Del calor a la lluvia: cómo la zonificación agroclimática puede anticipar el futuro de la agricultura

Tras un fin de semana con temperaturas cercanas a 30 °C en la Región Metropolitana, la zona central vivirá un marcado cambio esta semana. Estos contrastes evidencian la importancia de conocer el clima de cada territorio para planificar la agricultura.

El clima y el manejo del suelo son claves para el desarrollo de los frutales.
El clima y el manejo del suelo son claves para el desarrollo de los frutales.

Durante esta semana, la Región Metropolitana experimentará un marcado cambio en las condiciones meteorológicas, pasando de las temperaturas cercanas a los 30 °C registradas durante el fin de semana hacia un escenario más nuboso y frío.

Entre el martes 25 y el miércoles 26, un sistema frontal asociado a un río atmosférico de categorías 1 a 3 podría dejar precipitaciones de diversa intensidad en la zona central. Hacia el centro-sur, en sectores del Maule, Ñuble y Biobío, los acumulados podrían superar los 50 mm en ciudades como Chillán y Los Ángeles, junto con ráfagas de viento de hasta 70 km/h, principalmente en sectores costeros.

Entre el martes 25 y el miércoles 26, un sistema frontal asociado a un río atmosférico de categoría 1 a 2 llevará lluvias a la zona central y centro-sur, con los mayores acumulados concentrados en Maule, Ñuble y Biobío.
Entre el martes 25 y el miércoles 26, un sistema frontal asociado a un río atmosférico de categoría 1 a 2 llevará lluvias a la zona central y centro-sur, con los mayores acumulados concentrados en Maule, Ñuble y Biobío.

Para la agricultura, estos cambios no representan solamente una sucesión de condiciones meteorológicas. Las variaciones de temperatura, humedad, precipitaciones y viento pueden modificar la demanda de agua de los cultivos, las labores de campo y las condiciones favorables para determinadas enfermedades.

Sin embargo, el impacto de estos fenómenos dependerá de las características particulares de cada territorio. Ahí es donde la zonificación agroclimática adquiere especial relevancia.

Conocer el clima, predio por predio

La zonificación agroclimática es una herramienta que permite dividir un territorio en unidades relativamente homogéneas según sus características climáticas y edafológicas. Para ello se consideran variables como temperaturas máximas y mínimas, precipitaciones, humedad relativa, radiación solar y viento, además de factores como relieve, textura y uso de suelo.

Con esta información es posible estimar espacialmente variables de interés agrícola como grados día, evapotranspiración, balance hídrico, horas y unidades de frío, porciones de frío y probabilidad de heladas.

Estos resultados pueden representarse mediante mapas digitales que permiten comparar territorios y evaluar dónde un cultivo podría presentar mejores aptitudes de desarrollo y menores riesgos.

Por ello, esta herramienta complementa al pronóstico meteorológico: mientras este permite anticipar las condiciones de los próximos días, la zonificación entrega una perspectiva de largo plazo para apoyar decisiones sobre qué cultivar, dónde establecerlo y cómo gestionar sus riesgos.

El nogal muestra cómo podría cambiar la agricultura

Un ejemplo desarrollado en Chile corresponde al nogal. La especie se concentra históricamente en la zona central, pero también presenta adaptación hacia sectores más australes.

El Centro Fruticultura Sur desarrolló una zonificación agrotopoclimática entre las regiones del Maule y La Araucanía para determinar la aptitud territorial del nogal y proyectar cómo podría modificarse bajo escenarios de cambio climático.

Los resultados de esta modelación muestran una tendencia particularmente interesante: la idoneidad territorial del nogal podría disminuir hacia el norte del área estudiada, especialmente en sectores del Maule y Ñuble, mientras aumentaría hacia Biobío y La Araucanía.

El desarrollo de los frutales está estrechamente ligado a las condiciones de temperatura y humedad del suelo.
El desarrollo de los frutales está estrechamente ligado a las condiciones de temperatura y humedad del suelo.

Este desplazamiento estaría relacionado principalmente con el aumento de las temperaturas y los cambios en las precipitaciones. En el norte, una mayor temperatura junto con una posible disminución de la disponibilidad hídrica podría incrementar el estrés de las plantas. En cambio, hacia el sur podrían generarse condiciones más favorables para el cultivo y disminuir gradualmente aquellas asociadas a la peste negra.

La modelación inicialmente consideraba un horizonte de 20 años, pero la precisión alcanzada permitió extender las proyecciones hasta 2050 y 2070, entregando una perspectiva de cómo podría reorganizarse territorialmente la producción de nogal.

Anticiparse al clima futuro

El episodio meteorológico de esta semana recuerda que la agricultura está expuesta constantemente a variaciones del tiempo. Pero para decidir dónde establecer un huerto no basta con conocer el pronóstico de los próximos días.

La zonificación agroclimática permite incorporar décadas de información climática y modelos de escenarios futuros para anticipar cambios en la aptitud productiva de los territorios. En un escenario de mayor variabilidad climática, conocer dónde producir hoy y dónde podrían existir mejores condiciones mañana será cada vez más importante para la agricultura chilena.

Referencia de la noticia

Chilenut. (2021). Chilean walnuts your counter season partner.