El humo de los incendios dispara la contaminación del aire en Indonesia hasta niveles peligrosos

Una densa nube de humo cubre amplias zonas de Kalimantan Central, donde los incendios forestales han provocado que el aire sea insalubre y que miles de personas se vean obligadas a afrontar una emergencia ambiental y sanitaria.

El cielo ha desaparecido bajo una espesa capa de humo en Kalimantan Central, en la isla indonesia de Borneo. Los incendios forestales y de turberas que afectan a distintas zonas de Indonesia están provocando un grave episodio de contaminación atmosférica, con niveles de calidad del aire considerados peligrosos y una visibilidad que se ha reducido de forma drástica.

En Palangka Raya, capital de Kalimantan Central, la suma de humo, cenizas y partículas procedentes de los incendios ha cubierto carreteras, edificios e infraestructuras. Las imágenes muestran un paisaje prácticamente borrado por la bruma, en el que apenas pueden distinguirse los elementos situados a pocos cientos de metros.

Grave riesgo para personas con patologías respiratorias

La situación no es nueva en la región, pero la intensidad alcanzada este año ha encendido todas las alarmas y ha llevado a las autoridades sanitarias indonesias a insistir en los riesgos asociados a la exposición al humo de los incendios.

El problema afecta especialmente a las partículas finas suspendidas en el aire, capaces de penetrar profundamente en el sistema respiratorio. Las conocidas como PM10 tienen un diámetro inferior a 10 micras, mientras que las PM2,5 no superan las 2,5 micras y pueden penetrar mucho más profundamente en el aparato respiratorio.

El humo de los incendios contiene elevadas concentraciones de estas partículas, además de otros contaminantes, por lo que respirar este aire puede provocar irritación de ojos y garganta, tos y dificultad para respirar, agravar enfermedades respiratorias y cardiovasculares, además de suponer un riesgo importante para niños y personas mayores.

El Niño, detrás de los incendios

Detrás de esta situación se encuentra una temporada de incendios especialmente intensa. El fenómeno de El Niño, que está favoreciendo temperaturas elevadas y condiciones más secas, ha contribuido a que la vegetación y las turberas sean más vulnerables al fuego. Los incendios pueden además permanecer activos bajo la superficie durante largos periodos, dificultando su extinción.

Los datos disponibles reflejan la magnitud de la emergencia. Entre enero y julio, los incendios habían afectado a unas 202.000 hectáreas en Indonesia, mientras que estimaciones posteriores apuntaban a un fuerte incremento durante agosto, especialmente en Kalimantan y Sumatra. Las emisiones procedentes de los incendios llegaron a representar más de un tercio de las emisiones mundiales asociadas al fuego durante la primera semana de septiembre.

El humo tampoco permanece dentro de las fronteras de Indonesia. La bruma procedente de Kalimantan y Sumatra se ha desplazado hacia otros territorios del sudeste asiático, afectando a Malasia, Singapur, Brunéi e incluso zonas de Filipinas. En algunas áreas de Borneo malasio se han registrado niveles de contaminación peligrosos y un aumento de los problemas respiratorios.