“Baja segregada apunta a Santiago”: lluvias y probables tormentas eléctricas llegarán entre miércoles y viernes

Tras varios días de temperaturas sobre los 20 °C, Santiago enfrentará un brusco cambio de tiempo desde el miércoles. Una baja segregada favorecerá lluvias y probables tormentas eléctricas hasta el viernes.

Desde que comenzó septiembre, Santiago ha acumulado una seguidilla de jornadas con temperaturas máximas sobre los 20 °C.

El pasado lunes no fue la excepción: aunque los registros fueron inferiores a los del fin de semana, el termómetro alcanzó los 20,7 °C en Quinta Normal, estación de referencia para el centro de la ciudad.

Durante este martes la tónica será similar en la capital. De acuerdo con las últimas actualizaciones del modelo europeo ECMWF, referencia principal para nuestros pronósticos, la estabilidad atmosférica continuará presente y las temperaturas máximas se moverán entre 19 y 21 °C, con los valores más elevados hacia sectores del norte y la precordillera de la Región Metropolitana.

Una vaguada en altura cambiará el tiempo desde el miércoles

Sin embargo, el escenario cambiará bruscamente a partir del miércoles 9. El avance de una vaguada en altura favorecerá el regreso de la inestabilidad a la capital luego de varios días relativamente tranquilos.

Chubascos aislados y posibles tormentas eléctricas en Santiago: las claves del tiempo para la tarde noche de este miércoles, según el ECMWF.
Chubascos aislados y posibles tormentas eléctricas en Santiago: las claves del tiempo para la tarde noche de este miércoles, según el ECMWF.

En Santiago, la probabilidad de precipitaciones se mantiene actualmente por sobre el 70 %. Este porcentaje representa la posibilidad de que ocurra lluvia, pero no necesariamente implica grandes acumulados.

Según el modelo europeo, existe probabilidad de tormentas eléctricas en la Región Metropolitana, especialmente hacia los sectores cordilleranos, donde las condiciones serán más favorables para el desarrollo de actividad convectiva.

De hecho, los montos previstos serían bajos y el escenario apunta principalmente a chubascos dispersos y débiles, con precipitaciones que podrían presentarse de manera irregular sobre la capital.

Jueves: baja segregada aumentaría las opciones de lluvia

La inestabilidad no se limitaría al miércoles. Durante el jueves 10, una baja segregada tendría altas probabilidades de desarrollarse frente a las costas del norte y centro del país.

El jueves algunas zonas del valle metropolitano superan el 90 % de probabilidad de lluvias. Santiago se mantiene sobre el 80 %.
El jueves algunas zonas del valle metropolitano superan el 90 % de probabilidad de lluvias. Santiago se mantiene sobre el 80 %.

Este sistema podría reforzar las condiciones inestables sobre la zona central. El modelo ECMWF eleva actualmente la probabilidad de lluvias en Santiago por sobre el 80 %, escenario que también es respaldado por el modelo norteamericano GFS, que prevé la ocurrencia de chubascos, aunque nuevamente de carácter débil.

El viernes todavía quedarían precipitaciones

Las lluvias tampoco terminarían el jueves. Durante el viernes, un nuevo pulso de inestabilidad podría activar precipitaciones sobre la Región Metropolitana, aunque en esta jornada las mayores probabilidades se concentrarían en los sectores de la cordillera central.

Si bien el modelo GFS prevé acumulados significativos, se trata de un fenómeno errático y serán cruciales las últimas horas para el pronóstico final.
Si bien el modelo GFS prevé acumulados significativos, se trata de un fenómeno errático y serán cruciales las últimas horas para el pronóstico final.

Para el conjunto del evento, el modelo europeo proyecta actualmente acumulados de entre 1 y 8 mm en promedio para Santiago, con precipitaciones que en general serían aisladas y de baja intensidad.

Máximas caerán hasta los 14 °C

Más allá de los acumulados, el cambio de tiempo será especialmente evidente en las temperaturas. Después de un comienzo de septiembre marcado por tardes sobre los 20 °C, entre el miércoles y el viernes las máximas descenderán de manera importante y se ubicarán entre 14 y 17 °C.

Al mismo tiempo, aumentará considerablemente la nubosidad, por lo que Santiago pasará en pocos días de un ambiente prácticamente primaveral a condiciones mucho más propias del invierno, con lluvias débiles y temperaturas claramente más bajas.