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Cuatro indicadores de la crisis climática batieron récords en 2021

La OMM dio a conocer hace unos pocos días esta información, advirtiendo que el sistema energético mundial actual, puede conducir a la humanidad a una catástrofe. La ONU en tanto, entrega algunas recomendaciones ¡Es urgente actuar!

El aumento del nivel del mar es uno de los indicadores con registros sin precedentes. Miami es una de las ciudades del mundo que corre serios riesgos si esto continúa. Hoy urge tomar alternativas de adaptación.

Un nuevo informe publicado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) expuso que cuatro de los indicadores para medir el cambio climático batieron récords el pasado 2021. Un ejemplo latente de que las actividades humanas están provocando cambios a nivel planetario, produciendo efectos nocivos para el desarrollo sostenible y en los ecosistemas.

El estudio mostró valores sin precedentes en las concentraciones de gases de efecto invernadero, subida del nivel del mar, contenido calorífico y acidificación de los océanos.

El informe de la OMM sobre el estado del clima mundial confirma que los últimos siete años fueron los más cálidos desde que hay registros y el 2021 fue uno de ellos, pese a la disminución transitoria de las temperaturas atribuida al fenómeno de La Niña. A pesar de ese enfriamiento generalizado, no se invirtió la tendencia general de aumento de temperaturas. En 2021, la media mundial superó en aproximadamente 1,11 °C los niveles preindustriales.

Recomendaciones de la ONU

El secretario general de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, se refirió a estos resultados como la confirmación del fracaso de la humanidad para enfrentar los trastornos climáticos. Se hace un llamado a los países del mundo a que adopten medidas urgentes para enfrentar una transformación de los sistemas energéticos para poder alejarnos del callejón sin salida de los combustibles fósiles y lograr mantener el incremento global de las temperaturas por debajo de 1,5ºC respecto a los niveles industriales.

Para esto propone acciones para impulsar la transición hacia las energías renovables: "Mayor acceso a las tecnologías y suministros de energía renovable, triplicar las inversiones privadas y públicas en este tipo de energía y poner fin a los subsidios de los combustibles fósiles".

"Las energías renovables son el único camino hacia una verdadera seguridad energética, hacia precios estables de la electricidad y hacia oportunidades de empleos sostenibles. Si actuamos en unión, la transformación de las energías renovables puede ser el proyecto de paz del siglo XXI ", sostiene Guterres.

Por otra parte, el secretario general de la OMM, Petteri Taalas, considera que "es sólo cuestión de tiempo. Nuestro clima está cambiando ante nuestros ojos y el calor retenido en la atmósfera a raíz de los gases de efecto invernadero de origen humano, calentará el planeta durante muchas generaciones".

Y los cambios pueden seguir

"El aumento del nivel del mar, la acidificación de los océanos y el incremento de su contenido calorífico seguirán durante siglos a menos que se inventen mecanismos para eliminar el carbono de la atmósfera. Algunos glaciares han alcanzado el punto de no retorno y ello conllevará a efectos a largo plazo en un mundo en el que más de 2.000 millones de personas ya sufren estrés hídrico" , advierte Taalas.

Las condiciones meteorológicas extremas son las que repercuten de forma inmediata en la vida cotidiana, aunque tras invertir durante muchos años en preparación para desastres, reconoce que los países están más capacitados para salvar vidas, a pesar de que las pérdidas económicas se disparan.

"Tenemos que hacer mucho más, como lo evidencia la situación de emergencia que vive el Cuerno de África a causa de la sequía, las recientes inundaciones mortales en Sudáfrica y el calor extremo registrado en la India y Pakistán", agrega Taalas .

Los sistemas de alerta temprana son de vital importancia para la adaptación al clima. Sin embargo, menos de la mitad de los miembros de la OMM disponen de ellos.

Hoy la organización está decidida a hacer que las alertas tempranas lleguen a todo el mundo en los próximos cinco años, una acción vital para lograr sortear los peores efectos de la crisis climática que están por venir.