Agricultura familiar campesina: el desafío de producir alimentos en un clima cada vez más extremo

El calentamiento global y la falta de lluvias en Chile durante 2025 desafían a la agricultura familiar campesina, que necesita adaptarse al cambio climático para proteger su producción y economía rural.

Luis Zagal, joven apicultor de Mulchén, impulsa un emprendimiento sustentable dedicado a la producción de miel y al cuidado de las abejas. Fuente: INDAP
Luis Zagal, joven apicultor de Mulchén, impulsa un emprendimiento sustentable dedicado a la producción de miel y al cuidado de las abejas. Fuente: INDAP

La Agricultura Familiar Campesina (AFC) cumple un papel estratégico en la producción de alimentos, el empleo rural y las economías locales. Sus actividades abarcan la producción animal, las hortalizas, los frutales, la elaboración de alimentos, la floricultura y la apicultura.

En esta última actividad, la agricultura familiar concentra el 84,5 % de los apicultores registrados en Chile, según cifras de ODEPA y el Servicio Agrícola y Ganadero recopiladas en octubre de 2026. Su participación también destaca por el vínculo de las abejas con la polinización y la biodiversidad.

Sin embargo, la exposición a condiciones meteorológicas adversas puede comprometer la producción y los ingresos de estos agricultores, comprometiendo la seguridad alimentaria.

En las explotaciones familiares, una pérdida de cosecha puede reducir las ventas de la temporada y limitar los recursos disponibles para financiar el siguiente ciclo productivo.

Un año cálido y seco: las señales del clima en Chile

El Reporte Anual de la Evolución del Clima en Chile 2025, elaborado por la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), registró una temperatura media nacional de 13,6 °C, con una anomalía de 1,17 °C respecto del período 1961-1990. Las precipitaciones alcanzaron un promedio de 571,5 milímetros, con un déficit del 26,2 %. Además, el 84 % de las estaciones analizadas presentó lluvias bajo lo normal.

La agricultura familiar campesina enfrenta los desafíos del cambio climático mediante prácticas sustentables, el uso eficiente del agua y la adaptación de los cultivos, contribuyendo a la producción agropecuaria y a la seguridad alimentaria.
La agricultura familiar campesina enfrenta los desafíos del cambio climático mediante prácticas sustentables, el uso eficiente del agua y la adaptación de los cultivos, contribuyendo a la producción agropecuaria y a la seguridad alimentaria.

Estas condiciones pueden aumentar la presión sobre los recursos hídricos y las necesidades de riego, especialmente en explotaciones que cuentan con una disponibilidad limitada de agua.

En este contexto, el agroclimatólogo de la Universidad de Talca, Patricio González Colville, advirtió que las lluvias acumuladas durante 2026 no significan el fin de la megasequía que afecta al país desde 2007.

El Niño puede traer lluvias intensas, pero no pone fin a la megasequía en Chile. Expertos recomiendan cuidar el agua y mejorar el riego agrícola.

El experto explicó que el fenómeno de El Niño puede interrumpir temporalmente la tendencia deficitaria mediante precipitaciones intensas en períodos breves, sin garantizar una recuperación hídrica sostenida. Por ello, llamó a utilizar racionalmente las reservas de agua y avanzar en la tecnificación del riego.

El especialista también alertó sobre los efectos de las lluvias intensas y el granizo durante la cuaja, etapa en que la flor comienza a transformarse en fruto. Estos fenómenos pueden provocar la caída de frutos y dejar heridas que facilitan el ingreso de hongos y bacterias, además de disminuir la calidad comercial de la producción.

Nuevas precipitaciones: ¿qué riesgos enfrenta el campo?

El pronóstico publicado por Meteored el 27 de octubre anticipó el paso de dos sistemas frontales durante los últimos días del mes y el inicio de noviembre. Para el domingo 1 de noviembre, el segundo sistema podría dejar entre 5 y 15 milímetros en sectores del Biobío, Ñuble y Maule, mientras que algunos sectores precordilleranos de La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos podrían recibir hasta 60 milímetros.

Las lluvias fuera de temporada afectan la siembra, floración y cosecha de los cultivos, provocando pérdidas productivas y económicas para la agricultura familiar campesina, cada vez más expuesta a los efectos del cambio climático.
Las lluvias fuera de temporada afectan la siembra, floración y cosecha de los cultivos, provocando pérdidas productivas y económicas para la agricultura familiar campesina, cada vez más expuesta a los efectos del cambio climático.

Este pronóstico ilustra la necesidad de planificar las labores agrícolas considerando tanto la disponibilidad de agua como los riesgos asociados a las precipitaciones intensas.

Aunque las lluvias pueden contribuir a las reservas hídricas, sus efectos dependen de la distribución territorial, las condiciones del suelo y la etapa de desarrollo de los cultivos.

Además, la información corresponde a una previsión meteorológica y no confirma daños agrícolas.

Adaptación climática y seguridad alimentaria

Frente a estos desafíos, la ciencia, las autoridades y las organizaciones agrícolas pueden contribuir al desarrollo de herramientas que fortalezcan las capacidades de los productores. La alfabetización tecnológica y el acompañamiento técnico son fundamentales para facilitar la adopción efectiva de nuevas soluciones.

La agricultura familiar campesina impulsa la producción de alimentos en todo Chile, promoviendo la innovación, la alfabetización tecnológica y el desarrollo rural a través del Ministerio de Agricultura
La agricultura familiar campesina impulsa la producción de alimentos en todo Chile, promoviendo la innovación, la alfabetización tecnológica y el desarrollo rural a través del Ministerio de Agricultura

La tecnificación del riego, el manejo eficiente del suelo, la selección de variedades adecuadas y el acceso a información meteorológica pueden mejorar la gestión productiva. Asimismo, participar en grupos de transferencia tecnológica, asociaciones de agricultores y programas de desarrollo local permite compartir conocimientos y ampliar oportunidades de comercialización.

Fortalecer la resiliencia de la Agricultura Familiar Campesina requiere combinar innovación, capacitación y colaboración territorial. Estas capacidades ayudan a enfrentar un escenario meteorológico variable, proteger los ingresos rurales y contribuir a la continuidad de la producción de alimentos en Chile.