Mariscos de verano en Chile: frescura del mar, sabor y nutrición en su mejor momento
Consumir mariscos en esta época además de ser un placer gastronómico, es también una forma de valorar el territorio, la cultura costera y el trabajo de quienes viven del mar.

El verano en Chile invita a disfrutar del sol, la costa y también de una de las mejores temporadas para consumir mariscos frescos.
Las aguas frías y ricas en nutrientes de nuestro extenso litoral permiten que, durante estos meses, productos como machas, locos, almejas, cholgas, navajuelas y camarones alcancen una excelente calidad, sabor y valor nutricional.
Consumidos de manera responsable, los mariscos de verano son un verdadero tesoro gastronómico y saludable.
¿Qué mariscos se disfrutan mejor en verano?
Durante la temporada estival es común encontrar una mayor disponibilidad de moluscos bivalvos como almejas, choritos (mejillones), cholgas y navajas, especialmente, en caletas y mercados costeros desde la Región de Coquimbo hasta Chiloé.

También destacan los camarones de río (en zonas habilitadas), las machas en sectores autorizados del norte chico y los ostiones cultivados, principalmente, en Tongoy.
Muchos de estos productos alcanzan su mejor expresión gracias a condiciones climáticas más estables y a ciclos reproductivos que, en verano, permiten una extracción regulada y de mejor rendimiento.
¿Dónde encontrar mariscos frescos y seguros?
La recomendación principal es optar por lugares formales y autorizados, como caletas de pescadores artesanales, mercados y ferias costeras fiscalizadas, restaurantes y cocinerías que trabajen con proveedores certificados y en centros de cultivo acuícola debidamente regulados.

Es fundamental exigir información sobre el origen del producto y verificar que provenga de zonas abiertas a la extracción, ya que Chile mantiene monitoreos constantes por marea roja y otras toxinas marinas.
El objetivo es fomentar la compra de mariscos en lugares establecidos para proteger la salud del organismo, apoyar a la pesca artesanal local y disfrutar cada temporada estival sin intoxicaciones que lamentar.
Beneficios y riesgos de los mariscos para el organismo
Los mariscos son alimentos altamente nutritivos, ideales para el verano.
Entre sus principales beneficios, Claudio Vergara, nutricionista de Clínica Talus destaca su buen aporte de proteína, lo que puede ayudar a mantener y ganar masa muscular si se acompaña con ejercicios de fuerza evitando, por ejemplo, la aparición de sarcopenia en adultos mayores.
En tanto, desde el punto de vista nutricional y clínico de Chris Pefaur, nutricionista del Laboratorio Nutrapharm, consumir mariscos en mal estado puede provocar intoxicaciones alimentarias que afectan principalmente al sistema digestivo, generando síntomas como náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal.
“En algunos casos, estas reacciones pueden ser más severas y producir deshidratación o complicaciones, especialmente, en personas más vulnerables. Por eso, como nutricionista, siempre recomendamos verificar la frescura del producto, mantener una adecuada cadena de frío y asegurar una correcta cocción antes de su consumo”, sentencia el profesional.
Compra sustentable y consumo responsable
Disfrutar de los mariscos de verano también implica hacerlo con responsabilidad y conciencia, a través de la compra sustentable que considera respetar las vedas, tallas mínimas y cuotas de extracción, evitando productos fuera de temporada o de origen desconocido.

Del mismo modo, elegir mariscos provenientes de la pesca artesanal responsable y de la acuicultura certificada ayuda a preservar los ecosistemas marinos y a asegurar la disponibilidad de estos recursos para futuras generaciones.
Algunas preparaciones sencillas para disfrutar mariscos en casa incluyen cocinarlos al vapor con limón y hierbas, saltearlos brevemente con ajo y aceite de oliva, prepararlos al horno con perejil y cítricos o incorporarlos en arroces, pastas y caldillos usando su propio caldo de cocción.
Tradición, identidad y mar
Los mariscos forman parte esencial de la identidad culinaria chilena. Desde un ceviche fresco en la costa, unas empanadas de queso con marisco o una preparación al vapor con limón y hierbas, el verano es la estación ideal para reconectarse con el mar a través de su cocina.
Consumir mariscos en esta época además de ser un placer gastronómico, es también una forma de valorar el territorio, la cultura costera y el trabajo de quienes viven del mar.