Manía bajo la lupa: un hallazgo genético rompe barreras y abre nuevas rutas terapéuticas
Un nuevo estudio identifica la firma genética específica de la manía, revelando su papel central en el trastorno bipolar y abriendo la puerta a diagnósticos más tempranos, tratamientos personalizados y estrategias que podrían anticipar o prevenir futuros episodios.

Un estudio científico internacional ha logrado aislar el patrón genético específico de la manía, el síntoma distintivo del trastorno bipolar, arrojando luz sobre los mecanismos biológicos que subyacen a esta compleja enfermedad mental.
El hallazgo, publicado en la revista Biological Psychiatry, no solo mejora nuestra comprensión de la biología de la manía, sino que también podría acelerar el desarrollo de diagnósticos tempranos y tratamientos más efectivos para millones de personas afectadas en todo el mundo.
Separar la genética de la manía de la depresión
Tradicionalmente, la investigación del trastorno bipolar se ha visto obstaculizada por la dificultad de diferenciar los componentes genéticos de los distintos síntomas que caracterizan la enfermedad: manía, depresión e, incluso, psicosis.
Esto se debe a que muchas personas con diagnóstico de trastorno bipolar experimentan tanto estados maníacos como depresivos, lo que hace difícil aislar qué variantes genéticas son responsables de cada fase.
El nuevo estudio afronta este desafío con una estrategia novedosa: en lugar de analizar el trastorno bipolar en su conjunto, los científicos aplicaron un método estadístico avanzado que resta los efectos genéticos asociados a la depresión de los asociados al trastorno bipolar, dejando al descubierto el componente genético puramente relacionado con la manía.
Manía: núcleo genético del trastorno bipolar
Los resultados del análisis fueron contundentes: la manía representa más del 80 % de la variación genética característica del trastorno bipolar, subrayando su papel esencial en la biología de la enfermedad.
Los investigadores identificaron 71 variantes genéticas que están específicamente relacionadas con la manía, incluidas 18 regiones del genoma que nunca antes se habían asociado con el trastorno bipolar.
Muchas de estas variantes influyen en los canales de calcio neuronales, proteínas clave para la comunicación entre las células cerebrales y la regulación del estado de ánimo. El mal funcionamiento de estos canales podría explicar algunos de los cambios dramáticos de energía, actividad y pensamientos que caracterizan los episodios maníacos.

Este perfil genético también se distingue del resto de rasgos asociados con la enfermedad. Por ejemplo, la genética de la manía mostró menor solapamiento con factores como el consumo de sustancias, y una mayor relación con aspectos del bienestar y el rendimiento cognitivo en comparación con el trastorno bipolar general.
Un paso hacia diagnósticos más tempranos
Uno de los desafíos más graves del trastorno bipolar es el retraso en el diagnóstico correcto. Muchas personas pasan años recibiendo tratamientos para depresión o esquizofrenia antes de que se identifique correctamente que están experimentando bipolaridad, debido a las similitudes iniciales entre estos cuadros clínicos.

Al definir las características genéticas que son exclusivas de la manía, este trabajo da un paso significativo hacia identificar biomarcadores biológicos tempranos que podrían permitir una detección más precisa y rápida.
Esto no solo acortaría el tiempo de diagnóstico, sino que también podría conducir a tratamientos más personalizados y oportunos, reduciendo el sufrimiento y mejorando la calidad de vida de los pacientes.
La importancia de los canales de calcio
La implicación de genes que regulan los canales de calcio abre nuevas perspectivas terapéuticas. Estas proteínas son esenciales para la señalización neuronal y el equilibrio del estado de ánimo. Variantes que afectan su funcionamiento podrían alterar la comunicación entre neuronas y contribuir a los síntomas de manía.
Tal comprensión también sugiere posibles dianas farmacológicas nuevas: si se logra modular la actividad de estos canales de calcio de forma segura, podría desarrollarse una generación de medicamentos más específicos para controlar los episodios maníacos con menos efectos secundarios que los tratamientos actuales.
Más allá de la manía: una visión genética integral
Aunque este estudio se enfoca en la manía, sus implicancias van más allá. La evidencia genética acumulada sugiere que el trastorno bipolar es altamente heredable y poligénico, con numerosos genes contribuyendo de manera conjunta a su riesgo.
Esto coloca a la manía en el centro de la biología del trastorno bipolar, no solo como uno de los síntomas clínicos más distintivos, sino como el núcleo genético dominante de la enfermedad.
Un futuro con mejores tratamientos
Los científicos destacan que este avance no significa que el trastorno bipolar tenga una explicación genética única. Factores ambientales —como estrés, experiencias de vida y condiciones de salud— también interactúan con la genética para influir en la aparición y severidad de los síntomas.
Sin embargo, entender qué genes están específicamente relacionados con la manía ofrece un camino claro hacia intervenciones más efectivas. Al combinar este conocimiento genético con investigaciones sobre cómo estos genes afectan el funcionamiento cerebral, los especialistas podrían diseñar estrategias que se anticipen a los episodios o incluso los prevengan.

En definitiva, este estudio marca un hito en la investigación del trastorno bipolar: por primera vez se ha aislado la firma genética de la manía, abriendo una nueva era para el diagnóstico, la medicina personalizada y el tratamiento de una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el planeta.
Referencia de la noticia
- King's College de Londres. Investigadores identifican el gen de la manía en el trastorno bipolar.
- Merola, G. P., Zvrskovec, J., Wang, R., Li, Y. K., Castellini, G., Ricca, V., Coleman, J., Vassos, E. & Breen, G.(2026). Aislamiento del componente genético de la manía en el trastorno bipolar. Biological Psychiatry.