Cosmos en primavera: cómo sembrarlos para llenar el jardín de flores durante el verano

Alegres, coloridos y fáciles de cultivar, los cosmos son una excelente opción para llenar de flores el jardín durante los meses cálidos.

Los cosmos combinan una apariencia delicada con un cultivo sencillo, una buena alternativa para quienes quieren disfrutar de más flores en verano.
Los cosmos combinan una apariencia delicada con un cultivo sencillo, una buena alternativa para quienes quieren disfrutar de más flores en verano.

Los cosmos (Cosmos bipinnatus) son una excelente opción para quienes quieren disfrutar de un jardín lleno de flores sin dedicar demasiado tiempo a sus cuidados. Sus tallos esbeltos y sus flores de aspecto delicado aportan ligereza y movimiento a los espacios exteriores, mientras que su buena tolerancia al calor los convierte en aliados para los meses de verano.

Otro de sus atractivos es su floración prolongada, capaz de aportar nuevos colores al jardín durante buena parte de la temporada cálida. Además, puedes cortar sus flores para preparar pequeños arreglos y llevar un poco de ese color al interior de la casa, sin renunciar a que la planta siga produciendo nuevos botones.

Cuándo sembrarlos y dónde crecerán mejor

La primavera es un buen momento para sembrar cosmos y darles tiempo para crecer antes de que llegue el verano. Lo importante es esperar a que haya pasado el riesgo de heladas, ya que estas plantas agradecen el calor y pueden resentirse con las bajas temperaturas. Si vives en una zona donde la primavera tarda en afirmarse, puedes retrasar la siembra hasta que las condiciones sean más favorables.

Los cosmos necesitan varias horas de sol directo para crecer vigorosamente y producir una floración abundante.
Los cosmos necesitan varias horas de sol directo para crecer vigorosamente y producir una floración abundante.

Busca un rincón que reciba al menos seis horas de sol directo al día y tenga un suelo suelto, donde el agua pueda drenar sin acumularse. No necesitas una tierra demasiado fértil: cuando reciben mucho abono, especialmente rico en nitrógeno, los cosmos pueden desarrollar abundantes hojas y tallos, pero producir menos flores. Siembra las semillas a poca profundidad y mantén la tierra ligeramente húmeda mientras germinan; en condiciones favorables, los primeros brotes suelen aparecer en una o dos semanas.

El secreto para conseguir plantas más tupidas

Si quieres que los cosmos crezcan con una forma más frondosa y produzcan flores en varios tallos, hay un pequeño truco que puedes probar cuando las plantas jóvenes alcancen unos 20 a 30 centímetros: cortar la punta del tallo principal. Este despunte favorece la aparición de nuevas ramificaciones, aunque puede retrasar un poco las primeras flores. Si prefieres disfrutar de ellas cuanto antes o buscas tallos largos para cortar, puedes dejar que crezcan sin intervenir.

También conviene dejar espacio entre las plantas para que reciban luz y circule el aire entre sus hojas. Algunas variedades crecen bastante en altura y pueden doblarse con el viento o el peso de las flores, por lo que quizás necesiten un tutor si están en un lugar muy expuesto.

Cómo mantener las flores durante todo el verano

Una vez que los cosmos estén establecidos, no necesitarán demasiados cuidados. Riega cuando el suelo empiece a secarse, procurando que el agua llegue a las raíces, pero sin dejar la tierra empapada.

Los tallos largos y las flores coloridas de los cosmos los convierten en una buena elección para preparar pequeños ramos y arreglos florales.
Los tallos largos y las flores coloridas de los cosmos los convierten en una buena elección para preparar pequeños ramos y arreglos florales.

Aunque toleran bastante bien el calor y pueden soportar períodos breves con poca agua, una sequía prolongada puede frenar su crecimiento y reducir la floración, especialmente si las plantas todavía son jóvenes.

Para animarlos a producir nuevas flores, retira las que se marchiten antes de que formen semillas. Puedes aprovechar este momento para cortar algunas de las más bonitas y preparar pequeños arreglos para la casa. Al final de la temporada, si quieres volver a cultivarlos el próximo año, deja que algunas flores formen semillas y recógelas cuando estén maduras y secas. Guárdalas en un lugar fresco y seco hasta la siguiente primavera.