Tres platos chilenos que puedes preparar en versión vegana sin perder el sabor más tradicional

¿Cocina chilena y vegana? Sí se puede. Aquí te contamos cómo preparar tres de los platos más típicos del país utilizando solo productos hechos en base a plantas, libres de lácteos y derivados animales.

Charquicán vegano.
Charquicán vegano.

Lo que antes era un nicho muy reducido, hoy es una opción masiva. Nos referimos al veganismo, un estilo de vida que ha ido en aumento en el país y que hoy se consolida como uno de los mercados de mayor crecimiento en toda Latinoamérica.

Chile es uno de los países con mayor número de restaurantes veganos en la región, y en las diferentes cadenas de supermercados es muy fácil encontrar productos hechos en base a plantas. Esto incluye alternativas a alimentos como quesos y cecinas, lo que facilita mucho las cosas a la hora de animarse a preparar platos veganos.

Gracias a esto, es posible elaborar versiones veganas de casi todo tipo de preparaciones, incluyendo recetas tradicionales chilenas. Aunque la cocina tradicional chilena se caracteriza por ser muy carnívora, hoy existen varias opciones que te permitirán seguir disfrutando de tus platos favoritos, utilizando exclusivamente productos hechos en base a plantas, libres de lácteos y derivados animales.

Pastel de choclo

El pastel de choclo es uno de los más típicos de la gastronomía chilena, todo un clásico del verano, y muy fácil de hacer en versión vegana. Solo hay que utilizar leche vegetal y cambiar las proteínas animales tradicionalmente utilizadas (carne y pollo), por otras opciones, como carne de soja o champiñones.

Pastel de choclo.
Pastel de choclo.

Una buena forma de comenzar es preparando el pino vegetal. Si se va a usar carne de soja, esta se debe hidratar previamente, para lo que hay que dejarla reposar en agua hirviendo unos 10 minutos y luego colar. Para una porción estándar para 4 personas, una taza es suficiente. En paralelo, hay que picar 2 a 3 cebollas en cubos, agregar ají de color, sal y otros aliños a gusto, y después sofreír a fuego bajo por unos 20 minutos junto a la carne de soja.

En el caso de la pastelera, esta se prepara licuando 1 kilo de choclo desgranado con un poco de albahaca fresca y 100 ml de leche vegetal. También se pueden agregar unas cucharaditas de mantequilla vegetal y azúcar a gusto.

A continuación, se debe añadir el pino en una fuente grande para el horno, y sobre él distribuir la pastelera de forma uniforme, alisando la superficie. Encima se puede espolvorear una fina capa de azúcar. Se recomienda precalentar el horno y mantener la preparación por unos 20 a 30 minutos. Tras dejar reposar unos 10 minutos, ya está listo para servir.

Charquicán

El charquicán es otro de esos platos que tienen un lugar ganado en el corazón de los chilenos. Una preparación contundente y tradicional en la que es fácil reemplazar la proteína animal (carne molida) por alternativas veganas, como carne de soja, champiñones o lentejas.

Charquicán vegano.
Charquicán vegano.

En el caso de la carne de soja, esta se debe hidratar previamente, para lo que hay que dejarla reposar en agua hirviendo unos 10 minutos y luego colar. Si la opción elegida fueron las lentejas, lo ideal es dejarlas remojando un par de horas antes de cocinar. Luego se deben hervir a fuego medio en abundante agua por 15 a 20 minutos, y agregar sal al final. También se pueden comprar listas, o usar champiñones, los que solo se deben picar.

El ingrediente de elección se debe sofreír con trozos de cebolla, ajo, zanahoria y pimentón. Se puede incorporar ají de color y otros condimentos a gusto. En forma paralela, se debe hervir agua en una olla grande y agregar papas, zapallo y sal, para dejarlos cocinar por cerca de 20 minutos hasta que estén blandos. En este punto, también se puede sumar una mezcla de arvejas, choclo y porotos verdes.

Finalmente, se debe escurrir el agua de la olla y mezclar todo. Con una cuchara de madera, hay que aplastar las papas y el zapallo, y combinar bien los ingredientes. Una vez hecho esto último, ya está listo para servir.

Porotos con riendas

Un clásico indiscutido de la gastronomía nacional son los porotos con riendas, un plato con origen en el campo chileno e infaltables en los meses de otoño e invierno. Aquí el principal desafío para su versión vegana es reemplazar la longaniza y el sabor ahumado tan característico de este plato.

Porotos con riendas.
Porotos con riendas.

Para prepararlos, se recomienda dejar remojando los porotos burro desde la noche anterior en abundante agua. Al día siguiente, antes de la cocción, hay que escurrirlos y lavarlos. A continuación, se deben poner en una olla grande con trozos de zapallo, agregar agua fría hasta unos cuatro dedos por encima de los ingredientes, y dejarlos hervir a fuego medio por unos 45 minutos.

En paralelo, en una sartén se debe sofreír cebolla y ajo, incorporando condimentos como comino, ají de color y paprika ahumada. Esta última ayudará a que el plato mantenga su sabor tradicional. En este sofrito también se pueden añadir longanizas veganas, las cuales deben ir cortadas en rodajas.

Finalmente, se debe agregar el contenido de la sartén a la olla con los porotos, junto con cerca de un cuarto de paquete de tallarines. Hay que cocinar todo a fuego medio por unos 10 minutos, revolviendo de vez en cuando hasta que los fideos estén listos. Después de dejar reposar 5 minutos, ya está listo para servir.