Un gigante de tela en el desierto: la obra efímera que retrata la montaña de ropa que ahoga a Alto Hospicio

La intervención artística en pleno Atacama recreó el Gigante de Tarapacá con ropa desechada para visibilizar el sobreconsumo y la amenaza sobre el patrimonio cultural y ambiental

El proyecto tomó una problemática ambiental compleja, llena de datos técnicos y ubicada en vertederos ilegales, y la volvió una imagen clara, accesible y conmovedora para cualquier persona que pasara por la Ruta A-16. Créditos imagen: Proyecto Gigante Vestido.
El proyecto tomó una problemática ambiental compleja, llena de datos técnicos y ubicada en vertederos ilegales, y la volvió una imagen clara, accesible y conmovedora para cualquier persona que pasara por la Ruta A-16. Créditos imagen: Proyecto Gigante Vestido.

En el desierto más árido del mundo, donde cada huella permanece durante siglos, la ropa usada se acumula como una marca reciente y persistente.

Toneladas de textiles cubren el suelo de Tarapacá, alterando un paisaje que guarda memorias milenarias.

Ese contraste —entre lo ancestral y lo descartable— fue el punto de partida de El Gigante Vestido, una intervención artística efímera en el desierto de Atacama.

Allí, el icónico geoglifo del Gigante de Tarapacá volvió a aparecer, esta vez confeccionado con prendas que alguna vez fueron parte del circuito del consumo global.

Ropa usada, un problema que no es un espejismo

Para entender la magnitud del gesto artístico, hay que mirar primero el panorama que lo motiva.

El norte de Chile se ha convertido en uno de los destinos finales de la moda rápida. Cada año ingresan cerca de 60 mil toneladas de ropa a la Región de Tarapacá, de ellas se estima que unas 40 mil toneladas –el equivalente a decenas de piscinas olímpicas llenas de ropa– acaban en vertederos clandestinos en Alto Hospicio.

Allí, las prendas no desaparecen: se degradan lentamente, liberan microplásticos, contaminan el suelo y, en muchos casos, son quemadas, liberando gases tóxicos.

Este fenómeno, documentado por investigaciones como las del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que señala a la industria de la moda como una de las más contaminantes, tiene en Alto Hospicio un epicentro local y tangible.

Un geoglifo para hablar del presente

El Gigante Vestido se emplazó en el cerro Huantajaya, dialogando con el histórico Gigante de Tarapacá, uno de los geoglifos prehispánicos más grandes del mundo.

La recreación, de 86 metros de largo, fue construida con más de cinco mil poleras, equivalentes a cerca de una tonelada de textiles recuperados.

La construcción fue un esfuerzo colaborativo que involucró a estudiantes de la Universidad Finis Terrae, voluntarios y el apoyo técnico de CircularTec, un centro especializado en economía circular. Créditos imagen: Proyecto Gigante Vestido.
La construcción fue un esfuerzo colaborativo que involucró a estudiantes de la Universidad Finis Terrae, voluntarios y el apoyo técnico de CircularTec, un centro especializado en economía circular. Créditos imagen: Proyecto Gigante Vestido.

La memoria ancestral y la huella de nuestro consumo se mirarán frente a frente para recordarnos lo que recibimos y lo que estamos dejando”, señaló antes del montaje Victoria García, académica de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Finis Terrae, institución que lideró la iniciativa.

La elección del símbolo no fue casual. Tal como se explica en la web oficial del proyecto, los geoglifos, visibles desde la altura, son marcas pensadas para perdurar, justo lo contrario del ciclo acelerado de la moda.

La huella que persiste después del desmontaje

El Gigante Vestido fue, por diseño, efímero, pero su objetivo dista mucho de serlo. Tras su breve exhibición entre el 23 y 25 de enero, la obra no fue abandonada.

Cada una de esas poleras emprendió un nuevo viaje hacia la valorización industrial a través de la empresa Recitex, cerrando el círculo y demostrando que otra gestión es posible.

La intervención fue temporal, pero la crisis que visibilizó no lo es. Y mientras el desierto sigue acumulando nuestros residuos, la imagen del gigante vestido permanecerá como advertencia: lo que desechamos también forma parte del territorio que habitamos.

Referencias de la noticia

- Universidad Finis Terrae. El Gigante Vestido. Sitio web oficial del proyecto.

- CicularTec. (2025). “Relevamos a ‘El Gigante Vestido’ como una manera de visibilizar la crisis textil del desierto de Tarapacá”. Nota de prensa publicada en la web del centro.