meteored.cl

Alerta por Fragata Portuguesa: ¿qué hace y por qué es tan temida?

Conozca los síntomas, las medidas de prevención y el modo de actuar ante una picadura de esta especie que regresó a la costa del centro-norte de Chile. La autoridad cerró playas de manera provisoria en las regiones de Valparaíso y Coquimbo.

Fragata Portuguesa
Desde una simple mancha roja en la piel hasta un paro cardiorrespiratorio, entre otros, son los efectos que puede causar la toxina de este animal, en contacto con las personas.

La temida Fragata Portuguesa (Physalia physalis) está de regreso en parte de la costa chilena. De hecho, hasta el momento, la autoridad ya ha decretado el cierre provisorio de playas en las regiones de Coquimbo y Valparaíso ante la presencia de un número importante de estos ejemplares.

El cierre de las playas implica la prohibición del baño y la restricción de actividades en el mar, justo en el periodo más alto de visitantes en la época estival. Estos ejemplares tienden a confundirse con las medusas, pero no lo son.

Según el Centro de Información Toxicológica de la Universidad Católica (Cituc), la Fragata Portuguesa genera cinco tipos de síntomas: cutáneos (erupciones, edemas); gastrointestinales (náuseas, vómitos); neuromusculares (calambres, espasmos); neurológicos (confusión, cefalea, mareos) y cardiorrespiratorios (broncoespasmos, arritmia, disnea).

Una picadura “puede provocar desde una simple reacción alérgica hasta un paro cardiorrespiratorio y por consiguiente la muerte de una persona”, detalla el doctor Juan Carlos Ríos, director del Cituc.

Tan dañina es que la Organización Mundial de la Salud (OMS) la incluye en el listado de “especies peligrosas” para la salud humana e invertebrados venenosos en las Guías para Ambientes Seguros en Aguas Recreacionales.

Peligrosas vivas o muertas

“Se ha identificado que, al contacto con la piel, los tentáculos de la Fragata Portuguesa generan serios daños en la salud, ya sea con ejemplares vivos o muertos. Los síntomas descritos corresponden a un intenso dolor (como una quemadura), problemas respiratorios, e incluso paros cardíacos”, detalla la página del Ministerio de Salud.

En Chile “se han registrado avistamientos de Fragata Portuguesa. Dichos eventos poseen una gran variabilidad en términos de ocurrencia y número de ejemplares detectados, lo que podría estar relacionado con la dirección y velocidad de los vientos, la temperatura superficial del mar y otros factores ambientales que dificulta el desarrollo de modelos predictivos para prever su presencia”, afirma el Minsal.

Ante todo, precaución

“Sus tentáculos pueden llegar a medir hasta 10 metros. Entonces cuando una persona se introduce en el agua y es picada, lo que tiende a hacer es escapar; pero en ese momento en vez de solucionar el problema lo puede agravar, ya que se puede enredar los tentáculos y eso puede significar que las victimas tengan un aumento de lesiones. En ese sentido la picadura puede variar de intensidad y sus síntomas también puede ser diferentes”, detalla el doctor Juan Carlos Ríos.

Entonces, lo fundamental es prevenir. Estas son las recomendaciones que comparte el Ministerio de Salud:

  • No se bañe ni realice juegos en el agua.
  • Nunca toque la Fragata Portuguesa, ni en el mar ni en la playa; ya que son tóxicas, aunque estén muertas.
  • Si camina en la arena protéjase usando ropa y zapatos.

¿Qué hacer ante una picadura?

No hay que intentar quitar los tentáculos con la mano. Para eso uno debiese usar guantes o pinza. Cuando una presa contacta con su superficie se abren los nematocistos y los filamentos se eyectan para clavarla inyectándole el veneno con sustancias tóxicas. El mismo proceso ocurre cuando una persona entra en contacto con los tentáculos. Sólo un par de milímetros puede tener millones de nematocistos”, revela Ríos en la página medicina.uc.cl.

Lo más importante es trasladar a la persona a un centro asistencial, para evaluar su condición de salud y retirar los tentáculos. No se recomienda actuar sin el conocimiento específico.

Tampoco es recomendable lavarse con agua fría, usar las toallas o incluso arena para intentar quitar los tentáculos, ya que ello también aumentará la liberación de toxinas. En general, toda persona que sea picada por esta especie debe acudir a un centro de urgencias inmediatamente.