El Santiago europeo: El secreto de los edificios que te hacen sentir en París sin salir de la capital
Descubre cinco joyas arquitectónicas del centro de Santiago que invitan a sentirse en la Belle Epoqué con sus lujosas fachadas y hermosas cúpulas. Aquí te contamos cómo visitarlas.

Santiago cuenta con varias joyas arquitectónicas que invitan a sentirse en otra época y en otras latitudes gracias a su inspiración francesa. Gran parte de estos edificios se construyeron entre fines del siglo XIX y principios del siglo XX, gracias al auge económico producido por el salitre y a las celebraciones por el centenario del país.
Durante este periodo se buscaba dejar atrás el pasado colonial de la ciudad, en donde los protagonistas eran los edificios de adobe, y darle un nuevo aire, más urbano y refinado. A continuación, te contamos sobre algunos de los principales edificios de arquitectura francesa que puedes visitar en el centro de Santiago.
Palacio Cousiño
Uno de los palacios más impresionantes de Santiago que se pueden visitar en forma regular y que transportan a otro continente es el Palacio Cousiño del barrio Dieciocho. A fines del siglo XIX llegó a ser considerada una de las residencias más lujosas del continente.

Este elegante edificio de dos pisos fue construido entre los años 1870 y 1878 por el arquitecto francés Paul Lathoud para la acaudalada empresaria chilena Isidora Goyenechea, cuya familia hizo fortuna gracias a diversos negocios entre los que destacan la explotación de carbón en Lota y plata en Chañarcillo.
Se encuentra en Dieciocho 438, Santiago Centro, a pasos de la estación de metro Toesca. Abre de martes a viernes de 9:30 a 16:30 horas, y los sábados y festivos de 10:00 a 13:00 horas. Se puede visitar mediante recorridos guiados que requieren reserva al número +56 223867448. La entrada tiene un costo de $4.000 para público general.
Teatro Municipal de Santiago
Una joya arquitectónica imperdible del centro de Santiago es el Teatro Municipal, el centro cultural más importante del país que destaca por su estilo neoclásico francés. Además, es el segundo teatro más antiguo de Sudamérica.

Fue inaugurado en 1857 y su diseño fue encargado originalmente al arquitecto francés Claudio Francisco Brunet de Baines. Sin embargo, tras su muerte, la obra fue completada por el ingeniero y arquitecto francés Lucien Hénault.
Se encuentra en la calle Agustinas N°794 y se puede visitar asistiendo a alguna de sus funciones o mediante visitas guiadas. Estas últimas se realizan los lunes y jueves a las 13:00 horas, y los sábados a las 12:00 horas. Tienen un costo de $8.500 para público general y se pueden reservar en el sitio web municipal.cl.
Museo Nacional de Bellas Artes
Uno de los edificios más emblemáticos de la Belle Époque chilena es el Museo Nacional de Bellas Artes, uno de los espacios culturales más importantes del país. Cuenta con una de las colecciones de pintura más completas de Chile y alberga una llamativa colección de esculturas.

Esta verdadera joya de la capital fue inaugurada en 1910 por el arquitecto chileno-francés Emilio Jéquier con motivo del centenario del país. Su diseño está inspirado en el Petit Palais de París y destaca por su elegante fachada neoclásica y su imponente cúpula de vidrio.
Se encuentra en José Miguel de la Barra 650, frente al Parque Forestal, y abre de martes a domingo entre las 10:00 y 18:30 horas. La entrada es gratuita y no se requiere reserva.
Edificio de la Bolsa de Comercio de Santiago
Al igual que el Museo Nacional de Bellas Artes, el Edificio de la Bolsa de Comercio fue diseñado por el arquitecto Emilio Jéquier. Su construcción se realizó entre 1913 y 1917 y destaca por sus suntuosas terminaciones y su llamativo estilo renacentista francés.

Además de su gran valor arquitectónico, es un lugar de gran importancia para el país, ya que es el principal centro bursátil de Chile. En su interior llaman la atención las decoraciones hechas en madera de roble americano y un mural del pintor Pedro Subercaseaux.
Se encuentra en Calle La Bolsa 64, en el centro histórico de Santiago. El interior se puede conocer, pero mediante visitas guiadas que se realizan los miércoles a las 12:00 horas. Para participar, hay que inscribirse en los enlaces compartidos por Visit Santiago (@visitsantiago_).
Palacio Bruna
Para finalizar, tenemos un suntuoso palacio que, a diferencia de los edificios anteriores, no se puede visitar de forma regular, sino solo en fechas especiales. Se trata del Palacio Bruna, una de las residencias más imponentes que dejó el auge salitrero en Santiago.

Si bien tiene un estilo neorrenacentista italiano, este fue fuertemente influenciado por el academicismo francés. Fue obra del arquitecto chileno Julio Bertrand, quien lo diseñó en 1916, cuando se acababa de titular de la Escuela Especial de Arquitectura de París.
El palacio se encuentra en Merced 230, frente al Parque Forestal. Tan solo su fachada resulta impresionante, pero a quienes quieran conocerlo por dentro se les sugiere estar atentos, ya que en ocasiones se realizan visitas guiadas por el interior del edificio. Una de las principales ocasiones es durante el Día de los Patrimonios, aunque también suelen realizarse visitas otras veces en el año.