Chile cambia de patrón esta semana: las lluvias perderán fuerza y volverán las altas presiones

La semana comenzará con lluvias entre la zona central y el sur, pero el patrón cambiará. Un anticiclón migratorio se fortalecerá frente a Chile, desplazará los sistemas frontales al sur y abrirá una pausa seca más prolongada.
Después de varias semanas marcadas por sistemas frontales, ríos atmosféricos y precipitaciones abundantes, la circulación atmosférica comenzará a reorganizarse sobre el Pacífico Sur. La semana todavía tendrá lluvias en la zona central y centro-sur, pero hacia su segunda mitad aumentará la influencia de las altas presiones frente a Chile.
La semana comienza con tiempo todavía inestable
Durante el lunes 3 y el martes 4 de agosto, Chile central permanecerá bajo los efectos residuales de sistemas frontales anteriores y de nuevas perturbaciones que avanzarán desde el Pacífico.
Las precipitaciones serán, en general, más débiles e intermitentes que las registradas durante los últimos temporales. Aun así, podrían presentarse chubascos desde la Región de Valparaíso y la Región Metropolitana hasta el Biobío, con mayor persistencia en sectores interiores, precordilleranos y cordilleranos.
En el sur, el paso de nuevas bajas presiones mantendrá las precipitaciones sobre La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos. Más al sur, Aysén y Magallanes continuarán expuestos al tránsito de frentes, viento y masas de aire frío.
El miércoles llegará el último pulso importante de lluvias
El cambio todavía no será inmediato. Durante el miércoles 5 y parte del jueves 6 de agosto, un frente estacionario conectado a un corredor de humedad volverá a reforzar las precipitaciones sobre las zonas central y sur.
El pronóstico muestra una banda frontal extendiéndose desde el Pacífico hacia Chile, alimentada por un flujo húmedo del oeste y noroeste. En una primera etapa, las precipitaciones se concentrarán entre las regiones del Maule y La Araucanía, con los mayores montos previstos en sectores precordilleranos y cordilleranos.
Posteriormente, la franja de lluvias avanzará hacia la zona central. Entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves, las precipitaciones —junto con nevadas en la cordillera— se concentrarán principalmente en las regiones de O’Higgins, Metropolitana y Valparaíso.
La anomalía semanal de precipitación del modelo europeo mantiene una señal positiva entre el centro-sur y el sur. Esto significa que, en el balance de toda la semana, podrían acumularse más precipitaciones que las habituales para comienzos de agosto, aunque la lluvia no será constante durante los siete días.
El anticiclón subtropical vuelve a fortalecerse frente a Chile
Mientras el frente del miércoles cruza el país, el anticiclón subtropical del Pacífico comenzará a reorganizarse al oeste de Chile.
En los primeros días aparece relativamente alejado y fragmentado, lo que permite la aproximación de sistemas frontales. Sin embargo, con el avance de la semana, el centro de alta presión se intensificará y expandirá hacia el este y el sur.
Esta expansión formará una dorsal frente a la costa chilena. En términos simples, será una extensa zona de aire descendente y mayor estabilidad que comenzará a cerrar el corredor utilizado por las bajas presiones para alcanzar la zona central.

Entre el viernes 7 y el fin de semana, un anticiclón migratorio se fortalecerá frente a Chile, reduciendo las precipitaciones en la zona central y favoreciendo condiciones más estables. Posteriormente, este sistema se desplazará hacia Argentina, donde continuará su recorrido natural como parte de la circulación de latitudes medias.
¿Qué pasará con el anticiclón ubicado al sur de la Patagonia?
Al comienzo de la semana también se observa un núcleo de alta presión al sur y sureste de la Patagonia, entre el océano Austral y el Atlántico Sur, que se ha mantenido en semanas anteriores.
Ese anticiclón migratorio se desplazará gradualmente hacia el este y perderá protagonismo sobre el continente. No desaparecerá de forma instantánea: su circulación se debilitará, se alargará y terminará integrándose a una dorsal sobre el Atlántico.
Tras su desplazamiento, las bajas presiones podrán circular temporalmente por el océano Austral. Sin embargo, la posterior expansión del anticiclón del Pacífico volverá a reforzar las condiciones estables desde el oeste.
En resumen: el modelo ECMWF proyecta un relevo de altas presiones sobre el Pacífico sur: el anticiclón al sur de la Patagonia irá perdiendo protagonismo, mientras la dorsal subtropical se fortalecerá frente a Chile, imponiendo un patrón más estable durante la segunda mitad de la semana.
Las bajas presiones serán empujadas hacia latitudes más australes
A medida que la alta presión se consolide frente al país, las bajas presiones y sistemas frontales tendrán mayor dificultad para avanzar hacia Chile central.
Este cambio explica por qué las lluvias podrían disminuir de manera importante en la zona central durante el fin de semana. No es que termine el invierno ni que dejen de formarse sistemas frontales, sino que la ruta principal de las bajas presiones se trasladará temporalmente hacia el sur.
Una semana más fría en el centro y sur de Chile
La anomalía semanal de temperatura proyectada por el modelo ECMWF muestra un escenario contrastante para Chile entre el 3 y el 10 de agosto. En el Norte Chico, especialmente en sectores cordilleranos y algunos valles interiores, se esperan temperaturas medias por debajo de lo normal.
En cambio, gran parte de la zona central presentaría temperaturas cercanas o levemente superiores a los valores habituales para la época, con anomalías positivas más marcadas hacia sectores interiores y costa.
En la Patagonia, el panorama será más frío. Sectores de Aysén y Magallanes registrarían temperaturas normales a inferiores a lo habitual. Esta condición estaría asociada al ingreso de aire frío detrás de los sistemas frontales.
¿El retorno del anticiclón contradice a El Niño?
No. El Niño aumenta la probabilidad de inviernos lluviosos en Chile central, pero no implica precipitaciones continuas ni impide que se produzcan pausas secas.
Sin embargo, incluso durante un episodio intenso de El Niño, pueden instalarse dorsales o bloqueos anticiclónicos. El Niño modifica las probabilidades de la temporada completa, pero el tiempo de cada semana depende de la posición de la corriente en chorro, las bajas presiones, la humedad disponible y las oscilaciones atmosféricas.
La MJO pierde fuerza mientras la Oscilación Antártica favorece un patrón más estable
La Oscilación Madden-Julian (MJO) se debilitó tras alcanzar la fase 8, pero los modelos proyectan una nueva señal en el Pacífico occidental, fase 6, entre el 3 y el 9 de agosto. Su evolución posterior sigue siendo incierta, ya que podría continuar propagándose o perder fuerza durante la semana siguiente.
Al mismo tiempo, la Oscilación Antártica —AAO o SAM— podría adoptar una configuración favorable para que los vientos del oeste y las bajas presiones se concentren más cerca de la Antártica.
Por ello, el avance hacia condiciones más estables no puede explicarse únicamente por la MJO. La combinación entre una señal tropical debilitada, el posible predominio de una AAO positiva, el fortalecimiento de las altas presiones frente a Chile y el desplazamiento de la corriente en chorro hacia el sur aparece como el factor más importante en el cambio de patrón previsto hacia el final de la semana.
En conclusión, la primera parte de la semana conservará el patrón lluvioso de finales de julio, pero después del último pulso frontal se producirá un cambio: el anticiclón del Pacífico volverá a expandirse frente a Chile, las bajas presiones se desplazarán hacia el sur y comenzará una pausa de las lluvias en parte de la zona central.