Aunque el Sol brille en verano, las aguas de la costa chilena siguen siendo frías. La razón está en una red de corrientes oceánicas que moldean no solo la temperatura del mar, sino también el clima del país.
Aunque el Sol brille en verano, las aguas de la costa chilena siguen siendo frías. La razón está en una red de corrientes oceánicas que moldean no solo la temperatura del mar, sino también el clima del país.
El Mediterráneo es una región con una fuerte influencia del cambio climático, especialmente en la temperatura. Pero la gran variabilidad climática natural de la región juega un rol muy importante en los cambios observados.
El viento que impulsa la energía limpia también responde al pulso del clima. Anticiclones y oscilaciones polares marcan las variaciones que pueden potenciar o frenar la generación eólica.
Más tenue y con los colores invertidos, el arcoíris secundario es un fenómeno tan curioso como hermoso, pero más común de lo que se piensa. No es que estén apareciendo más, solo hay más gente fotografiándolos.
Invisibles desde la superficie, las corrientes en chorro son auténticas autopistas de viento en altura que controlan buena parte del tiempo que vivimos en la Tierra, desde lluvias intensas hasta olas de calor.
Los auspiciosos años 2023 y 2024 hacían pensar que la megasequía se había terminado en la zona central. Pero 2025 no parece haber seguido la misma tendencia durante el invierno.
La superación de 1,5 °C de calentamiento es prácticamente inevitable. La clave, según un nuevo estudio, es que eso se mantenga lo menos posible. ¿Qué podría pasar?
Los índices relativos de El Niño se están introduciendo con la intención de monitorear el fenómeno lejos de la influencia del cambio climático. El Servicio Meteorológico de Australia ya ha comenzado a utilizarlos operacionalmente.
Casi como un déjà vu de 2024, este final de 2025 podría terminar con un evento La Niña débil y de corta duración. Al menos eso muestran los modelos de pronóstico.
Los ríos atmosféricos que llegan a Chile podrían ser modulados por la Oscilación Madden-Julian, lo que provoca pasar de semanas muy lluviosas a otras muy secas en pleno invierno.
Con agosto, siendo el último mes restante de este invierno 2025, las lluvias en la zona central parecen estar llegando demasiado tarde. O al menos esa es la sensación.
Se dice que si el cielo se pone verde es porque la formación de un tornado es inminente. Pero la verdad es que no siempre ocurre y hay otros factores detrás de este cambio de color.
Una intensa ola de calor azota los Balcanes y deja temperaturas extremas. Turquía rompió su récord histórico al alcanzar 50,5 °C en la región occidental del país. Autoridades advierten sobre riesgos para la salud y el medio ambiente.
Un nuevo estudio revela que la mitad de los cambios observados en la corriente en chorro se deben al calentamiento global. Esto podría afectar las lluvias, las tormentas y las sequías en varias regiones del hemisferio sur, incluyendo Sudamérica.
Desde que terminó el corto episodio La Niña de finales de 2024, el Pacífico se ha mantenido ligeramente frío. Ahora, algunos pronósticos indican que La Niña podría volver a finales de año.
Se probó en el Mediterráneo, pero el avance abre la puerta a estudios más precisos sobre biodiversidad, agricultura y gestión ambiental en cualquier parte del mundo.
Con el invierno ya avanzado, los datos muestran que 2025 se perfila como un año más seco que 2024. Las precipitaciones han sido escasas en gran parte del país, y las temperaturas muestran un comportamiento más moderado en comparación al año pasado.
Cuando hablamos de no estacionariedad, nos referimos a que variables como la temperatura, la lluvia o los eventos extremos han dejado de oscilar en torno a un promedio estable y esto puede traer ciertas complicaciones.
Las olas de calor no solo están aumentando en frecuencia producto del cambio climático, sino que también son cada vez más largas e intensas.
En las últimas semanas, los termómetros bajaron significativamente a lo largo del país, algo cada vez menos común en Chile, incluso en invierno. ¿Qué tan bajo han llegado las temperaturas históricamente en Chile?