Tratado global contra el plástico: Chile asume la presidencia en una negociación clave para el planeta
El país presidirá el proceso que busca crear un acuerdo internacional vinculante para reducir la contaminación plástica en todo su ciclo de vida, desde la fabricación hasta los residuos.

Doce millones de toneladas. Es el peso de mil doscientas Torres Eiffel, 30 mil ballenas azules o, simplemente, la cantidad de plástico que cada año termina en el mar.
El problema es transfronterizo: lo que se desecha en una ciudad puede aparecer meses después en la costa de otro país.
Frente a esa realidad, la comunidad internacional decidió avanzar hacia un tratado global que aborde el problema desde su origen. Y en ese proceso, Chile fue elegido para presidir la negociación.
Un acuerdo que apunta a todo el ciclo de vida
El mandato nació en 2022 en la Asamblea de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que acordó iniciar la redacción de un instrumento jurídicamente vinculante sobre contaminación por plásticos, incluido el medio marino.
La novedad es su enfoque integral. El futuro tratado no se concentrará únicamente en la basura visible.
En términos cotidianos, significa que los productos deberán pensarse para durar más, reutilizarse o reciclarse con mayor facilidad, en lugar de convertirse rápidamente en desecho.
¿Por qué no bastan las leyes nacionales?
Muchos países han avanzado en regulaciones internas. Chile, por ejemplo, cuenta con la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) y restricciones a plásticos de un solo uso. Sin embargo, el plástico circula en mercados globales.
Un envase puede fabricarse en Asia, consumirse en América y terminar en el océano Pacífico. Además, parte importante de los residuos plásticos se comercializa entre países, lo que complica su trazabilidad.

La OCDE ha señalado que la gestión fragmentada y las diferencias regulatorias entre Estados dificultan reducir la contaminación de manera efectiva. De ahí la necesidad de estándares comunes, sistemas de monitoreo comparables y mecanismos de financiamiento para países con menos infraestructura.
El rol de Chile en una negociación compleja
Presidir el Comité Intergubernamental de Negociación implica moderar debates entre intereses diversos.
Hay países exportadores de materias primas petroquímicas, economías que dependen de envases baratos para su comercio y Estados insulares que enfrentan directamente la basura marina en sus costas.
El desafío, agregó, será alcanzar consensos realistas, pero ambiciosos, algo crucial para el éxito del acuerdo.
Esto significa que Chile y los países miembros deberán acordar, por ejemplo, qué entenderemos por “plástico de un solo uso”, cómo mediremos su presencia en playas, suelos y aire, y cada cuánto los países reportarán sus avances. Sin esa estandarización, sería como comparar temperaturas en Celsius y Fahrenheit sin tabla de conversión.
El tratado que 175 países comenzarán a construir bajo presidencia chilena no va a detener de un día para otro los 12 millones de toneladas de plástico que cada año se filtran al mar.
Lo que busca es lograr lo que ningún acuerdo ha logrado hasta ahora: ponerle nombre, dirección y responsabilidades a cada una de esas partículas.
Referencias de la noticia
- MMA. (2026). Chile es elegido para presidir el proceso de negociación del acuerdo global más importante sobre contaminación por plásticos. Comunicado publicado en la web de la institución.
- EIA. Convenio sobre la Contaminación por Plásticos. Documento publicado en la web de la organización.
- Global Plastic Laws. UN Plastics Treaty. Info publicada en la web de la organización.