Valdivia apuesta por la ciencia cervecera: UACh lanza diplomado junto a cervecerías locales
Un nuevo programa académico busca profesionalizar la producción de cerveza desde el sur de Chile, integrando ciencia, sostenibilidad y saberes locales.

La cerveza corre, burbujea y fermenta. Pero detrás de cada vaso hay decisiones técnicas, controles de calidad y un delicado equilibrio entre química, biología y tiempo.
En Valdivia —ciudad donde la tradición cervecera forma parte del paisaje— esa cocina interna da ahora un salto académico.
Desde marzo de 2026, la Universidad Austral de Chile (UACh) impartirá el Diplomado en Ciencia Cervecera: Tecnología, Calidad y Comercialización, un programa semipresencial que busca fortalecer el rubro desde el conocimiento científico aplicado, en alianza directa con cervecerías locales.
Un inicio con olor a lúpulo fresco
Uno de los nudos del sector ha sido la distancia entre la teoría y la práctica. El diplomado intenta acortar ese tramo combinando clases online con jornadas presenciales en plantas cerveceras de Valdivia, como Kunstmann, CalleCalle, Cuello Negro o El Regreso.
Anita Behn Gunther, directora del programa, explica en un comunicado del Centro de Educación Continua UACh (CEC) que el mercado está cambiando y exige profesionalización.
El inicio del programa coincide, además, con la cosecha de lúpulo Kunstmann, un gesto simbólico y práctico: comenzar el aprendizaje desde el origen de uno de los ingredientes clave.
Aprender con las manos en la malta
Hacer cerveza en casa puede ser un hobby. Producirla de forma constante, con la misma calidad, aroma y cuerpo, lote tras lote, es un desafío científico.
Aquí es donde el diplomado pone el foco: traducir la intuición del maestro cervecero en datos y procesos controlados.
Los estudiantes aprenderán, por ejemplo, cómo la composición mineral del agua de Valdivia —suave y característica— afecta directamente al producto final, y cómo ajustarla para replicar estilos de otras partes del mundo.

Descifrarán la química detrás del color ámbar de una amber ale o el amargor equilibrado de una pale ale.
El programa los guiará para dominar el control de cada etapa —molienda, maceración, fermentación— y entrenará su paladar en la detección de “off-flavours”, esos sabores indeseables que pueden arruinar meses de trabajo y que van desde un sabor a cartón (oxidación) hasta un desagradable aroma a huevo (exceso de azufre).
Calidad y sostenibilidad: dos caras del mismo desafío
Producir mejor también significa producir con menor impacto. El rubro cervecero depende fuertemente del agua, la energía y materias primas agrícolas sensibles al clima.
Se revisarán las normativas sanitarias vigentes y estrategias de comercialización que vayan más allá de la etiqueta bonita.
La idea es formar profesionales integrales que puedan crear una excelente cerveza y, a la vez, construir un negocio viable y sostenible en el tiempo.
Valdivia lleva décadas construyendo su identidad cervecera. Ahora suma una nueva capa: la del conocimiento científico aplicado.
Porque detrás del aroma, el color y la espuma persistente, la cerveza también se estudia, se mide y se piensa. Y ese proceso, como la buena fermentación, necesita tiempo, método y rigurosidad.
Referencias de la noticia
CEC. Diplomado en Ciencia cervecera: Tecnología, Calidad y Comercialización. Ficha de postulación publicada en el sitio web oficial de la institución.
CEC. (2025). UACh y cervecerías locales lanzan diplomado cervecero en Valdivia. Comunicado publicado en el sitio web del centro.