El cambio climático amenaza la producción de cobre: eventos extremos podrían afectar hasta el 10% de la minería chilena
Sequías, lluvias extremas y aluviones no solo afectan a las comunidades: también ponen en riesgo a la minería del cobre. Un estudio reciente cuantifica cómo el cambio climático podría interrumpir la producción chilena hacia 2030.

La transición energética global depende de un metal conductor: el cobre. Vehículos eléctricos, paneles solares y turbinas eólicas requieren cantidades masivas de este recurso. Sin embargo, una investigación reciente publicada en el International Journal of Mining, Reclamation and Environment expone una paradoja inquietante.
El estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Chile, analizó 53 eventos climáticos extremos registrados entre 2001 y 2022 que interrumpieron operaciones mineras: aluviones, lluvias torrenciales, inundaciones y sequías paralizantes.
Las proyecciones indican que estas disrupciones podrían afectar entre un 1% y un 11% de la producción chilena de cobre hacia 2030. En un mercado donde la demanda se duplicará para 2035, cada punto porcentual perdido representa un obstáculo crítico para la electrificación mundial.
Cuando el agua desaparece, las minas se detienen
La escasez hídrica emerge como la amenaza más severa para la minería del cobre. Chile enfrenta una megasequía que se prolonga desde hace más de una década en sus principales regiones mineras. El procesamiento del mineral requiere enormes volúmenes de agua, desde la concentración hasta el transporte de relaves.

Más de la mitad de las principales minas de cobre del mundo operan en zonas de alto estrés hídrico, compitiendo por este recurso con comunidades locales y agricultura.
Cuando la disponibilidad disminuye, las operaciones deben reducir su producción o implementar costosas tecnologías de desalinización que elevan dramáticamente el consumo energético. Los investigadores señalan que las estrategias de adaptación deben diseñarse específicamente para cada mina según su vulnerabilidad particular.
Eventos extremos que paralizan toneladas de producción
Los aluviones y lluvias intensas representan otra cara del problema climático. Caminos cortados significan que el mineral no puede transportarse hacia plantas procesadoras, mientras que inundaciones en instalaciones críticas pueden detener operaciones durante semanas. El estudio documentó casos donde tormentas aisladas provocaron pérdidas de miles de toneladas.
Las temperaturas extremas también reducen la eficiencia operacional. Equipos bajo calor excesivo consumen más energía y requieren más mantenimiento. Los trabajadores enfrentan riesgos que obligan a modificar turnos, reduciendo horas productivas.
La investigación desarrolló un marco metodológico innovador llamado "Expected Annual Disruption" que permite calcular la disrupción esperada para cada mina específica, actualizándose continuamente según proyecciones de producción y frecuencia de eventos climáticos.
De estrategias reactivas a planificación anticipatoria
El estudio concluye con una advertencia clara: las compañías mineras deben abandonar el enfoque reactivo de atender emergencias cuando ya ocurrieron. La crisis climática exige modelos anticipatorios que integren información meteorológica en la planificación estratégica.
Las medidas propuestas incluyen eficiencia y recirculación del agua, gobernanza hídrica territorial, y refuerzo de infraestructura crítica como caminos, sistemas de drenaje y protección de instalaciones.
Esta paradoja ilustra un dilema mayor: los mismos impactos climáticos que intentamos prevenir están saboteando nuestra capacidad de construir la infraestructura para un futuro sostenible. La ventana para actuar se estrecha mientras el planeta se calienta y las minas luchan contra condiciones cada vez más extremas.
Referencias de la noticia
Fernández, P., Orellana, L. F., & Castillo, E. (2025). Resource and climate paradox: quantifying the impact of climate change in the copper supply chain. International Journal of Mining, Reclamation and Environment, 39(4), 249–272.
Noticias FCFM. Investigación UCHILE proyecta que eventos climáticos extremos podrían interrumpir la producción nacional de cobre.