Chile inicia la semana con contrastes: calor en la Patagonia y bajas segregadas activan chubascos de Coquimbo a Los Rios
Chile inicia la semana bajo un marcado contraste meteorológico: mientras la Patagonia enfrenta temperaturas inusualmente altas para la época, la zona central verá chubascos y nubosidad intermitente. Un escenario dinámico que rompe la monotonía del verano y exige atención.
La primera semana completa de enero no traerá estabilidad meteorológica en Chile. Muy por el contrario, el país vivirá un escenario marcado por fuertes contrastes, donde el calor intenso dominará la zona sur y austral, mientras que la zona central y parte del centro-sur experimentarán un cambio de tiempo poco habitual para esta época, con nubosidad, descenso térmico y probables chubascos asociados a una baja segregada.
Los principales modelos de pronóstico, en especial el ECMWF, coinciden en que la atmósfera se mantendrá activa durante varios días consecutivos, rompiendo la clásica monotonía del verano y obligando a seguir la evolución del tiempo casi día a día.
Temperaturas: un domo de calor se instala en el sur
Desde el lunes 05 de enero, un bloqueo atmosférico favorecerá la expansión de una dorsal cálida sobre la mitad sur del país. Este patrón impedirá el avance normal de los sistemas frontales hacia la Patagonia, permitiendo que el aire cálido se estanque sobre amplias zonas del sur y extremo sur.
Como resultado, regiones como La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y especialmente Aysén podrían registrar temperaturas muy por sobre los promedios climatológicos. En algunos sectores, las anomalías térmicas alcanzarían los 3 a 4°C sobre lo normal para la época, configurando jornadas inusualmente calurosas para enero.
La Región de Magallanes, aunque algo más moderada, también se verá influenciada por este patrón, con temperaturas superiores al promedio y episodios de viento que podrían intensificar la sensación térmica durante algunos momentos del día.
En contraste, la zona central comenzará la semana con un descenso progresivo de las temperaturas. El ingreso de nubosidad costera y una mayor influencia marina permitirán que ciudades como Santiago, Rancagua y Curicó se mantengan con máximas más acotadas, en torno a los 26 y 28 °C, lejos de los valores extremos que marcaron el cierre del año.
Este “verano más moderado” se mantendría al menos hasta el jueves (08), reforzando la sensación de alivio térmico en el centro del país, mientras el sur seguirá destacando por calor persistente y ambiente seco.
Lluvias y chubascos: la baja segregada rompe la sequedad estival
El principal actor de la inestabilidad será una baja segregada o núcleo frío en altura, que comenzará a manifestarse desde el lunes 05 de enero sobre el centro-sur de Chile. Este tipo de sistemas, aunque no siempre deja grandes montos de lluvia, es capaz de generar nubosidad convectiva, chubascos aislados y tormentas eléctricas localizadas.
Durante la jornada del lunes (05), la mayor probabilidad de precipitaciones se concentrarán entre el Maule y Los Ríos, especialmente en sectores interiores, precordilleranos y cordilleranos.
Hacia el martes (06) y miércoles (07), la baja segregada tenderá a desplazarse lentamente, manteniendo condiciones de inestabilidad intermitente. Aunque las precipitaciones no serán generalizadas, sí podrían repetirse eventos aislados, principalmente en sectores altos y de montaña.
La atención se centrará especialmente en la madrugada del miércoles y durante el jueves 08 de enero, cuando el ECMWF sugiere la llegada de una nueva baja segregada que podría dejar chubascos entre Coquimbo y el Biobío.
En la Región Metropolitana, la probabilidad de precipitaciones sigue siendo baja a moderada, pero podría ser suficiente para romper con la sequedad típica del verano, especialmente en sectores de precordillera.
Norte y sur: tormentas estivales y cambios de corto plazo
El norte del país tampoco quedará completamente al margen del dinamismo atmosférico. Aunque la actividad tormentosa en el altiplano tenderá a disminuir durante la primera mitad de la semana, hacia el segundo fin de semana de enero podrían reactivarse las precipitaciones de verano en el interior de Arica y Parinacota y Tarapacá, asociadas al típico régimen convectivo estival.
En el sur, además del calor, se espera que un primer núcleo frío en altura genere inestabilidad puntual al inicio de la semana, antes de que las altas presiones vuelvan a imponerse temporalmente. Este vaivén de sistemas refuerza la idea de una semana meteorológicamente activa, incluso en zonas donde el verano suele ser más estable.