En Perú se ha cambiado el estado de alerta ante un eventual evento de El Niño costero. Actualmente están en vigilancia.
En Perú se ha cambiado el estado de alerta ante un eventual evento de El Niño costero. Actualmente están en vigilancia.
La meteorología desempeña un papel muy importante en la propagación de los incendios forestales, pero los incendios también pueden alterar el tiempo atmosférico.
Frente a las costas de Chile, en las últimas semanas el mar se ha calentado hasta convertirse en uno de los "puntos calientes" del océano del hemisferio sur.
Nuevo estudio revela que Chile tiene dos "motores" de lluvia radicalmente distintos. Mientras en el norte las tormentas dependen de una "explosión" de humedad local, en el sur los ríos atmosféricos generan precipitaciones incluso sin vapor extremo.
La Oscilación Madden-Julian entrará en fase activa hacia finales de enero, aumentando la variabilidad atmosférica. Su evolución podría favorecer lluvias estivales en Chile central y aportar nuevas señales sobre el posible desarrollo de un evento El Niño durante el año 2026.
Las olas de calor en Chile central no aparecen “de la nada”: suelen gestarse semanas antes a partir de una combinación específica entre variabilidad tropical y perturbaciones atmosféricas, que juntas organizan la circulación favorable para el calor extremo.
Hasta ahora se pensaba que las estelas de condensación que se forman dentro de las nubes no tenían un gran impacto, o incluso que podían ayudar a enfriar la Tierra. Sin embargo, un nuevo estudio determinó que son responsables de una parte importante del calentamiento provocado por la aviación.
Un reciente fracaso digital en Australia evidencia que disponer de datos científicos de alto nivel no basta si los portales meteorológicos no son claros. El caso abre el debate sobre la importancia de webs accesibles y el desafío pendiente de Chile para comunicar alertas a tiempo.
Cada vez que se realiza un pronóstico del tiempo, muy probablemente se utiliza un modelo numérico. Pero ¿se utiliza toda la información posible proveniente de ese modelo?
Un pulso de vientos en el Pacífico ecuatorial podría ser el comienzo de una sucesión de eventos que termine con un año récord en 2026. Descubre aquí de qué se trata.
La costa oeste de los Estados Unidos está siendo azotada por intensos ríos atmosféricos. Conociendo las similitudes que tiene con Chile, vale la pena mirar de cerca lo que está pasando.
Más allá de los satélites modernos, la climatología se sustenta en siglos de registros manuales. Analizamos la disputa histórica entre Uppsala, el Reino Unido y la red Medici por el título de registro más antiguo.
Para que un sistema de alerta temprana funcione, no basta con detectar una tormenta o un ciclón: se requiere que toda la cadena esté completa.
La combinación de una baja segregada y una fase activa de la MJO podría generar lluvias poco habituales para diciembre en la zona central. El escenario aumenta la inestabilidad y abre la puerta a precipitaciones estivales durante el fin de semana.
La Niña parece tener sus días contados. Los modelos pronostican su debilitamiento y un rápido avance hacia condiciones de El Niño. En esta nota revisaremos el pronóstico de los precursores de El Niño que podrían explicar esta tendencia.
Las proyecciones desarrolladas a mediados del siglo XX, lejos de exagerar, describieron con exactitud el rumbo del clima terrestre y la realidad actual lo está demostrando.
Aunque los tornados son infrecuentes en Chile, en los últimos años han aparecido de forma puntual y con impactos significativos. Su presencia genera dudas sobre qué tan habituales son las condiciones atmosféricas que permiten su formación y bajo qué escenarios pueden desarrollarse.
Este fenómeno óptico atmosférico se forma por la interacción de la luz solar con los cristales de hielo presentes en la atmósfera. Se pueden ver en cualquier parte del mundo, pero hay ciertas zonas donde resulta más fácil encontrarse con ellos.
Con la presencia de La Niña, es esperable que el Índico responda con un Dipolo del Índico en valores negativos. Sin embargo, durante las últimas semanas se ha observado un evento realmente intenso.
Las nubes siguen siendo una de las principales fuentes de incertidumbre en las proyecciones del clima. Entender cómo se forman y cómo responden al calentamiento global es clave para afinar las proyecciones.