¿Qué pasaría si se reduce Rocuant-Andalién? La ciencia explica por qué este humedal protege a Talcahuano

Aunque desde una carretera parezca un terreno vacío, un humedal puede almacenar agua, frenar inundaciones y sostener biodiversidad.

Rocuant-Andalién es uno de los humedales urbanos más extensos de Chile y cumple funciones que van mucho más allá de albergar aves. Créditos de la imagen: MMA
Rocuant-Andalién es uno de los humedales urbanos más extensos de Chile y cumple funciones que van mucho más allá de albergar aves. Créditos de la imagen: MMA

Cuando una lluvia intensa convierte las calles en pequeños ríos, el agua necesita algún lugar donde ir. Los techos, estacionamientos y pavimentos apenas la dejan entrar al suelo, así que corre rápidamente hacia calles y zonas bajas.

A pocos kilómetros, un humedal puede estar haciendo justo lo contrario: reteniendo parte de esa agua y reduciendo su velocidad.

Eso ayuda a entender por qué Rocuant-Andalién volvió a estar en el centro de la conversación. Sus 1.377 hectáreas se extienden por sectores de Talcahuano, Concepción y Penco.

El presidente José Antonio Kast cuestionó si tenía sentido mantener una superficie de ese tamaño si “nadie la usa” y planteó la posibilidad de contar con un área menor. Pero la ciencia explica que la “utilidad” de un humedal no depende de que alguien lo visite.

Cuando llueve demasiado, el humedal se vuelve una barrera natural

En una ciudad, buena parte de la lluvia cae sobre techos, calles y estacionamientos. Son superficies que dejan pasar poca agua hacia el suelo, por lo que esta corre rápidamente y puede terminar acumulándose donde no debería. Un humedal funciona de otra manera.

Sus suelos, vegetación y cuerpos de agua pueden retener parte de esa lluvia y reducir la velocidad con que se desplaza. Así, el agua no desaparece, pero tiene más espacio y tiempo para moverse.

Es una diferencia que puede importar mucho cuando cae una gran cantidad de agua en pocas horas.

Valdivia mostró lo que ocurre cuando llega un temporal extremo

En julio, un río atmosférico dejó 197,61 milímetros de lluvia en un solo día en Valdivia. Mientras algunas comunas de la Región de Los Ríos sufrieron importantes inundaciones, especialistas de la Universidad Austral de Chile destacaron el papel que tuvieron los humedales de la zona.

El 16% de la superficie de Valdivia está compuesta por humedales urbanos. Durante la última emergencia, estas áreas funcionaron como amortiguadores capaces de absorber millones de litros de agua en tiempo récord.
El 16% de la superficie de Valdivia está compuesta por humedales urbanos. Durante la última emergencia, estas áreas funcionaron como amortiguadores capaces de absorber millones de litros de agua en tiempo récord.

Sus suelos pueden absorber agua, frenar su desplazamiento y favorecer que parte de ella se infiltre. Por eso, el investigador Ignacio Rodríguez, del Centro de Humedales Río Cruces, los describió como un “gigantesco escudo natural” frente a lluvias de gran intensidad.

El ejemplo permite entender algo que suele pasar desapercibido: un humedal puede estar ayudando a una ciudad precisamente cuando nadie está allí para verlo.

El humedal "que funciona" incluso cuando nadie lo visita

Rocuant-Andalién cumple varias de estas funciones. El Ministerio del Medio Ambiente (MMA) señala que este ecosistema contribuye a atenuar inundaciones, amortiguar marejadas, retener sedimentos, regular el ciclo del agua y mejorar su calidad.

Y no trabaja solo. En sus 1.377 hectáreas se han registrado cerca de 120 especies de aves, entre residentes y migratorias, además de coipos y numerosos organismos acuáticos.

Una revisión científica publicada en Cambridge Prisms, que analizó investigaciones sobre humedales urbanos de distintas partes del mundo, muestra por qué estas funciones están adquiriendo cada vez más importancia para las ciudades: estos ecosistemas pueden aportar servicios de regulación y purificación del agua.

Eso cambia la forma de mirar esas hectáreas. Un humedal no es simplemente un lugar que se puede recorrer o visitar. Parte de su “trabajo” ocurre bajo el agua, en el suelo y en la vegetación.

Desde la carretera, Rocuant-Andalién puede parecer una extensión de agua, barro y vegetación. Durante una lluvia extrema, en esas 1.377 hectáreas, el agua está teniendo espacio para no llegar de golpe a la ciudad.

Referencia de la noticia

Prensa UACH. (2026). Región de Los Ríos: especialistas UACh advierten sobre rol de humedales para contener efectos de temporales.
MMA. (2026). El tercero más grande de Chile: Diario Oficial publica declaración de Humedal Urbano Rocuant – Andalién de Talcahuano.
Sauer J, Chang H.. (2024). People, place, and planet: Global review of use-inspired research on water-related ecosystem services in urban wetlands.