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Derretimiento de la Antártica oriental potenciaría el clima extremo global

Se pensaba que la Antártica oriental era menos vulnerable al incremento de la temperatura global ¿será que eso ha cambiado en las últimas décadas? Descubre algunas respuestas científicas.

Antártica, persona con chaqueta roja, hielo derretido
La región de la Antártica oriental se ha considerado menos vulnerable al cambio climático que otras áreas polares. Actualmente, se le está otorgando mayor relevancia debido a la pérdida de masa de hielo observada en las últimas décadas.

La capa de hielo de la Antártica oriental contiene la gran mayoría de hielo glaciar de la Tierra. Estamos hablando de que, si se derritiera, el nivel del mar podría subir ¡52 metros! Sin embargo, se ha considerado menos vulnerable al calentamiento global, en comparación a las capas de hielo del oeste de la Antártica o de Groenlandia.

La pérdida de masa de hielo en sector este de la Antártica no sólo incrementaría el nivel del mar, sino que podría potenciar el clima extremo a escala global.

Un reciente estudio publicado en la Revista Nature, generó la necesidad de reevaluar la vulnerabilidad, a la que se expone la Antártica oriental frente al cambio climático. Se observó que algunas cuencas marinas —que sufrieron una pérdida de masa significativa durante períodos cálidos pasados— están perdiendo masa en la actualidad.

Mapa Antártica
En la investigación "Dynamic behaviour of the East Antarctic ice sheet during Pliocene warmth", publicada en la Revista Nature, se concluyó que la capa de hielo de la Antártica oriental fue sensible al calentamiento global durante el Plioceno (hace 5,33 - 2,58 millones de años).

Sin embargo, la mayoría de las proyecciones indican una mayor acumulación en la capa de hielo de la Antártica oriental durante el siglo XXI. Eso mantendría la capa de hielo en equilibrio.

Con una visión más allá del 2100, el estudio indica que los escenarios de altas emisiones generan una mayor descarga de hielo y, posiblemente, varios metros de aumento del nivel del mar en pocos siglos. Nada novedoso hasta el momento. No obstante, se podría evitar una pérdida de masa sustancial, si se cumple el Acuerdo de París.

Antártica oriental ¿qué sabemos de ella?

Las plataformas de hielo de la Antártica controlan el flujo de hielo glaciar, a medida que se drena en el océano. Esto significa que la tasa de aumento del nivel del mar, a escala global, está sujeta a la integridad estructural de estas "delicadas" extensiones flotantes de la capa de hielo.

Las evolución de la Antártica oriental tiene relación directa con la variabilidad climática de países tan lejanos como Australia.

A diferencia de la Antártica occidental, las causas de la pérdida de masa de hielo de la Antártica oriental están, en gran parte, inexploradas. A comienzos de agosto 2022, otro estudio indicó que este escenario se podría asociar a la reorganización de la masa de agua costera. Sumado a ello, estaría relacionado a un cambio de los vientos del oeste hacia los polos en la época de verano, sobre el Océano Antártico.

Influencia sobre el clima de Australia

Se ha demostrado que las concentraciones de sal marina (aerosol) conservadas en el núcleo de hielo de Law Dome (Antártica oriental) se correlacionan significativamente con las precipitaciones del este de Australia. Y ¿qué significa esto? La disminución de las concentraciones de sal marina en el núcleo de hielo y las condiciones más secas del este de Australia están asociadas con un desplazamiento hacia el Ecuador de los vientos del oeste en latitudes medias (30°-60°).

Esta relación explica mucho más el cambios de las precipitaciones, en comparación con el fenómeno El Niño Oscilación Sur (ENOS) durante el final del período primavera - verano. Aquí se destaca la importancia del registro del núcleo de hielo de Law Dome, ya que sería un indicador de 2000 años para explicar la variabilidad de las precipitaciones en el este de Australia.

Todo está conectado y la ciencia lo demuestra cada día. Por ello la investigación es fundamental para continuar mejorando los pronósticos climáticos a mediano y largo plazo, considerando nuevas variables que se revelan con el paso del tiempo.