¿Sobró comida del 18? MMA e INACAP lanzan recetario para aprovechar lo que quedó y crear nuevos platos

Después del asado, los anticuchos y los dulces chilenos, muchas veces queda comida en buenas condiciones. Un nuevo recetario propone cinco preparaciones simples para darle una segunda vida y evitar que termine en la basura.

Las sobras del 18 pueden transformarse en nuevas preparaciones como ajiaco, tortilla, arroz meloso o postres, reduciendo el desperdicio de alimentos tras las celebraciones.
Las sobras del 18 pueden transformarse en nuevas preparaciones como ajiaco, tortilla, arroz meloso o postres, reduciendo el desperdicio de alimentos tras las celebraciones.

Las Fiestas Patrias suelen dejar mesas abundantes, reuniones familiares y, también, bastante comida sin consumir. Pan, carnes de asado, anticuchos, papas fritas y dulces pueden quedar dando vueltas en la cocina después de varios días de celebración.

El recetario “Después del 18: una segunda vida para nuestros alimentos” propone cinco preparaciones para reutilizar sobras de Fiestas Patrias y reducir el desperdicio de comida. Crédito: Ministerio del Medio Ambiente / INACAP.
El recetario “Después del 18: una segunda vida para nuestros alimentos” propone cinco preparaciones para reutilizar sobras de Fiestas Patrias y reducir el desperdicio de comida. Crédito: Ministerio del Medio Ambiente / INACAP.

Para evitar que esos alimentos terminen en la basura, el Ministerio del Medio Ambiente y el Centro de Innovación Gastronómica de INACAP lanzaron el recetario digital “Después del 18: una segunda vida para nuestros alimentos”, con cinco preparaciones pensadas especialmente para aprovechar los excedentes típicos de estas fechas.

Cinco recetas para que las sobras no terminen en la basura

La propuesta busca demostrar que reutilizar alimentos no significa simplemente recalentar lo que quedó del día anterior, sino convertirlo en una preparación completamente diferente. Entre las recetas aparece una tortilla de chorizo y papas fritas con crutones de choripán, que permite aprovechar pan, chorizos y papas fritas que hayan quedado después de una celebración.

El recetario “Después del 18” reúne cinco preparaciones para transformar las sobras de Fiestas Patrias en nuevos platos y evitar que terminen en la basura.

También se incluye un salpicón de pollo asado, preparado con pollo desmenuzado, papas, zanahoria, porotos verdes, tomate y huevo. Otra alternativa es el clásico ajiaco de carne asada, una receta especialmente útil para reutilizar la carne de vacuno que quedó de la parrilla, combinándola con papas, zanahoria, pimentón y caldo.

El ajiaco es una preparación tradicional chilena que permite aprovechar la carne que queda del asado, combinándola con papas, cebolla, caldo y hierbas.Crédito: Goncorleone / Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0.
El ajiaco es una preparación tradicional chilena que permite aprovechar la carne que queda del asado, combinándola con papas, cebolla, caldo y hierbas.Crédito: Goncorleone / Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0.

Los anticuchos también tienen una segunda oportunidad: pueden convertirse en un arroz meloso, acompañado de mantequilla, queso y hierbas frescas. Y para el postre, la propuesta incluye un colegial de dulces chilenos, elaborado con dulces sobrantes remojados en leche, huevo y azúcar.

En Fiestas Patrias puede aumentar hasta seis veces la cantidad de residuos

El problema va mucho más allá de lo que queda en el refrigerador. Según el Ministerio del Medio Ambiente, durante Fiestas Patrias una persona puede pasar de generar alrededor de 1,2 kilos de residuos diarios a cerca de 8 kilos, es decir, hasta seis veces más.

En Fiestas Patrias, una persona puede pasar de generar 1,2 kilos de residuos diarios a cerca de 8 kilos.

Además, el Índice de Desperdicio de Alimentos 2024 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente estima que en los hogares chilenos se desperdician alrededor de 88 kilos de alimentos por persona al año.

Cuando estos residuos llegan a rellenos sanitarios o vertederos, la materia orgánica se descompone y puede generar metano, un potente gas de efecto invernadero. Pero el impacto comienza mucho antes: cuando se desperdicia comida, también se pierden el agua, la energía, el suelo, el transporte y el trabajo utilizados para producirla.

Al final, celebrar de forma más sustentable no exige grandes cambios: basta con comprar mejor, aprovechar lo que sobra y evitar que comida perfectamente utilizable termine en la basura. Este 18, la tradición también puede tener una segunda vida.