Cuando hablamos de no estacionariedad, nos referimos a que variables como la temperatura, la lluvia o los eventos extremos han dejado de oscilar en torno a un promedio estable y esto puede traer ciertas complicaciones.
Cuando hablamos de no estacionariedad, nos referimos a que variables como la temperatura, la lluvia o los eventos extremos han dejado de oscilar en torno a un promedio estable y esto puede traer ciertas complicaciones.
Las olas de calor no solo están aumentando en frecuencia producto del cambio climático, sino que también son cada vez más largas e intensas.
En las últimas semanas, los termómetros bajaron significativamente a lo largo del país, algo cada vez menos común en Chile, incluso en invierno. ¿Qué tan bajo han llegado las temperaturas históricamente en Chile?
En el contexto del calor extremo que se vive cada vez más frecuentemente alrededor del mundo, han nacido algunos sitios web que están diseñados para informar sobre el estado de la temperatura, con particular foco en las altas temperaturas y su contexto climatológico.
Cuando hablamos de olas de calor, solemos asociarlas a altas temperaturas y poca ventilación. Sin embargo, en el Mediterráneo también influyen las intrusiones de aire cálido desde el Sáhara, que pueden intensificar estos episodios extremos.
El mar Mediterráneo ejerce una fuerte influencia en el clima de los países que lo rodean, regulando tanto las temperaturas como las precipitaciones. Un aumento en su temperatura puede tener un impacto directo e inmediato en numerosas ciudades europeas, intensificando fenómenos extremos y alterando patrones climáticos.
En Chile llueve mucho y muy poco a la vez. Existen zonas en que los acumulados anuales superan los 3000 mm y en otras en que con suerte llueven 5 mm. ¿Dónde llueve más en Chile y por qué?
Ante la ausencia de El Niño y La Niña en 2025, el forzamiento de gran escala de las lluvias viene dado principalmente por la variabilidad intraestacional. La Oscilación Antártica y la de Madden-Julian podrían explicar los episodios lluviosos.
Aunque el número total de heladas ha disminuido en varias regiones del mundo, su impacto en la agricultura y en la vida cotidiana sigue siendo relevante. Te contamos qué tipos existen y por qué los agricultores les temen tanto.
La demanda evaporativa atmosférica (AED) o "sed atmosférica", exacerbada por el calentamiento global, está provocando que la atmósfera extraiga más humedad del suelo y la vegetación, intensificando las sequías en el mundo.
Los spotters, son personas comunes que han recibido formación específica para reconocer señales de tiempo severo y comunicarlas de forma efectiva. Su participación en la emisión de alertas de tiempo severo en Estados Unidos es de vital importancia.
Desde 2010, la megasequía ha marcado el clima de Chile central. Aunque en los últimos años las lluvias han dado un respiro, el déficit hídrico persiste al analizar periodos más largos. ¿Estamos realmente saliendo de este fenómeno extremo?
La oscilación tropical se mueve de oeste a este en el planeta, llevando nubes y precipitación, pero también condiciones secas y ventosas. Estas últimas pueden exacerbar los incendios forestales en las latitudes medias.
En la Patagonia, y en ciudades como Punta Arenas, el viento controla fuertemente las precipitaciones y la temperatura a lo largo del año. Tanto en la escala sinóptica como en la escala climática.
En las últimas semanas, mientras el Pacífico ecuatorial central se calentaba, la costa sudamericana se enfriaba rápidamente. El eventual Niño costero, del que incluso hubo un estado de alertas de vigilancia, se esfumó por completo.
Creadas en 2017, se han convertido en un icono adoptado globalmente como símbolo del calentamiento del planeta. Ahora incluyen información de los océanos y la estratósfera.
Los overshooting tops pueden ser muy imporantes desde la perspectiva de la meteorología satelital y la predicción de corto plazo ya que suelen indicar la ubicación del núcleo de una tormenta y su actividad.
El nombre informal del fenómeno que deja sin precipitaciones a Santiago mientras las zonas cercanas reciben lluvias abundantes, surgió de una broma entre meteorológos y ahora se ha hecho popular.
Propuesta del gobierno de Trump para el próximo año rebaja en 20% el presupuesto de la NASA y en un 27% el de la NOAA, que monitorea el clima terrestre y realiza pronósticos meteorológicos.
En Estados Unidos, un grupo de investigadores, analizaron qué interpreta la gente cuando el servicio meteorólogico usa las diferentes alertas de calor. Los resultados sugieren que hay cosas que cambiar.