El efecto Yarkovsky y cómo el calor solar desvía rocas espaciales a través del tiempo

Un fenómeno térmico casi imperceptible puede cambiar el destino de un asteroide. El efecto Yarkovsky demuestra que el calor solar, con el tiempo suficiente, es capaz de modificar la trayectoria de rocas espaciales.

¿Sabías que los asteroides pueden cambiar su órbita debido a la radiación solar que incide sobre ellos?
¿Sabías que los asteroides pueden cambiar su órbita debido a la radiación solar que incide sobre ellos?

En el espacio, incluso las fuerzas más débiles pueden tener consecuencias enormes si actúan durante millones de años. Ese es el caso del efecto Yarkovsky, un proceso mediante el cual el calor absorbido y reemitido por un asteroide altera gradualmente su órbita.

Este fenómeno es clave para entender cómo evolucionan los asteroides, por qué algunos cambian su trayectoria y cómo podría influir en el riesgo de impacto con la Tierra.

¿Qué es el efecto Yarkovsky y por qué ocurre?

El efecto Yarkovsky es una pequeña pero constante fuerza que actúa sobre los asteroides debido a la radiación térmica que emiten tras calentarse con la luz solar. Fue propuesto a comienzos del siglo XX por el ingeniero ruso Ivan Yarkovsky, quien planteó que el calor podía generar un leve empuje capaz de modificar el movimiento de un objeto en el espacio.

Cuando un asteroide recibe luz solar, su superficie absorbe energía y se calienta. Más tarde, esa energía se libera en forma de radiación infrarroja, es decir, calor. Este proceso no ocurre de manera uniforme. Debido a la rotación del asteroide, la región que estuvo iluminada durante el “día” se enfría lentamente y emite calor incluso cuando ya está en la “noche”.

Esta emisión desigual produce una diminuta fuerza de reacción, similar al retroceso de un pequeño propulsor. Aunque es extremadamente débil, puede alterar la velocidad del asteroide en fracciones de milímetro por segundo. Sin embargo, con el paso de millones de años, este efecto es suficiente para cambiar significativamente su órbita alrededor del Sol.

Cómo la radiación solar puede cambiar la trayectoria de un asteroide

La clave del efecto Yarkovsky está en el retraso entre la absorción del calor y su liberación. El punto más caliente del asteroide no coincide exactamente con el punto que recibe directamente la luz solar, sino que está ligeramente desplazado debido a la rotación.

Esto provoca que el calor se emita preferentemente en una dirección, generando una fuerza neta. Dependiendo del sentido de rotación del asteroide, este empuje puede acelerar o frenar su movimiento orbital.

Al recibir luz solar, su superficie absorbe la radiación y la reemite en forma de calor, lo cual genera un empuje y lo desvía de su trayectoria. Crédito: Centro de vuelo espacial Goddard de la NASA
Al recibir luz solar, su superficie absorbe la radiación y la reemite en forma de calor, lo cual genera un empuje y lo desvía de su trayectoria. Crédito: Centro de vuelo espacial Goddard de la NASA

Si el asteroide gira en el mismo sentido en que orbita el Sol, el efecto puede empujarlo lentamente hacia una órbita más lejana. Si gira en sentido contrario, puede acercarlo al Sol.

Este fenómeno es especialmente importante en asteroides pequeños, de entre unos pocos metros y varios kilómetros de diámetro, ya que tienen menor masa y son más sensibles a este tipo de fuerzas.

Su papel en el riesgo de impacto y la posibilidad de desviar asteroides

El efecto Yarkovsky es uno de los factores más relevantes para predecir el movimiento a largo plazo de los asteroides cercanos a la Tierra. Aunque su influencia es mínima en el corto plazo, puede modificar significativamente la trayectoria de un asteroide durante décadas o siglos.

Un ejemplo bien conocido es el asteroide Bennu, cuyo desplazamiento orbital ha sido medido con precisión y está parcialmente influenciado por este efecto. Estas variaciones deben considerarse cuidadosamente al calcular su probabilidad de impacto futuro.

En caso de detectar un asteroide con posible impacto en la Tierra, podría usarse como estrategia el efecto Yarkovsky para desviarlo, aunque sería un proceso lento.
En caso de detectar un asteroide con posible impacto en la Tierra, podría usarse como estrategia el efecto Yarkovsky para desviarlo, aunque sería un proceso lento.

Además, este fenómeno abre una posibilidad fascinante: desviar asteroides mediante cambios controlados en su temperatura. Por ejemplo, alterar la reflectividad de su superficie —haciéndola más clara o más oscura— podría modificar la cantidad de calor que absorbe y emite, cambiando gradualmente su trayectoria.

Este tipo de estrategia sería extremadamente lenta, pero podría ser útil como método preventivo si se detecta un asteroide potencialmente peligroso con suficiente anticipación.

En otras palabras, el efecto Yarkovsky demuestra que el calor, algo aparentemente inofensivo, puede actuar como un motor invisible capaz de reescribir el destino de rocas espaciales… y potencialmente proteger nuestro planeta.

Referencias de la noticia

NASA Scientific Visualization Studio: Yarkovsky Effect

EarthSky: Efecto Yarkovsky: Impulso de asteroides con luz solar