por el cambio climático expone la vida que permaneció encapsulada en el hielo a los ecosistemas modernos, donde plantas ancestrales pueden acabar retomando la actividad fisiológica y volviéndose parte de los sistemas y procesos biológicos actuales.

Las razones para el éxito del experimento pueden ser variadas. Entre ellas están el alto contenido de sacarosa que conservó las células y el bajo nivel de incidencia de radiación que no destruyó el ADN de la planta.

El equipo espera que las técnicas desarrolladas y los resultados obtenidos al revivir los especímenes de Silene Stenophylla puedan algún día ayudar a los científicos a resucitar especies extintas hace millones de años, realidad que puede ya estar más cercana de lo que imaginamos.