EE.UU. planea instalar una central nuclear en la Luna en 2030: ¿qué pasa si algo sale mal?
El objetivo es asegurar la energía para mantener una base en el satélite y una plataforma de lanzamiento hacia Marte, pero de paso, ganarle la nueva carrera espacial a China y Rusia. El plan implica desafíos y varios riesgos.

La falta de atmósfera en la Luna hace que sus temperaturas sean extremas y completamente divergentes. Durante el día puede alcanzar los 120 ºC, pero en la noche, bajar hasta -170 ºC.
Es imposible permanecer en su superficie sin el equipamiento adecuado, por lo que, de existir una colonia de humanos en el satélite, se requiere de una base capaz de mantener la energía de forma permanente. El problema: la energía solar no es suficiente, porque la noche en la Luna dura casi dos semanas terrestres.
Para resolver este desafío, la idea que más se repite es instalar un reactor nuclear en la Luna. El plan está en marcha y apunta a lograrlo en la próxima década, pero también tiene riesgos.
Energía nuclear en el espacio: de baterías a reactores
Usar la energía atómica en la exploración espacial no es una idea nueva. A partir de 1960, tanto EE. UU. como la Unión Soviética la utilizaron para alimentar desde satélites a sondas espaciales enviadas al espacio profundo. Las Voyager 1 y 2, por ejemplo, llevan un generador termoeléctrico de radioisótopos (RTG).

Sin embargo, esta tecnología está lejos de ser un reactor nuclear; es más bien una batería, por lo que tanto EE. UU. como China y Rusia pretenden instalar reactores nucleares en la Luna para poder mantener colonias humanas.
Mientras que Rusia y China anunciaron en conjunto su plan para el periodo entre 2033 y 2035, EE. UU. quiere adelantarles y anunció que lo hará el primer trimestre de 2030. ¿Se puede hacer tan rápido? Los expertos dicen que sí, pero destacan que esto aumenta el riesgo de que algo salga mal.

La central nuclear propuesta por EE. UU. permitiría generar 100 kilovatios de energía, suficiente para abastecer cerca de 75 hogares estadounidenses promedio, y mucho más que los 40 kilovatios que proponían proyectos anteriores (que alcanzaban para alimentar un edificio).
Si bien, comparado con un reactor nuclear en la Tierra, es una potencia ínfima, es “enorme para el espacio” y mucho más potente que cualquier otro reactor lanzado fuera de la Tierra, sostuvo Katy Huff, ingeniera nuclear y exsubsecretaria de la Oficina Nuclear de Energía entre 2022 y 2024, a Scientific American.
El desafío de enfriar un reactor en el vacío
En la Tierra, las centrales nucleares se construyen cerca de ríos o mares porque necesitan enormes cantidades de agua para enfriarse. En la Luna no hay agua líquida ni tampoco atmósfera (aire) que ayude a disipar el calor. Además, debido a que la gravedad lunar es solo una sexta parte de la terrestre, el agua no se comportaría igual.

Sin aire ni agua, el calor no tiene a dónde ir y se acumula como en un termo cerrado, por lo que el reactor corre el riesgo de fundirse. “Es algo parecido a una fusión del núcleo. Y no queremos que eso ocurra en ningún sitio”, explicó el vulcanólogo y periodista científico Robin George Andrews, en el podcast Quickly Science.
Un desastre nuclear en la Luna dejaría la mayor parte del combustible fundido contenida en el lugar. Sin embargo, significaría que nadie podría acercarse por generaciones. Además, en caso de filtrarse a una reserva de hielo de agua cercana, este recurso —vital para las futuras misiones— quedaría contaminado de forma permanente.
Lluvia de meteoritos y sismos de larga duración
Si hay algo característico de la Luna son las marcas que los meteoritos le han dejado en su historia. El satélite está expuesto a impactos de diversos tamaños y no solo los grandes pueden causar daños.

Al no tener atmósfera, cualquier asteroide puede impactar con mucha fuerza e incluso algunos centímetros de roca a gran velocidad podrían atravesar una estructura como si fueran balas.
Los sismos lunares son otro desafío. Si bien no son tan fuertes como los de la Tierra, pueden durar decenas de minutos, algo a lo que las centrales terrestres no están adaptadas.
Detener la producción de energía por mucho tiempo en la Luna no es alternativa, ya que las temperaturas extremas pondrían en peligro de muerte a los astronautas.
Más allá de un reactor en la Luna
La NASA tiene el desafío de crear un sistema libre de riesgo, pero además la presión de lograrlo antes que China y Rusia.
Según un análisis de Space Daily, este intento por tener un reactor operativo se ve mejor encaminado que cualquiera de los anteriores. Además, el proyecto forma parte de una iniciativa más amplia, que pretende usar la propulsión nuclear para misiones tripuladas a Marte, cuya primera prueba se espera para finales de 2028.
Referencias de la noticia
Scientific American. Why NASA wants to build a nuclear reactor on the moon.
Science Quickly Podcast. Putting a nuclear reactor on the moon: big promise, bigger challenges.
Reuters. Russia says it is considering putting a nuclear power plant on the moon with China.
No te pierdas la última hora de Meteored y disfruta de todos nuestros contenidos en Google Discover totalmente GRATIS
+ Seguir a Meteored